el método científico es casta

A finales de 2013, cuando Podemos todavía no tenía casi ni nombre (se fundó un mes después), Pablo Echenique envió este tuit a Pablo Iglesias. En él enlaza esta magnífica charla de @mimesacojea titulada "Matad al científico":



En la charla (de 20 minutos pero muy recomendable) se aborda uno de los problemas que veo en algunos sectores de la izquierda: un apoyo a las irracionalidades y las supersticiones. Es la alternativa de izquierdas a la religión y, la verdad, no sé qué es peor. Como persona de izquierdas, cuando ayer vi que Pablo Iglesias defendía en el Parlamento Europeo que se reconociera la "hipersensibilidad electromagnética" volví a echarme las manos a la cabeza. Y no, esta enfermedad no existe por mucho que digamos que "está probado que a algunos les afecta". Se han hecho cientos de experimentos serios y se ha comprobado que no es así. Por ejemplo, se ha cogido un grupo de supuestos hipersensibles y, tras dividirlos en dos grupos al azar, se ha metido cada uno de ellos en dos habitaciones: la primera estaba aislada de radiaciones y la segunda tenía una antena funcionando dentro. ¿Qué ocurrió? Claro, que los de la antena sintieron dolor de cabeza y estómago y los otros no. Pero ¿qué ocurría realmente en las habitaciones? Que ni la habitación aislada estaba aislada de nada ni la antena estaba en funcionamiento. Las dos habitaciones eran iguales. Entonces, ¿por qué pasa esto? Porque los efectos placebo y nocebo son así de puñeteros. Solo logramos limitarlos conociendo lo mejor posible los efectos reales de lo que tenemos delante. Y si sabemos que no los hay, no afectan.

Señores políticos de izquierda que creen en estas cosas como otros creen en la Virgen de Fátima... ¿Por qué? ¿A qué se debe esta incultura? ¿Por qué estas creencias están tan asociadas a la izquierda? ¿Por qué no les da muchísima vergüenza hablar sin conocer? ¿El método científico es casta? ¿Por qué, entre unos y otros, me lo ponen tan difícil para las generales?

|2015-08-26 | 11:06 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

de álgebras y cutis

Andaba yo estos días leyendo Amor y matemáticas, un libro estupendo del matemático Edward Frenkel, cuando decidí ir a hacerme una limpieza de cara. Mientras esperaba mi turno en el sofá, me debatía entre sacar el libro del bolso o no. El motivo era la portada, en la que se ve un corazón enorme. No colaba como revista del corazón porque también se lee claramente "matemáticas":


Sí, me daba un poco de vergüenza que lo vieran porque todos los que allí había tenían entre sus manos una revista o el móvil, el gran sustituto del Lecturas, Semana y Pronto en las peluquerías y salones de belleza. Pero me había quedado a medias en un capítulo y quería acabarlo, así que traté de esconder un poco la portada y comencé a leer. El libro es un estupendo viaje autobiográfico desde las primeras motivaciones de un investigador matemático hasta el presente y los proyectos futuros. Aunque Frenkel me da mil vueltas, me ha hecho recordar los años de carrera y de investigación, la emoción tras entender un problema, la frustración al intentar resolverlo sin éxito y la alegría cuando sí se consigue.

Estaba leyendo sobre álgebras de Lie y bosones cuando me llamó Fátima y entramos a una sala pequeña. Dejé el libro sobre la mesita, me tumbé en la camilla y Fátima comenzó a ponerme una crema limpiadora.

-Pues hoy ha refrescado -dijo extendiendo la crema.
-Y menos mal -contesté tratando de no tragar nada.
-Trabajar con calor es lo peor.

Me acordé de Frenkel y sus complicados inicios en Rusia debido al antisemitismo atroz de los años previos a Gorbachov y su perestroika. Fátima estaba poniéndome el tónico cuando me dijo que llevaba pocos días trabajando ahí.

-Es que además, con una hija pequeña, es difícil compaginarlo todo.

Así que Fátima, que no tendría más de 22 años, ya tenía una hija. Imaginé su vida de arriba a abajo porque he tenido unas cuantas alumnas como ella: en mi película, Fátima repitió 2º, acabó la ESO por los pelos y entró en un Grado medio de Peluquería y estética. Tras cuatro novios, se echó uno más formal a los 17 y se quedó embarazada a los 20. Me estaba poniendo el peeling cuando comentó que hizo un curso de nueve meses en un centro privado, pero que cuando de verdad aprendió fue cuando empezó a trabajar. Frenkel tuvo una especie de epifanía cuando le propusieron su primera investigación, con 17 años, y se puso a buscar entre decenas de libros para entender las definiciones.

-Ahora veinte minutos de vapor, tienes que aguantar.

Es casi lo peor de las limpiezas, el maldito vapor que no te deja respirar. Aguanté estoicamente mientras pensaba en el libro, que se intenta promocionar como "para todos los públicos" cuando creo que no es así: puede leerse sin tener ni idea de matemáticas, pero no se entendería ni la mitad de lo escrito. No es divulgación convencional sino un repaso a una parte de la matemática moderna que intenta suavizar algunos conceptos para que los entienda un lector curioso.

Pasados los veinte minutos, llegaba lo peor de verdad: extraer los puntos negros. Fátima cogió los papelitos y comenzó a apretar la punta de mi nariz. Maldita seas, Fátima.

-Te salen estupendamente -comentó-. ¿Te duele?
-No mucho -mentí.
-Pues me suena tu cara un montón.
-Uhm. No sé, llevo bastante tiempo fuera del pueblo.
-¿Dónde vives?
-En Madrid.
-¿Y qué haces por allí?
-Soy profesora de matemáticas.

En ese instante apretó con las uñas con más fuerza que nunca. Vete al infierno de las esteticienes, Fátima.

-Yo no tengo el título de ESO por culpa de las matemáticas. Me he presentado por adultos tres veces y nada. Si tengo que hacer un problema en el que haya que sumar 2 más 2, yo los multiplico.

No le recordé que las dos cosas dan 4 porque estaba por completo en sus manos y los lagrimones que ya salían de mis ojos podrían potencialmente llenas piscinas saladas. Ahí siguió Fátima, despotricando de las matemáticas con alguna pincelada de autocrítica mientras pasaba a buscar puntitos negros en mi frente.

Cuando apagó la luz, me imaginé que cogía el cuenco con la cera hirviendo y me lo echaba por encima como venganza por todo mi gremio. Pero Fátima bajó también la persiana y dijo:

-Ahora viene lo mejor.

Ay, Fámita, cómo te adoré durante esos quince minutos de masaje facial. Tus angelicales manos ya las querría Frenkel (aunque el chaval es un sex-symbol en el mundo matemático, igual también tiene unas manos maravillosas que hacen masajes así de estupendos). Durante esos quince minutos pensé en esas dos personas tan terriblemente diferentes que copaban mis minutos. Jamás se conocerían, jamás sabría el uno de la otra ni al revés, jamás llegarían a tener intereses comunes, pero ahí estaba el libro, entre la máquina de vapor y las tiras de depilar, bocabajo para que no se viera la portada.

Tras la mascarilla y una crema fría, salí de allí como si estuviera a punto de demostrar algún principio importantísimo sobre el funcionamiento del universo. Y con un cutis estupendo.

|2015-08-15 | 13:21 | coctelera | 0 opinan | Este post | |

cosas de familia (devota)

En resumen:

A Abram se le aparece Dios (Dios en general, no hay religiones todavía) y le dice que vaya a Canaán. Abram está preocupado por no tener descendencia con su mujer Saray, que parece ser estéril, y esta le permite que se acueste con su criada, Hagar. Nace de esta unión el primer hijo de Abram, Ismael (según el islam, los musulmanes descienden de él y, como fue el primero, ellos se consideran los verdaderos herederos del pacto con Dios). Saray se rebota muchísimo por este niño y obliga a que Abram los eche de casa.

Dios hace un pacto con Abram: a cambio de su devoción, le concederá un hijo con Saray a pesar de que él tiene 99 añazos y el viagra ni se imaginaba (para eso está Dios, supongo). Abram pasa a llamarse Abraham y Saray es ahora Sara. Abraham se cincuncida y promete que hará lo mismo con sus hijos. Tienen a Isaac, al que se le atribuye la fundación del judaísmo que luego, claro, dará lugar al cristianismo. Y ya con Isaac crecidito, Dios le pide a Abraham que lo sacrifique como ofrenda, lo típico que pide un Dios. Este accede pero un ángel lo evita en el último momento. La Torá tiene este hecho como ejemplo fundamental de acto de fe, qué menos.

Isaac se casa con Rebeca. Tienen gemelos y el segundo, Jacob (que cambiará después su nombre a Israel) tiene 12 criaturitas con diversas mujeres que darán lugar a las 12 tribus de Israel. Jacob-Israel tiene con su primera esposa, Lea, seis hijos (Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón), con una criada otros dos (Gad y Aser), con su esposa preferida, Raquel, otros dos (José y Benjamín) y con una criada de Raquel los dos que quedan (Dan y Neftalí).

Y tras toda esta fábula de cuernos y locuras, aquí estamos, con casi todas las religiones del planeta montadas a raíz de las aventuras amorosas de esta devota familia. Qué queréis que os diga, pero a la vista de cómo ha ido todo, casi hubiera preferido a los Simpson, los Alcántara o la tribu de los Brady.

|2015-08-05 | 10:05 | coctelera | 1 opinan | Este post | |

bricolaje

Mi relación con los microrrelatos de la Cadena Ser es un poco de amor-odio. Me gusta la idea y el formato y casi siempre me provocan alguna imagen original. No suelo participar y, cuando lo hago, es con un solo relato que escribo en el móvil. Pero luego, cuando he sido seleccionada, siempre me pasa algo: o se lee regular en directo, o hay un problema con el teléfono o, como ayer, me cortan el final del relato :P (a los finalistas nos mandan los micros para votar pero al mío le faltaba la última línea). Bueno, al final se leyó completo (puede escucharse aquí aunque, por suerte para mí, pocos reconocerán mi voz :)) y paso a la final del 31 de agosto, así que allí nos vemos con este Bricolaje:


Bricolaje

Hoy papá va a probar con un spray de pintura, dice que la brocha deja pelos pegados.
—Mira que lo siento, cariño, fue un despiste, pero verás lo bien que queda —le dice a mamá—. Luego con un pincel le pinto las venitas y como nuevo.
Mamá, temblando desde el sofá, se mira todo el rato el hueco del pecho. Papá se afana en la mesa rociando pintura roja sobre el corazón todavía un poco caliente.
Yo me acerco a mirarlo.
—Papá, no insistas —susurro—, le acaba de salir otra grieta.



|2015-07-28 | 10:54 | relatos | 3 opinan | Este post | |

demostraciones fáciles

A raíz de este post de Más ideas y menos cuentas en el que se plantea proponer en clase que los alumnos traten de demostrar que p^2-1 es múltiplo de 24 para todo p primo mayor que 3, he recordado que hace un par de años traté de hacer una lista de cuestiones de este tipo, con fácil demostración, para poder tratarlos en clase. Seguro que la mayoría de los alumnos pasa o no logra sacar le demostración, pero también creo que muchos lo intentarían y la entenderían a posteriori. Por eso os invoco, oh seres sabios que pisáis este blog, para hacer tal lista con un nivel de dificultad variable (pero con demostración más o menos breve).

En su momento planteé algunas de estas demostraciones en clase, a veces con pistas o ayuda geométrica (alguna para chicos de 12 años y otras para los de 17, claro):

-Que el cuadrado de un par es par y al revés.
-Que raíz de 2 es irracional.
-Las diagonales de un rombo son perpendiculares.
-Que hay infinitos primos.
-Teorema de Pitágoras.
-Que 6^n acaba en 6.
-Que a partir del arco de una circunferencia podemos hallar el centro de esta.
-Los ángulos de un triángulo suman 180º y, en general, los de un polígono de n lados, (n-2)*180º.

¿Qué otras se os ocurren? Mi idea es hacer una recopilación ordenada por dificultad antes de que empiece el curso.

|2015-07-26 | 20:36 | algo de mates | 2 opinan | Este post | |

como entra, sale

Mi memoria es selectiva y pésima. Es estúpidamente selectiva: no recuerdo ningún cumpleaños anterior a los 30 pero sí mi primer razonamiento matemático y la emoción que me produjo; he olvidado las caras y nombres de todos los profesores de inglés que he tenido a lo largo de mi vida —apostaría a que nunca tuve ninguno— pero recuerdo que la profe de francés de 3º de BUP que nos acompañó al intercambio con Annecy sacó en el tren un neceser enorme lleno de cremitas y que su hijo al nacer pesó 5 kilos y 200 gramos. Mi meoria además es pésima porque cuando la he necesitado nunca ha estado ahí. Ni siquiera para las oposiciones o para estudiar Antropología: yo me pegaba una paliza a esquematizar cosas y tratar de relacionar conceptos y buscar reglas mnemotécnicas porque sabía que ella no iba a ser capaz de retener un maldito nombre por sí sola. En parte, por eso hice Matemáticas, parecía que no había que recordar muchas cosas (error) y que todo era puro razonamiento (error doble). Sí, es razonamiento, pero uno razona muchísimo mejor si recuerda los teoremas y las demostraciones que ya ha estudiado. A mí me entraban con alegría y alborozo por una parte del cerebro y salían de puntillas por el otro, las muy hijas del mal. Mi memoria, esa red que debería filtrar lo innecesario y quedarse con las cosas importantes de la vida, me ha fallado siempre.

Por eso, los que tenemos una memoria tan triste y compungida nos recreamos en otras cosas que no la necesiten y a veces hasta la infravaloramos en público cuando en realidad nos sentimos avergonzadísimos de no tenerla. Intentamos tirar de creatividad, improvisación o maña para evitar quedar fatal frente a otros por parecer torpes e ignorantes. A mí me fascina la capacidad que tienen algunos de mis amigos de retener cosas, muchas de las cuales sé que han pasado antes por mis sentidos y me han traspasado como tantas otras. Ayer mismo aprendí un porrón de cosas que hoy ya he olvidado. Sé que si esa esponja llenita de agujeros que tengo ahí dentro de ese enorme cráneo (lo de dentro no, pero mi cráneo es muy grande) hiciera el esfuerzo por retener cosas, ahora recordaría el nombre de algunos pintores japoneses que me gustan y no puedo buscar (porque no recuerdo el nombre), podría leer aquel libro que me recomendaron (de cuyo autor me he olvidado) o, qué demonios, quedaría como una reina en el Trivial. Pero no, cada uno tiene sus taras y una de las mías es esta.

La prueba fehaciente que me hizo darme cuenta de mi discapacidad fue "el proceso de romanización" de 3º de BUP, otra de esas anécdotas inútiles que recuerdo en lugar de recordar los motivos por los que se llegó a la paz de Westfalia. En el examen de Historia de España entraba eso, el proceso de romanización, y en los apuntes estaba descrito de forma tan primorosa (todo lo primoroso que puede llegar a estar eso escrito) que yo me propuse memorizarlo. Eran solo dos líneas, podía hacerlo, claro que sí, Lola, tú puedes. Lo memoricé, sí, durante unos minutos. No llegó al examen, claro, y tuve que ponerlo, como siempre, con mis palabras. "Eso es lo bueno, ponerlo con tus palabras", dirán algunos. Ah, no, eso está bien, pero no poder hacer lo otro es un jodido coñazo.



|2015-07-22 | 11:54 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

primer borrador

Tener un gato diabético que no me permite viajar como querría y no tener un novio estupendo que me haga olvidarme de la salud de mi gato para viajar como querría (con él, si es necesario) tiene una ventaja: disponer del verano casi entero para corregir el primer borrador del libro. Parece que cuando uno lo encuaderna pasa una pequeña fase, la fase de elección de lo que va a entrar, de descarte racional de lo que no, de ver la longitud que parece que tendrá el texto... Pero en el fondo queda lo mismo que quedaba antes de encuadernarlo: un verano de correcciones. Unas más profundas (creo que tendré casi que reescribir dos o tres relatos desde cero) y otras sobre revisión de estilo y modificación de ideas. Pero bueno, esto no se hace solo, alguien tiene que sacar al país adelante. Y no seré yo, claro, yo tengo que corregir algo que no son exámenes :)




|2015-07-07 | 20:02 | relatos | 4 opinan | Este post | |

teselando con un tetraedro

Ya ando pensando en actividades para el año que viene. Hoy me he encontrado con una charla del genial matemático Jin Akiyama (una estrella de la televisión en Japón) y me he animado a probar una actividad sobre teselaciones. Había hecho teselaciones sencillas que solo implican traslación (aparecen en la página 4 de este documento que ya colgué) pero estas incluyen simetrías. Las siguientes que pruebe serán con rotaciones sobre hexágonos como esta clásica de Escher.

Sé que se puede hacer trabajando solo en plano, pero esta es original y nos asegura que salga: partimos de un tetraedro de papel normal, cuya plantilla se puede encontrar en cualquier sitio. Una vez esté montado, tendremos que recortarlo de un modo diferente para conseguir un desarrollo plano diferente al de partida, es decir, tenemos que cortar como nos dé la gana pero pasando por los cuatro vértices para que después se pueda extender. Quedaría una cosa así, antes y después de desarrollar:

  


Ahora basta con hacer copias de este nuevo molde que nos servirá para teselar el plano. En definitiva, lo único que hemos hecho ha sido modificar los triángulos del tetraedro (lo que sobra por un sitio queda colocado en otro) para conseguir otras piezas que rellenen todo el plano:




Por supuesto, quedaría mucho mejor en colores y con más esmero, pero como primera prueba no ha estado mal. Si lo probáis, contadme :)

|2015-07-01 | 12:11 | algo de mates | 2 opinan | Este post | |

ars qubica

Vuelve Cristóbal Vila con otro de sus maravilloso vídeos donde se mezcla arte y matemáticas. Estoy deseando analizarlo con detalle en clase el curso que viene.

ARS QUBICA from Cristóbal Vila on Vimeo.

|2015-06-25 | 17:56 | algo de mates | 0 opinan | Este post | |

salón de juegos

Hace un año cerró una sucursal de Bankia cerca de mi casa y, paradójicamente, en pocos meses abrió un salón de juegos. "Salón de juegos", pocos eufemismos más feroces he visto: eh, es un salón, estarás como en casa; y son juegos, hombre, como el Parchís. Jugar en bueno, nos hace relacionarnos con los demás, potenciar destrezas. Como jugar en tu salón.

En esta época en la que hemos conseguido que esté prohibido fumar en sitios cerrados, que esté mal visto estar borracho por la calle a las tres de la tarde o que el maltrato animal sea algo penado, todavía hay salones de juegos a la vista de todos, con sus luces de colores y esas caras de felicidad —muchas femeninas y en bikini— animando a entrar. Hasta a veces te ponen a un deportista en es escaparate, como si estuvieras jugando a fútbol al entrar. También están ahí los casinos vía teléfono a partir de cierta hora y los anuncios que los publicitan a la hora que sea. Ayer mismo vi uno por la mañana: un tipo cansado de todo, hastiado, extenuado por su trabajo y el mundo en general, llegaba a casa por la noche para, por fin, ser feliz frente al casino de la televisión. Ahí sí podía ser él mismo, ahí podía mostrar al máximo sus habilidades. En un juego de azar.

Basta ir por el centro de Madrid para ver la cantidad de "salones de juego y apuestas" que hay, han proliferado como setas. Para mí son como los puticlubs de carretera que vemos ya como parte del paisaje, con sus luces de neon y esas vallas que evitan que se vena los coches aparcados. La diferencia es que no está mal visto que alguien entre a gastar sus euros en una máquina tragaperras con la esperanza de que se vean multiplicados por diez. Porque eso es casi todo lo que hay en estos salones, tragaperras y apuestas. "Cada uno que haga lo que quiera con su dinero", dirán. Pero creo que si las leyes nos obligan a llevar el cinturón de seguridad por nuestro propio bien, también deberían tener en cuenta que muchísimos de los que entran a los salones de juego tienen un problema que no para de crecer, que se reproduce hasta hundirlos y hundir a sus familias y que se tiene cierta responsabilidad sobre esos trastornos cuando no se hace nada por evitarlos. ¿Y por qué no se evitan? Está claro: para el estado, para los ayuntamientos, para quien sea que recoja esos impuestos, los juegos de azar son apuesta segura.



|2015-06-23 | 10:30 | lolamentaciones | 10 opinan | Este post | |

lista de relatos

Estos han sido todos los relatos leídos y analizados durante el curso, por si a alguien le interesa (creo que son magníficos). Casi todos están online.

-Arabia (James Joyce)
-Los siete pisos (Dino Buzatti)
-Un hombre bueno es difícil de encontrar (Flannery O'Connor)
-Gallinazos sin plumas (José Ramón Ribeyro)
-El nadador (John Cheever)
-El salón de belleza (Mario Bellatín)
-El balcón (Felisberto Hernández)
-Encarnaciones de niños quemados (Foster Wallace)
-El chico de la última fila y Himmelweg (Juan Mayorga)
-Tormenta (Cees Nooteboom)
-El falso autostop (Milan Kundera)
-Aves voladoras para el consumo (Ana Blandiana)
-Casa de muñecas (Katherine Mansfield)
-Allí está enterrado el perro (Kjell Askildsen)
-El cementerio donde está enterrado Al Jolson (Amy Hempel)
-Símbolos y signos (Vladimir Nabokov)
-Los silencios del Dr. Murke (Heinrich Böll)
-La oración fúnebre (Herta Müller)
-El mal de la muerte (Marguerite Duras)
-Catedral (Raymond Carver)
-El huésped (Albert Camus)
-El artista del hambre (Franz Kafka)
-Esa mujer (Rodolfo Walsh)
-El Aleph (Jorge Luis Borges)
-Di que sí (Tobias Wolff)

|2015-06-20 | 10:30 | relatos | 0 opinan | Este post | |

¿lai...qué?

Por si alguien no sabe cómo funciona este país en materia de laicismo, os pongo un ejemplo. Se trata de la asignatura de Religión Católica de 1º de Bachillerato (16 años) en Madrid (pero creo que es extrapolable a casi todos los sitios).

Primero, recordemos qué ocurría con la LOE (aprobada por el PSOE), que también tiene su miga. La asignatura era de oferta obligada y para que se pudiera cursar bastaba con que un solo alumno la pidiera. Repito: uno. Para que se curse una optativa (Francés, Alemán, Ampliación de Inglés, Tecnologías de la Información y la Comunicación…) se necesitaban 15. Si hay 14, no se da. Pero la religión no era una de estas optativas: un alumno podía cursarla o no independientemente de las optativas que eligiera. ¿Y qué hace el alumno que no la cursa durante esas dos horas de clase? NADA. No tenían profesor asignado (en la ESO sí, en Bachillerato iba uno de guardia) ni se pueden poder faltas en el sistema ni nada. Entonces, que se fueran a casa, ¿no? Pues NO, completamente prohibido. ¿Y si se pone a primera o a última hora? Más prohibido todavía, tenía que estar en mitad del horario para así evitar que los pocos que quisieran ir a religión tuvieran la tentación de no pedirla. Llegamos a vivir la paradójica situación de tener 4 alumnos en religión y 140 sin religión a las 3 de la tarde. 140 chavalotes de 16 años hacinados en el salón de actos porque no nos dejaban que les permitiéramos irse. En esa hora, los de No-Religión no tienen nada, no es estudio ni dudas ni nada. Nada. Cero. El vacío. Ah, los otros 4 alumnos vieron muchas películas. Su nota en Religión no hacía media con el resto del expediente.

¿Qué ocurre con la nueva ley? Lo que pasa es que la Religión Católica (insisto, esa, no Historia de las religiones ni otras confesiones) pasa a ser una optativa más. Por tanto, cuenta para la media final. Está en el mismo saco que Cultura Científica, Tecnología Industrial, Francés, Lenguaje y Análisis Musical o Dibujo Artístico. Ah, y según me dicen, también bastará con que haya uno solo matriculado. Uno puede decir: “bueno, pero nadie les obliga a cogerla, ¿no?”. Efectivamente. Pero ya me diréis si un alumno que quiera tener nota (o tocarse la barriga) preferirá estudiar Tecnología Industrial o Religión Católica (y que nadie se lleve a engaño, seguirán viendo sus películas, esa asignatura ni siquiera depende de la Inspección de la que dependen el resto de asignaturas y los profesores son elegidos por las altas instancias religiosas sin ningún proceso de oposición). Vamos, que ya conozco a unos cuantos alumnos (con el consejo de sus padres) que ni siquiera creen en Dios y van a cogerla.

Qué país tan majo y tan laico (bueno, tan aconfesional).

|2015-06-17 | 15:50 | educacion | 4 opinan | Este post | |

dos malas-buenas influencias

Este año estoy descubriendo a algunos autores maravillosos. Es una pena que varios de ellos hayan publicado pocos libros, pero ahora espero sus vueltas literarias como una adolescente haciendo cola para ver a su boy band preferida.

Dos de ellos, los que más me han gustado lejos del resto, son Donald Ray Pollock y Samanta Schweblin.

D. R. Pollock es este señor:




Y eso que veis ahí detrás probablemente sea Knockemstiff, pueblo de Ohio que también es el título de uno de sus únicos dos libros (aunque el otro, El diablo a todas horas, también está situado en Knockemstiff). Pollock es un tipo que abandonó los estudios para trabajar en una planta cárnica y después en una fábrica de papel, lugares que aparecen en sus textos. Ahí trabajó durante más de treinta años y cuando tenía 55, se le encendió la bombilla literaria (que siempre tendría ahí, claro) y se metió en el programa de escritura creativa de la Universidad Estatal de Ohio. Desde entonces empezó a publicar en revistas y periódicos de cierta envergadura y ha publicado esos dos libros. El diablo a todas horas es una novela que me reservo para este verano. Knockemstiff es un libro de relatos (inconcebiblemente descatalogado en España) que me parece de lo mejor que he leído hasta ahora. Es difícil explicar el tono de este libro (y de este pueblo), pero acabas cada relato imaginando perfectamente todo lo que ha pasado, diciendo que jamás vivirías en un sitio así y sabiendo que si fueras uno de esos personajes, harías lo mismo que ellos.

Samanta Schweblin es esta chica:




La conocí porque acaba de recibir por Siete casas vacías (editorial Páginas de Espuma) el IV Premio Ribera del Duero de relato, el más importante en España para un libro de relatos. Desconfiaba un poco del premio porque el del año pasado me parece que no estaba a la altura de otros textos, pero este me ha maravillado. La escritura de Schweblin, la huella que quiere transmitir y los personajes que caminan por sus textos son perturbadores y muy atractivos. Samanta es argentina, tiene 37 años y lleva escribiendo desde muy joven. Reconoce que empezó en talleres de escritura (pocos lo admiten) y ahora precisamente compagina la escritura con dar clase en talleres. Ella misma dice que cuando escribe solo piensa en la idea que quiere transmitir, algo que le ha rondado desde hace tiempo; después, teje alrededor la historia. Creo que lo consigue hasta el punto de que, acabado Siete casas vacías, he leído una novelita corta que acaba de publicar (Distancia de rescate) y acabo de empezar Pájaros en la boca, otro libro de relatos que publicó hace cuatro años y que ha tenido bastante repercusión. Y no quiero que se me acaben los relatos de este libro, quiero dosificarlos como cuando quieres que no se acabe la comida de tu plato preferido.

Añado una entrevista sobre Pájaros en la boca (ese que no quiero que se acabe) en el que cuenta cómo entiende ella la escritura del cuento.



Ambos han provocado en mí el mismo hecho: querer tirar a la basura todo lo que he escrito hasta ahora y empezar de cero.

|2015-06-11 | 08:46 | relatos | 3 opinan | Este post | |

imaginarios vs complejos

Por razones literarias, he tenido que documentarme sobre el origen del concepto "número imaginario" y ha ocurrido algo curioso: he preguntado a varios profesores qué entendían por "número imaginario" y la mayoría me ha dicho que lo ven como sinónimo de "número complejo". Yo también lo tenía como sinónimo, se ve que me quedé en la definición original de Descartes (por cierto, agradecería mucho que si alguien sabe dónde está la fuente, me la pase). Sin embargo, la versión oficial indica que un número imaginario es lo que yo entiendo como "número imaginario puro", es decir, un número que al cuadrado es negativo. Entonces, ¿para qué poner el adjetivo puro? ¿Alguien más por aquí que entienda que un número imaginario es a+bi sean lo que sean a y b y que me dé apoyo moral? :)



|2015-06-08 | 16:13 | algo de mates | 11 opinan | Este post | |

¡eh! ¡jefa!

Como el color de mi piel empezaba a ser indistinguible al de un yogur griego, hace un rato he bajado al río a tomar el sol. Además de eso que llaman "playa", a lo largo de Madrid Río hay muchas zonas de césped —cada vez más descuidado, por cierto— donde la gente tira la toalla y echa el rato en cuanto hace bueno. Eso he hecho, me he llevado como tantas veces las gafas de sol, mi toalla de colorines y un libro; me he colocado donde siempre, cerca del puente de Segovia, y, en pantalones cortos y con la parte de arriba del bikini, me he puesto a leer. Media hora después he empezado a oír unos gritos desde el puente:
—¡Eh! ¡jefa!
Como el tono era un poco basto y no soy la jefa de nadie, he supuesto que o se refería a otra persona; también podía referirse a mí para decir cualquier tontería, claro, con lo que no he mirado.
—¡Eh! ¡jefa! —ha insistido—. ¡La del libro!
En fin, era yo. He levantado unos centímetros la vista del texto y el tipo ha aprovechado para seguir gritando.
—¿Quieres que te acompañe?
Todo esto se escuchaba por todo el puente, a bastantes metros alrededor. Era un chico con el pelo muy corto y una cerveza en la mano. Los tres o cuatro amigos que tenía a su lado se han puesto a reír con él a carcajadas.
—¡Venga, mueve ese culo! —ha dicho uno de los amigos.
—¡Muévete que lo veamos! —ha seguido otro.
—¡Quítate los pantalones! —ha gritado el primero—. ¿Bajo a acompañarte?
Yo he resoplado intentado seguir con el libro.
—¿Te la meto? ¿Quieres que te la meta? Yo te la meto, ¡bajo y te la meto!
Los gritos se habrán escuchado por todo el puente, a pesar de los coches. Ahí han seguido un rato más, voceando que me iba a gustar, que dejara el libro y les mirara, que me iba a gustar mucho.

Cuando crean que apenas hay machismo, que la igualdad es un hecho, cuando escuchen esas cosas, recuerden a unos chicos vociferando esto, entre carcajadas, en un puente del centro de Madrid a las dos de la tarde.



|2015-06-04 | 17:48 | lolamentaciones | 3 opinan | Este post | |

enlaces matemáticos

Casi a modo "dejo esto aquí para que no se me olvide", hago precisamente eso, dejar por aquí algunos enlaces relacionados con las matemáticas que he encontrado esta semana y que puede que a otros les gusten. Aquí van:

-Apps con Android para aprender mates (la mayoría a un nivel básico).
-Almacén de acertijos de La habitación de Fermat.
-Recopilación completa de libros de Adrián Paenza.
-Los diez mejores libros sobre matemáticas (artículo en inglés y siempre discutible, claro).
-Cómo girar una curva en 3D con Geogebra.
-vídeos divulgativos.
-Impossible World.
-Ars Qubica, nuevo vídeo de Cristóbal Vila.

Enlaces hay millones, sin exagerar, pero si tenéis más de este tipo, cosas que se salgan de las típicas web de ejercicios, serán bienvenidos. Iré ampliándolo poco a poco.

|2015-06-04 | 11:24 | algo de mates | 2 opinan | Este post | |

la escritura abisal

Ayer estuve en el fallo del XXVI Premio de Narración Breve de la UNED. Era una de las finalistas y, aunque no contaba con ganarlo, había una mínima posibilidad y en tal caso era obligatorio asistir al acto. El premio en sí es cojonudo, tanto por el dinero como por el reconocimiento: ha sido ganado por autores conocidos y goza de bastante prestigio dentro del mundillo literario. No gané, claro, así que sigo no teniendo 4000¤ más, pero estar entre los 21 finalistas de casi 2000 relatos ya es premio suficiente para mí. Los relatos ganadores que he leído son realmente buenos.

El caso es que antes me había puesto a buscar un poco sobre la historia del premio y, por lo visto, va la tele y todo. Graban un poquito al ganador comentando el relato y el premio y se publica también en la web de la UNED. Supongo que todo esto es lo normal en los premios 'tochos', pero casi agradecí no haberlo ganado (ejem, es un decir): los autores son seres sesudos que dicen cosas muy importantes sobre literatura. Sus influencias son complejas, un poquito de Beckett, otro poquito de Chéjov, un discurso elaborado, muy floreado e intenso. Desde luego, yo no habría sabido qué decir. Porque claro que me gustan más unos autores que otros, estoy leyendo muchísimo relato y de todos saco algo de técnica o alguna idea, pero la forma en la que se configura tu modo de escribir creo que va muchísimo más allá de los clásicos. Quizá habría dicho que me influyen las series que veo, mis alumnos o Twitter, pero claro, qué tontería más gorda decir eso entre señores trajeados.

Eso me recuerda a alguna conversación que he tenido últimamente sobre la literatura abisal (así la llamo yo, no es nada normativo), aquella en la que la historia es lo de menos y en la que el lector tiene que participar tanto tanto tanto en la lectura profunda que cada uno va a hacer una interpretación completamente diferente a otro. En el otro extremo está Dan Brown y similares, con las historias planas, plenamente explicadas, sin cabos sueltos, aquellas en las que el lector no tiene que poner nada de su parte más allá de "la eme con la a, ma". Todo está tan mascado que no hay que hacer nada más que pasar páginas. Pues bien, entre una cosa y otra me quedo con lo primero, claro, pero con lo primero bien hecho. Creo que muchas veces los escritores se miran demasiado el ombligo esperando que el lector sepa lo que quiere decir. Leer una historia con diferentes lecturas es maravilloso, pero cuando esas lecturas son paralelas: que uno pueda quedarse en la más superficial o pueda ir profundizando a otras interpretaciones posteriores. Sin embargo, creo que si ya la superficial no tiene sentido, para mí tampoco lo tienen las demás. Por muy abisales que nos pongamos.

|2015-06-03 | 16:11 | relatos | 2 opinan | Este post | |

de donaciones y gays

Tras dejar unos días que se calmara el asunto y leer varias noticias al respecto, me dispongo a dar mi opinión (creo que no puede hacerse otra cosa) sobre la polémica surgida la semana pasada a raíz de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la posibilidad de impedir a los homosexuales donar sangre. Como no quiero extenderme, primero intentaré resumir lo que he sacado en claro sobre lo que ha ocurrido:

-El 29 de abril de 2009 en un pueblo de Francia un médico rechaza la donación de sangre de Geoffrey Léger porque había mantenido relaciones sexuales con un hombre. El médico se basa en una ley francesa (una orden ministerial, más concretamente) que permite excluir las donaciones de "hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres" por considerarse un grupo de riesgo a la hora de transmitir el VIH entre otras enfermedades. Hay que recordar que, a pesar de que las donaciones se analizan, algunos casos de contagio poco tiempo antes no se descubren. En el caso del VIH hay que esperar un mes para que los resultados sean 100% fiables.

-Léger, ofendido, recurrió. Consideraba que esta ley infringe la legislación europea sobre discriminación por razones de orientación sexual.

-El tribunal de Estrasburgo llevó el caso al Tribunal de Justicia de la UE. La sentencia europea que ha salido ahora avala "que un Estado miembro pueda establecer una excepción permanente con hombres que hayan mantenido relaciones sexuales con otros hombres por el alto riesgo de contraer enfermedades infecciosas que presentan". Es decir, no hay discriminación por razones de orientación sexual.

-Dicha sentencia, al ser emitida por el TJUE, tiene repercusión en toda la UE: está justificada la medida si un país acredita científicamente ese riesgo y si el tribunal la considera proporcional (¿?).

-Ahora bien, el TJUE advierte de que la ley francesa "puede entrañar una discriminación por razón de orientación sexual" (¿puede? ¡o sí o no!).

-50 países en el mundo tienen la donación prohibida a los homosexuales.

-En la práctica, cada tribunal nacional decidirá qué hacer y si puede garantizar la seguridad de las donaciones por alguna otra vía.

-La ministra de sanidad francesa ya ha dicho que modificarán los cuestionarios (y la ley) y preguntarán si se han tenido prácticas de riesgo en los últimos 12 meses.

-La ley francesa parece que viene de 1983, cuando los casos de VIH no paraban de crecer. En esta ley se prohibía a homosexuales hombres donar sangre porque constituían un riesgo alto. En 2009 y para evitar frente a la UE una acusación de discriminación, Nicolás Sarkozy modificó la ley poniendo "hombres que mantenían relaciones sexuales con otros hombres" (a partir de ahora MSM) en lugar de "hombres homosexuales".

Pues bien, hasta aquí más o menos los hechos. Ahora mis opiniones:

-La modificación de Sarkozy es vista por muchos como una forma de evitar la discriminación. Efectivamente, es una forma legal de evitarla, pero no una forma ética. Que haya algunos MSM que no sean homosexuales y algunos homosexuales que no sean MSM no le resta discriminación a la sentencia: el 99'99% de unos son otros y al revés. Es un mero eufemismo para salir airoso legalmente. Es un modo de poder decir que no discriminas pero discriminando.

-Entiendo que no es una sentencia homófoba porque no limita las donaciones por parte de homosexuales (o MSM, me da igual) por el hecho de serlo sino por el riesgo a posteriori que implica serlo. Vale. Aún así, quizá habría que revisar la definición de "homofobia", porque la RAE la define como "aversión obsesiva hacia las personas homosexuales". ¿Qué quiere decir? ¿Si no se siente una "aversión obsesiva" sino que solo se dice "son seres inferiores que merecen la muerte" ya no es homofobia? Menuda patraña.

-De lo que no me cabe duda es que la ley de Sarkozy es discriminatoria. El eufemismo de MSM es vomitivo. ¿Se han parado a pensar cómo se siente un hombre homosexual que ha practicado sexo seguro y al que no le dejen donar? ¿Han pensado en la repercusión en el número de donaciones que esto puede tener?

-Acepto que el problema gordo está en la ley francesa y no en la sentencia. Pero creo que desde la sentencia se debería haber sido más claro: eso de "proporcionado" o "pruebas científicas" me resulta muy subjetivo.

-Creo que desde la UE debería haber una ley general para esto que obligase a los países a modificar los cuestionarios. La pregunta clave, se sea hombre o mujer, es si se han tenido prácticas de riesgo, punto, no con quién se han tenido.

-Esta semana en Naukas sacaron un artículo que intentaba ver el tema desde un punto de vista estadístico. Para mí, están tratando de justificar con números una discriminación. Claro que en el mundo homosexual hay (porcentualmente hablando) más VIH que en el heterosexual (200 veces más en Francia, parece ser), desventajas de no quedarse embarazados, pero lo que tendremos que hacer es ver cómo hacer las donaciones más seguras, no prohibirlas. También hay un porcentaje mucho mayor de VIH en hombres que en mujeres. ¿Prohibimos entonces a los hombres donar sangre? Por eso esas estadísticas me parecen asquerosas.

-Esta polémica saca a la luz algo que creo que estamos ignorando últimamente: los contagios de VIH no dejan de crecer desde que ha pasado de ser mortal a ser crónica. Igual es el momento de concienciar un poco a la población, han desaparecido las campañas de prevención.

-En la tele y el resto de medios hemos podido ver una espectacular sarta de tonterías sobre el tema por parte de unos y de otros. Al parecer, casi nadie se ha leído la sentencia al detalle, lo que importan son los titulares. Estas cosas me abruman, cuánto nos estarán colando en temas que no conocemos con detalle...

La polémica me ha resultado interesante, la verdad. Primero, porque todo el rato estamos hablando de cosas que uno afirma en un cuestionario, que pueden creerse o no; segundo porque es un tema peliagudo estadísticamente hablando: nadie, ni homosexuales ni heterosexuales, quiere que el riesgo de contagiarse en una transfusión sea mayor que el mínimo que podamos asegurar. ¿Cómo podemos asegurar este mínimo? Creo que preguntando (no nos queda otra) si se han tenido relaciones de riesgo, independientemente de la orientación sexual. Esto evita una clarísima discriminación y considera muchos casos de riesgo que antes no se tenían en cuenta; y tercero porque pone de nuevo sobre la mesa la falta de rigor de muchas informaciones.

|2015-05-06 | 11:48 | coctelera | 0 opinan | Este post | |

escribir y borrar

Escribiendo relato me ha pasado algo que nunca me había pasado escribiendo un post. Tampoco me había ocurrido tanto en años anteriores, pero este año, cuando más tiempo estoy dedicando a escribir, me doy cuenta de que también más tiempo estoy dedicando a borrar. Es una lucha interna que tengo casi a diario cuando miro un borrador: soy consciente de que me tengo que quedar con lo que funciona —porque ya lo identifico más o menos bien— y descartar lo que no, por muy bien escrito que me parezca que está. Y esto es algo desalentador, agotador y casi trágico cuando escribe.

Claro que habrá escritores que apenas borren y reescriban. Creo que la mayoría de ellos no ponen mucho empeño en lo que hacen, escriben porque todo el mundo sabe escribir, como todo el mundo sabe cantar, pero hay una diferencia enorme entre escribir y escribir bien. Los habrá que no revisen demasiado y escriban de maravilla, por supuesto, pero son mínimos y, desde luego, yo no pertenezco a ese grupo. Es más, cuando acabo un primer borrador siempre me parece que los demás lo habrían escrito mucho mejor, que soy más torpe que nadie, que tendré que dedicar mucho más tiempo que el resto a reelaborar las ideas, el tono, la estructura... Es una sensación falsa, claro, aflora ante la inseguridad de las primeras versiones y, poco a poco y tras varios días, uno acaba viendo que esa historia va tomando forma, gana en matices, en simbolismo y significado. Pero hay que llegar al cuarto borrador para verlo y muchas veces no se llega.

Ayer leí "Escribir y reescribir", de Gloria Fernández Rozas. Es un libro fenomenal para iniciarse en la escritura (y revisión) de textos literarios, en especial relato, que se complementa muy bien con "La práctica del relato" de Ángel Zapata. El libro de Gloria tiene dos cosas que me parecen fundamentales para empezar a mirar nuestros textos con cierta objetividad y tratar de mejorarlos: por un lado, trata aspectos básicos que, a veces, hasta los que llevamos un tiempo escribiendo pasamos por alto (tiempo, narrador, voz, tono, inicios, desenlaces, personajes, estructuras, verosimilitud, atmósfera...), dando ejemplos bastante claros de cada uno; por otro lado, al final de cada capítulo subraya los errores más comunes en ese tema que ella ha ido viendo a lo largo de muchos años de talleres literarios. Al final, además, aparece un primer borrador de un relato y cómo la autora lo deja reposar varios días buscando sus carencias y aciertos, que también comenta. Después podemos leer un segundo borrador en el que solo mantiene el nombre del protagonista y la última frase del relato; todo lo demás ha sido modificado al completo, manteniendo una idea del primero que había conseguido redondear en su cabeza, incluyendo otras cosas que reforzaran la trama, podando lo que sobraba y, por último, corrigiendo rimas, frases mal expresadas y gramática. Nos indica que tras ese segundo borrador tendría que venir un tercero (que es al que realmente habría que hacer esa última corrección) y, también, que uno tiene que saber dejar de retocar la criatura.

Destaco especialmente el capítulo sobre borrar y reescribir. Ha extraído citas de algunos autores conocidos y su relación con las tijeras literarias que hacen que no me sienta tan mal cuando tiro a la basura varios días de trabajo. Algunos han tirado meses y ahí están, en lo más alto, precisamente por haber sabido recortar. Pongo aquí debajo los ejemplos que más me han llamado la atención:

"Pongo del revés las frases. En eso consiste mi vida. Escribo una frase y, después, le doy la vuelta. Luego, la miro y la vuelvo a poner del revés. A continuación, como. Seguidamente, vuelvo y escribo otra frase. Luego, me tomo un té y doy una vuelta a la nueva frase. Después, leo las dos frases y les doy la vuelta. Luego, me tumbo en el sofá y pienso. A continuación, me levanto, las tiro a la papelera y comienzo desde el principio. Y, si dejo esta rutina durante un día, me desespero de aburrimiento y por cierta sensación de pérdida de tiempo". Philip Roth.

"Escribir es una tortura". Joseph Conrad.

"Escritor es aquel a quien escribir le cuesta más que a los demás". Thomas Mann.

"Al iniciar la escritura de un proyecto de ficción es horrible, es como sentarse en la silla eléctrica. El escritorio me produce una repugnancia espantosa. Es muy desagradable. Me doy cuenta de que estoy inventando pretextos para demorar el momento fatal de ir a sentarse ahí y enfrentarse a eso". Mario Vargas Llosa.

"Cortar ha sido siempre lo más difícil y desagradable en mi trabajo de escritor; siempre he tendido más a alargar que a cortar. Además mi capacidad para criticar mi propia obra había quedado maltrecha, al menos en aquel entonces, debido al delirante trabajo de los cuatro años precedentes. Cuando la obra de un hombre ha brotado de él como lava ardiente durante casi cinco años, cuando todo, incluso lo superfluo, se ha moldeado con fuego y pasión incandescente, con las propias energías creadoras al rojo vivo, es muy difícil convertirse de pronto en frío cirujano, en implacable extirpador [...].

Pero tenía que aprender la amarguísima lección a la que debe someterse quien quiera escribir: que un fragmento puede ser por sí mismo la más perfecta obra que uno ha escrito jamás y sin embargo no encajar en absoluto en el manuscrito que se pretende publicar. Esto es muy duro, pero hay que afrontarlo, y nosotros lo afrontamos. Todo mi ser se conmovía con la sangrienta mutilación. Se me encogía el alma viendo la carnicería de tantas cosas hermosas en las que había puesto el corazón. Pero había hacerlo, y lo hicimos.

El primer capítulo del original, un capítulo que el propio editor consideró como uno de los mejores que he escrito, fue implacablemente suprimido debido a que no era un verdadero comienzo, sino como mucho un preámbulo que retrasaba el auténtico inicio; suprimido, por tanto. Y así ocurrió a lo largo del resto. Capítulos de cincuenta mil palabras fueron reducidos a quince mil o diez mil; y, habiendo aceptado la imperiosa necesidad de recortar, al final llegué a una especie de insensibilidad y en un par de ocasiones yo mismo procedí a más cortes de los que mi editor estaba dispuesto a consentir". Thomas Wolfe.

"Estoy copiando, corrigiendo toda la parte de Bovary. Me escuecen los ojos. Querría, de un solo vistazo, leer esas ciento cincuenta y ocho páginas y resumirlas con todos sus detalles en un único pensamiento. Dentro de ocho días contando desde el domingo, releeré todo a Bouilhet y al día siguiente o al otro, me verás. ¡Qué perra es la prosa! Nunca se acaba; siempre hay algo que rehacer. Sin embargo, creo que puede obtener la consistencia del verso. Una buena frase en prosa debe ser como un buen verso, insustituible, igual de rítmico, igual de sonoro. Esa es, al menos, mi ambición (estoy seguro de una cosa, y es de que nadie ha imaginado jamás un modelo de prosa tan perfecto como el que yo concibo; pero en lo relacionado con la ejecución, ¡cuántas flaquezas, Dios mío!). Tampoco me parece imposible conceder al análisis psicológico la rapidez, la claridad, el arrebato de una narración puramente dramática. Nunca ha sido intentado y sería hermoso. ¿Lo habré conseguido un poco? No lo sé. Actualmente no tengo una opinión clara sobre mi trabajo". Gustav Flaubert.

"En mayo de 1954 compré un cuaderno escolar y apunté el primer capítulo de una novela que durante muchos años había ido tomando forma en mi cabeza. Sentí por fin haber encontrado el tono y la atmósfera tan buscada para el libro que pensé tanto tiempo. Ignoro todavía de dónde salieron las intuiciones a las que debo Pedro Páramo. Fue como si alguien me lo dictara. De pronto, a media calle, se me ocurría una idea y la anotaba en papelitos verdes y azules.

Al llegar a casa, después de mi trabajo en el departamento de publicidad de la Goodrich, pasaba mis apuntes al cuaderno. Escribía a mano, con pluma fuente Sheaffers y en tinta verde. Dejaba párrafos a la mitad, de modo que pudiera dejar un rescoldo o encontrar el hilo pendiente del pensamiento al día siguiente. En cuatro meses, de abril a agosto de 1954, reuní 300 páginas. Conforme pasaba a máquina el original destruía las hojas manuscritas.

Llegué a hacer otras tres versiones que consistieron en reducir a la mitad aquellas 300 páginas. Eliminé toda divagación y borré completamente las intromisiones del autor. Arnaldo Orfila me urgía a entregarle el libro. Yo estaba confuso e indeciso. En las sesiones del centro, Arreola, Chumacero, la señora Shedd y Xirau me decían: "Vas muy bien". Miguel Guardia encontraba en el manuscrito sólo un montón de escenas deshilvanadas. Ricardo Garibay, siempre vehemente, golpeaba la mesa para insistir en que el libro era una porquería". Juan Rulfo (sobre Pedro Páramo).

|2015-04-29 | 08:49 | relatos | 2 opinan | Este post | |

más que mates

Este año se da la circunstancia de que tengo dos grupos de 2º de Bachillerato muy diferentes: en el de Sociales, muchos de los alumnos van a hacer la PAU y, en consecuencia (y desgraciadamente), mucho de lo que vemos va en función de eso. Sin embargo, tengo muy pocos alumnos en el grupo de Ciencias y ninguno va a hacerla porque tienen claro que quieren entrar en un Ciclo Formativo de Grado Superior. Eso no quita que, si quisieran hacerla, podrían y aprobarían, pero la presión es diferente.

Tanto es así que el otro día me permití el lujo de ponerles una presentación de un taller que estoy haciendo con niños de 10 años. Y cómo serán las matemáticas que a ambos grupos (niños de 10 y señores de 20 años) pareció interesarles mucho. Se trata de un análisis del magnífico vídeo de Cristóbal Vila, "Inspirations". Después realizamos unas teselaciones regulares y un caleidociclo. Os la dejo por aquí por si alguien quiere utilizarla en clase:



Aquí está el informe previo que pasé a los organizadores del taller, donde se explican algunos de los objetos del vídeo de Cristóbal Vila, así como cómo hacer teselaciones sencillas y cómo hacer un caleidociclo. Sobra decir que esto necesita cierta explicación hablada, y seguro que si algún profesor quiere ponerlo en clase, se le ocurrirán otros aspectos en los que incidir.

Este vídeo de verdad que me resulta interesantísimo para hacer ver a los chicos que las matemáticas son más que cuentas. Y más que matemáticas, si se me permite. Pasa por el arte, por la ingeniería y la física, por la historia... Es realmente maravilloso y, tras su análisis, muchos se quedan entusiasmados queriendo saber más de Escher, Leonardo o los anamorfismos. Si algún profesor cae por aquí y hace la prueba, que me cuente :)

|2015-04-22 | 09:18 | educacion | 4 opinan | Este post | |

cuando un relato no es un relato

Ayer estaba leyendo en el autobús camino del trabajo y, cuando acabé el libro, dije en voz alta 'vete a tomar viento' (o algo así). Un par de viajeros se quedaron mirándome, claro. Yo no pude hacer más que cerrar la solapa del libro y contar los segundos que faltaban hasta que pudiera devolverlo a la biblioteca.

Se trataba de un libro de relatos que había sacado el día anterior. Desde hace un tiempo, cojo el catálogo de algunas editoriales dedicadas al relato (Páginas de espuma, Tropo, Menos cuarto, Lengua de trapo...) para ver cuáles de sus libros están en la biblioteca a la que suelo ir. Muchas veces son autores poco conocidos que sorprenden favorablemente y que después apunto para seguirles el rastro, pero a veces también me encuentro cosas como la de ayer. Por suerte, los libros de relatos suelen ser pequeños e incluso no tengo remordimiento si alguna vez salto al relato siguiente.

¿Qué le ocurría a ese libro? Que era un libro de cosas, ideas, sucesos más o menos originales, pensamientos ingeniosos (igual eso ya es mucho decir); pero, desde luego, no eran relatos. Y es que parece que por escribir un texto de cierta creatividad y con una longitud pequeña, estamos frente a un relato. Pues mire, no, eso sería una entrada de un blog personal o un diario, un texto para una presentación, un alarde de ombliguismo literario, pero no es un relato.

¿Y quién soy yo para decir lo que es un relato? Probablemente nadie, pero creo que sí sé que eso no lo es. También sé que las líneas fronterizas son sutiles, que hay innovación en las estructuras y los estilos; pero creo que, como poco, un relato tiene que tener un personaje al que le ocurre algo. Si encima es un relato bueno, ese algo que le ocurre puede ser extrapolable a otros niveles para huir de la mera anécdota y dejar en el lector un poco de aliento sobre la esencia humana. Todo lo que no sea eso, me parece un blog impreso y encuadernado donde el autor cuenta con gracia sus chascarrillos, y hacerme perder el tiempo leyéndolo porque lo has colado como relato me resulta una engañifa. Shame on you, autora y editor!

Aprovecho para recopilar los relatos que llevamos leídos y analizados en clase, por si alguien no tiene nada que leer. Todos ellos me han parecido muy buenos y me han hecho descubrir y redescubrir a autores increíbles que han sabido tocar dentro. Algunos de los textos los he tenido que leer varias veces para lograr entenderlos bien, pero bien que ha merecido la pena la relectura y, sobre todo, el análisis posterior. Casi todos están online por algún sitio. Aquí van:

-Arabia (James Joyce)
-Los siete pisos (Dino Buzatti)
-Un hombre bueno es difícil de encontrar (Flannery O'Connor)
-Gallinazos sin plumas (José Ramón Ribeyro)
-El nadador (John Cheever)
-El salón de belleza (Mario Bellatín)
-El balcón (Felisberto Hernández)
-Encarnaciones de niños quemados (Foster Wallace)
-El chico de la última fila y Himmelweg (Juan Mayorga)
-Tormenta (Cees Nooteboom)
-El falso autostop (Milan Kundera)
-Aves voladoras para el consumo (Ana Blandiana)
-Casa de muñecas (Katherine Mansfield)
-Allí está enterrado el perro (Kjell Askildsen)
-El cementerio donde está enterrado Al Jolson (Amy Hempel)
-Símbolos y signos (Vladimir Nabokov)
-Los silencios del Dr. Murke (Heinrich Böll)
-La oración fúnebre (Herta Müller)

(1) Actualización realizada tras las sugerencias de algunos lectores del blog.

|2015-04-10 | 08:52 | relatos | 0 opinan | Este post | |

el avión y twitter

Ayer, a raíz del accidente de avión y el retraso que produjo en la emisión de Hombres y mujeres y viceversa, desde las redes sociales se hicieron eco de varios tuits de adolescentes quejándose amargamente por el retraso del programa, que qué culpa tenían ellos de que se hubiera estrellado un avión. El tono de los tuits desprendía una falta de empatía enorme, daban ganas de abofetear a los chavales y llevarlos a trabajar a un centro de rehabilitación de víctimas de accidentes. Pero eran diez, quince, veinte tuits. O cien, me da igual, pero, desde luego, creo que poco representativos. A los pocos minutos entré en los perfiles de Twitter de algunos de ellos y o bien el tuit estaba borrado o directamente habían cerrado la cuenta (con lo que importan a esa edad los seguidores, merecido lo tienen).

El caso es que mi TL, mi Facebook y hasta mi Whatsapp se llenó de gente criticando la LOGSE, la LOE y casi cualquier cosa relacionada con la educación. Y yo me acordé de los cientos de alumnos que he tenido maravillosos. Maravillosos de verdad, educados, trabajadores, simpáticos y, desde luego, muy lejos de esos comentarios. Pero es más fácil quedarse con algo tan poco representativo y decir eso de "la juventud de hoy en día" o "el voto de estos cuenta igual que el tuyo".

¿Es racional ese odio a todo lo que no sea la EGB y el COU? Creo que no o, desde luego, no ese odio al sistema per se. La sociedad en general es muy diferente, no solo los adolescentes. ¿Que hay chavales muy catetos, ignorantes y brutos? Claro que sí, como antes. Me atrevería a decir que menos que antes, porque ahora al menos están en el instituto hasta los 16. Ah, claro, que antes a los 14 se iban a trabajar con su padre y esos no molestaban en clase, no llegaban a Bachillerato y ni se planteaban estudiar una carrera. Pero ahí estaban. Lo que ocurre es que no tenían Twitter.

¿Se imaginan a los adolescentes y jóvenes de los 80 con Twitter? A mí me da un poco de risa pensarlo, pero imaginen Facebook en plena movida madrileña. "Joder, que han cerrado hoy el Penta por culpa de un atentado de mierda!". O Instagram en los 90, ¿se lo imaginan? Y claro que opino que un programa como MYHYV es patético, como lo es que tantos lo vean y tengan a esos personajes como modelo; pero también lo pienso de las Mamachicho: los que crecieron viéndolas ahora son los padres de mis alumnos. Bastante bien han salido para lo que podría haber sido.

|2015-03-25 | 10:02 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

tres plazas

Este año, aunque no "tocan" (siempre son cada dos años), se convocan en Madrid oposiciones para profesores de Secundaria. Qué bien que salgan plazas, ¿no? Lo que ocurre es que se convocan siete míseras plazas por especialidad, de las cuales solo tres van al turno libre, es decir, esas a las que pueden aspirar la mayoría de los opositores.

Dejo aquí un par de gráficos. El primero, extraído de aquí, es la convocatoria de oposiciones de este 2015. Hay que tener en cuenta que la mayoría de comunidades no convocaron el año pasado (Madrid sí, algo más que este pero del estilo) y que este año en principio tocaba convocar Primaria:



El segundo es específico de Madrid. Está extraído de aquí y relaciona el número de interinos que han sido llamados a trabajar (es decir, que hacen falta en el sistema) y el número de plazas que sacan a concurso-oposición. Y eso que cuando se hizo todavía no se sabía que serían tres plazas de turno libre.



Y ojo, que yo tengo claro que la figura del interino es necesaria para poder cubrir ciertas bajas o lidiar con la posibilidad de que disminuya el número de alumnos, pero jamás en esas proporciones. ¿Se han llamado a 1300 profesores de Lengua y Matemáticas y sacan 6 plazas de turno libre?

Ante esto, me pregunto: ¿por qué lo hacen? Y de verdad que le doy muchas vueltas. Podría ser una cuestión económica (los interinos, increíblemente, no cobran el verano, con lo que el dinero del paro no sale de las arcas de la Comunidad de Madrid sino del estado), pero me resulta tan ruin y limitada que no me la llego a creer. Podría ser una intención de acabar del todo con la estabilidad de las plantillas y la cabeza de los pobres interinos que año tras año tiene que pasar meses estudiando miles de páginas sabiendo que hay tan pocas plazas que no van a poder sacar una (tengo amigos que, por cuestión de puntos, ni sacando un 10 podrían sacar plaza); pero eso significaría que dentro de la Consejería de Educación hay seres malos, malísimos, todos los que aprueban esta convocatoria lo serían. Muchos me dicen que sí, que son así, pero quiero creer que la maldad no está tan extendida y que ni siquiera tiene un argumento racional detrás. Podría ser simplemente un toque electoralista en un año importante: fijaos que guays somos que sacamos hasta oposiciones. Pero no creo que esto le llegue a casi nadie; si acaso, a las familias de los interinos que, desde luego, no les votarán.

En fin, por más vueltas que le doy, no logro entender la incompetencia de las altas esferas educativas de esta comunidad. Igual es que una cosa lleva a la otra. No sé cuál a cuál.

|2015-03-20 | 08:51 | educacion | 2 opinan | Este post | |

pues ya no lo compro

Este curso tengo la 'suerte' de dar una asignatura diferente a matemáticas: Tecnologías de la información y la comunicación, alias TICO. Básicamente es informática y uso de internet, pero trato de colar alguna otra cosa para no se haga aburrida. Quería que practicaran con Prezi, estamos haciendo un trabajo sobre publicidad en el que cada alumno elige un anuncio de la tele y trata de analizarlo de un modo objetivo (una descripción aséptica de lo que vemos, cómo está grabado, qué ocurre...) y luego un modo subjetivo (qué nos quiere decir, cómo articulan ese mensaje, a qué público realmente dirigen el anuncio...). Está siendo muy interesante, porque, aunque tienen de media 20 años, muchos de ellos no se había parado a pensar en los mezquinos y maravillosos mecanismos de la publicidad para convencernos de que compremos un producto.

Ayer mismo expusieron el análisis de este anuncio:



El análisis fue bastante naif (y eso que ya habíamos comentado este monólogo de Eva Hache), pero es que durante el debate que surgió después tampoco nadie me supo decir por qué el chico lleva ya tatuajes y le pinta a la chica, muy blanca y poco expresiva, poesías en los brazos. Les pregunté a quién creían que iba dirigido el anuncio y me dijeron que a las mujeres. Luego matizaron que puede que a mujeres jóvenes. Pero ya. Cuando les dije mi versión (que creo que no es difícil de deducir al ver el anuncio) se quedaron un poco sorprendidos. Algunos se reían y otros asentían como diciendo "qué listos los del anuncio".

Cuando salíamos de clase, una chica me dijo enfadada: "pues profe, a la vista de cómo nos manipulan sin que nos demos cuenta, ¡ya no voy a comprarme más la colonia!".

Son tan grandiosos :P

|2015-02-24 | 14:17 | educacion | 3 opinan | Este post | |

la enseñanza de la estadística

Vale, lo reconozco: a mí la estadística me gusta lo justo. Es más, me parece bien que sea una carrera aparte de Matemáticas porque creo que no comparte la filosofía de las mates. Mientras en Matemáticas hay demostraciones, en Estadística todo el rato se habla de estimaciones, muestro o probabilidades.

Pero que no lo entienda como matemáticas puras no quiere decir que no deban conocerse. De hecho, en los medios no paran de atacarnos —y manipularnos— con estadísticas a diario, con lo que se hace muy necesario tener un mínimo de cultura crítica y estadística para comprender bien los datos que nos llegan.

Pues bien, la estadística y la probabilidad están incluidas en todos los cursos de matemáticas, desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato, en Ciencias y Sociales, todos los años... y no se dan casi nunca. En la ESO, como mucho se cuenta cómo se hace un diagrama de frecuencias o las medias y medianas, pero poco más. Además, apenas se interpretan, y, lo que es peor, apenas se usan casos reales. ¿Por qué ocurre esto? Yo creo que por tres motivos interconectados: porque el temario es enorme, porque la estadística está al final de los libros de texto y porque es lo más prescindible para el curso siguiente, primándose el álgebra o la geometría.

Y luego pasamos a Bachillerato y todo es mucho más gracioso: en los temarios de Ciencias aparece la estadística, el uso de la binomial y la normal, cálculo de rectas de regresión, algo de probabilidad de conjuntos... Pero prácticamente nunca se da. ¡Como para darlo con el temario que hay en Matemáticas I y II! Imposible. Por supuesto, no entra en la PAU (la 'Selectividad' para los viejunos), así que habitualmente se sacrifican la estadística y probabilidad a cambio de que representen funciones o resuelvan problemas de geometría vectorial. No voy a entrar en qué se debe dar y qué no en Ciencias, pero sí tengo claro que tal y como está el currículo y los contenidos de la PAU, la estadística es lo más 'prescindible' de Ciencias. Bueno, luego llegan los alumnos a las carreras de Ciencias y ven que en la mayoría lo que les piden en estadística y no geometría vectorial, pero eso ya es harina de otro enorme costal.

Lo más simpático de todo viene con la estadística y probabilidad de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales. Vale, aquí todos coincidimos en que la estadística es fundamental. Se da en los dos cursos y entra en la PAU. Estupendo. Pero... ¿qué se da? Os lo copio aquí:

Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales I:

— Estadística descriptiva unidimensional. Tipos de variables. Métodos estadísticos. Tablas y gráficos. Parámetros estadísticos de localización, de dispersión y de posición.
— Estadística descriptiva bidimensional. Representación gráfica: Nube de puntos. Grado de relación entre dos variables estadísticas. Correlación.
— Covarianza. Coeficiente de correlación lineal. Regresión lineal.
— Interpretación de fenómenos sociales y económicos en los que intervienen dos variables. Predicciones estadísticas.
— La combinatoria como técnica de recuento.
— Probabilidad en experimentos simples o compuestos. Asignación de probabilidades.
— La probabilidad en experimentos repetidos e independientes: La distribución binomial. Uso de tablas. Asignación de probabilidades.
— La distribución normal. Normal típica y uso de tablas. Tipificación de una variable normal. Asignación de probabilidades. La normal como aproximación de la binomial.

Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II:

— Probabilidad. Asignación de probabilidades: Ley de Laplace, diagramas de árbol, etcétera.
— Probabilidades a priori y a posteriori, probabilidad compuesta, condicionada y total. Teorema de Bayes.
— Consecuencias prácticas del Teorema central del límite, del teorema de aproximación de la binomial por la normal y de la Ley de los grandes números.
— Muestreo. Problemas relacionados con la elección de las muestras. Condiciones de representatividad. Parámetros de una población.
— Distribuciones de probabilidad de las medias y proporciones muestrales.
— Intervalo de confianza para el parámetro p de una distribución binomial y para la media de una distribución normal de desviación típica conocida.
— Contraste de hipótesis para la proporción de una distribución binomial y para la media o diferencias de medias de distribuciones normales con desviación típica conocida.

Bastante, ¿no? Más que suficiente. ¿Pero qué ocurre en la práctica? Que es tanto que los alumnos aprenden a resolver problemas tipo casi de memoria, sin tener ni idea de lo que están haciendo. Vale, hay que tener en cuenta el perfil de los alumnos (en general) que solemos encontrar en Sociales: menos intuitivos matemáticamente que los de ciencias, más mecánicos. Pero entonces, con más motivo, ¿de qué demonios sirve tener este pedazo de temario de estadística si NO la entienden? Acaban aprendiendo cómo se hace todo, como una receta: aquí busco alpha/2, miro aquí, esto entre dos y luego aquí pongo lo que me dé aquí y listo, lo que salga. Recetas, recetas, tú dime qué hago y yo lo hago. Claro está, los problemas de probabilidad, que son 'de pensar', mucho menos mecánicos, les cuestan más que los de estadística. ¿Cómo vamos a dar todo ese temario y que lo entiendan? Es absurdo pretender que lo vayan a asumir, que entiendan para qué sirve todo eso del muestreo, de la media muestral o los intervalos de confianza.

Recuerdo que esta navidad hice un paréntesis y trabajamos unos días con las probabilidades de la Lotería de Navidad y otros juegos de azar. Un alumno me preguntó que qué había que hacer para tener más probabilidad de ganar al bingo. Abrí mucho los ojos y miré el libro de texto: lo siguiente que tenía que explicar era inferencia estadística, empezando por contraste de hipótesis para las medias muestrales. Yo sabía que si hacíamos quince ejercicios iguales acabarían sabiendo hacerlos aunque no tuvieran ni idea de qué hacían, como ya pasó con los intervalos de confianza. Y ojo, que no es que no les hubiera explicado para lo que servían los intervalos, claro que sí, con muchos ejemplos y variantes, pero lo único que les interesaba era saber hacerlos. Además, tampoco es un concepto sencillo de entender, todo sea dicho. Y si tras todo eso, luego me preguntan cómo pueden aumentar la probabilidad de que les toque el bingo es que nada de lo que se ha hecho antes tiene mucho sentido.

Mis alumnos que vayan a la PAU harán bien los problemas de estadística y probabilidad, estoy segura. Hemos hecho muchos y su objetivo es ese, aprobar la PAU y sacar buena nota para hacer una carrera. Pero no estoy tan segura de que sepan interpretar bien las decenas de gráficas y datos que ven por la tele o en internet, no creo que sepan sacar la información adecuada y notar cuándo están manipulándoles. Eso apenas se trabaja (ni da tiempo a trabajarlo): por lo visto hay que dar contraste de hipótesis para la media muestral. Aha.

|2015-01-22 | 11:49 | educacion | 11 opinan | Este post | |

tachones en rojo

En algún momento tenía que pasar: estoy haciendo una recopilación de relatos "salvables" para, junto a otros seis o siete nuevos poder tener algo más o menos trabajado para verano. Y está siendo un horror.

Por un lado, es difícil elegir relatos antiguos porque... no me gustan. Y no me gustan por varios motivos: son antiguos (y eso nunca gusta), son relatos demasiado variopintos y me he cansado de la mayoría. Y lo peor: hay que revisarlos. Revisarlos muchísimo, tanto que del primer borrador a la última revisión puede que no sobreviva ni una palabra. Es tedioso y agotador, pero también es incuestionable que ese trabajo hay que hacerlo y que da sus frutos. En eso estoy ahora, revisando los ocho antiguos que he escogido, depurándolos en estilo y quitando cosas que no sirven de nada. Horas y horas de tachones en rojo.

Por otro lado, necesito hacer esto, hacer una especie de barrido de mis primeras cosas para poder empezar después un proyecto desde cero con cierta coherencia y con las técnicas que estoy aprendiendo ahora, no tan "a salto de mata" sino más minuciosas y retadoras para mí.

Lo malo de todo esto es que, a la vez, estoy leyendo mucho y muy buen relato. Esto me hace pensar repetidamente eso de "bah, ¿para qué voy a dedicar tanto esfuerzo a revisar cosas si nunca voy a llegar a esto?". Y la segunda parte de la pregunta es verdad: ni voy a llegar a eso ni lo pretendo, escribir un libro de relatos nunca ha sido para mí ni un objetivo ni un sueño. Ni escribí mi primera novela a los ocho años (ni a los treinta y cinco) ni tengo cuadernos llenos de notas de mi adolescencia. Qué va. Escribo ficción porque he empezado a escribirla ahora, por primera vez, y me encanta. Nunca me había parado a pensar en conflictos ni tramas, en estilos, en tipos de narradores, nunca hasta ahora. Y como me gusta tanto, pues oye, habrá que seguir.

Tampoco voy a caer en la falsa modestia: soy terriblemente autocrítica y puede que eso juegue en mi contra, pero creo que tampoco lo hago rematadamente mal. He aprendido muchísimo estos dos años y medio. Leo mis primeras cosas escritas y me avergüenzan mucho, pero creo que hay una evolución (casi una evolución biológica o... matemática) y además siento que la evolución está siendo mayor este año. Así que, bueno, como esas señoras que con cincuenta años deciden ponerse a pintar, yo he decidido ponerme a sacar un libro de una vez.

Pero escribir ficción no es como escribir un post. Me sorprende lo fácil que me resulta hacer lo segundo y la de vueltas que le doy a lo primero. Encima, yo soy de estructurar, de pensarlo antes (y durante y después), de conocer la historia sin todavía escribirla, aunque luego lo escrito se vaya por otros derroteros y el esqueleto previo solo sirviera de falsa seguridad para una historia diferente. Otros escriben de un modo más zen, más fluido, más de dejarse llevar, pero a mí eso no me sale. Cada uno con sus cosas.

Y cuantos más relatos buenos leo, más bonito me parece el género, más técnicas aprendo y más historias se me ocurren. ¡Así no hay quien revise lo antiguo!



|2015-01-20 | 15:12 | relatos | 0 opinan | Este post | |

propósitos de 2015

Eran pocos mis propósitos para (este rollazo de) 2014. Dos, para ser más exactos: aprender 5 recetas (he aprendido y puesto en práctica 3) y escribir (lo he hecho).

Para este 2015 ya me quedo solo con una: tener cerrado un libro de relatos para mediados de año. Tengo más deseos pero la mayoría no dependen de mí sino de, por ejemplo, el concurso de traslados, así que ya veremos cómo transcurre este año. Por lo pronto tengo una lista de 20 libros que me apetece infinito leer, así que para mí empieza bien :)

Para todos los que pasáis de vez en cuando por aquí, ¡que disfrutéis muchísimo de esta nueva vuelta al Sol!

|2015-01-01 | 14:11 | bajo llave | 0 opinan | Este post | |

mis libros de 2014

Bueno, pues aquí va la lista anual de libros leídos este año. Creo que va a ser la última vez que haga lo siguiente:

-Ponerme un reto de número de libros. Que sean los que sean.
-Ponerlos todos en la lista. Solo pondré los que más me hayan gustado.
-Leer tantos. Voy a depurar los libros que empiezo con ciertos criterios.

Y es que este año he llegado a los 101 libros leídos, sobre todo por la cantidad de tiempo que he tenido para leer en el tren o el bus (una ventaja más de no tener coche :) ). Esta vez no voy a poner la puntuación, sino que solo voy a señalaré algunos que me han gustado bastante con un (+) y otros que no me han gustado nada con un (-). El resto me ha entretenido de forma diversa (la verdad es que unos mucho más que otros). Que le ponga el (+) no quiere decir que los considere obras maestras, ya que puede que me haya gustado El universo contra Alex Woods (como así ha pasado) pero sé que es un libro juvenil (que ya querría haber escrito yo). Además, dividiré también en tipos de libros. Aquí van:


Novela

-Tormentas cotidianas, de William Boyd.
-El francotirador paciente, de Arturo Pérez Reverte.
-London, de Edward Rutherfurd.
-Un mundo feliz, de Aldous Huxley.
-Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson.
-Papel mojado, de Jun José Millas.
-Sal de mis sueños, de Fernando Trujillo.
-Marca de aire, de Daniel Bilbao.
-La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth.
-Esencia, de Miguel Ángel Gutiérrez.
-La noche del pescador, de Alexander Copperwhite.
-La analfabeta que era un genio de los números, de Jonas Jonasson.
-El universo contra Alex Woods, de Gavin Extence. (+)
-El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov.
-La habitación oscura, de Isaac Rosa.
-Perdida, de Gillian Flynn.
-La casa del propósito especial, de John Boyne.
-La mujer loca, de Juan José Millás. (-)
-Cuatro por cuatro, de Sara Mesa.
-Mr. Mercedes, de Stephen King.
-La lluvia amarilla, de Julio Llamazares.
-El orden natural de las cosas, de Lobo Antunes.
-Olive Kitteridge, de Elizabeth Strout. (+)
-El balcón de invierno, de Luis Landero. (-)
-Salón de belleza, de Mario Bellatín.
-Nada, de Janne Teller. (+)
-28 días, de David Safier.
-La devoción del sospechoso X, de Keigo Higashino.
-Alianzas duraderas, de Cristina Cerrada.
-La mujer calva, de Cristina Cerrada.
-El paciente, de Juan Gómez-Jurado.
-Baruc en el río, de Rubén Abella.
-Cosmos, de Witold Gombrowicz.
-Perdimos la luz de los viejos días, de Isaac Belmar.
-Plataforma, de Michel Houellebecq.
-La niña gorda, de Mercedes Abad.
-El libro del amor esquivo, de Rubén Abella.
-La aventura del abrigo amarillo, de Adela Torres.
-El brillo de las luciérnagas, de Paul Pen.
-El aviso, de Paul Pen.
-Mendel el de los libros, de Stefan Zweig.
-Nocilla dream, de Agustín Fernández Mallo. (-)
-En busca del Klingsor, de Jorge Volpi.
-El signo de los cuatro, de Arthur Conan Doyle.
-El ángel rojo, de Franck Thilliez. (-)
-La invención de Morel, de Bioy Casares.
-Middlesex, de Jeffrey Eugenides. (+)
-Matadero cinco, de Kurt Vonnegut.
-Mire al pajarito, de Kurt Vonnegut.
-El atlas de las nubes, de David Mitchell. (+)
-La oscuridad, de Ignacio Ferrando.
-Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides.


Relato

-Cuento español actual (1992-2012), varios autores.
-La lotería y otros relatos, de Shirley Jackson.
-Ajuar funerario, de Fernando Iwasaki.
-Cuentos caníbales, de Felisa Moreno. (-)
-Mi madre es un pez, antología de relatos editada por Sergi Bellver.
-El Estado de Mármol, de Juan Bonilla.
-Fantasías animadas, de Berta Marsé.
-Horrores cotidianos, de David Roas.
-Los cuentos de amor ya no se llevan, de Isabel Cañelles.
-Ellas también viven, de M. Pilar Muñoz. (-)
-Pequeños cuentos misóginos, de Patricia Highsmith.
-Los siete mensajeros y otros relatos, de Dino Buzzati.
-La piel de los extraños, de Ignacio Ferrando. (+)
-Gritar, de Ricardo Menéndez Salmón.
-El libro de los viajes equivocados, de Clara Obligado.
-La vida en obras, de Alberto Marcos.
-Agua dura, de Sergi Bellver.
-Física familiar, de Jon Bilbao.
-Ahora tan lejos, de Javier Sagarna.
-Las variables independientes, de Miguel Guzmán.
-El matrimonio de los peces rojos, de Guadalupe Nettel.
-Lazos de sangre, de Lola López Mudéjar.
-Los que duermen, de Juan Gómez Bárcena.
-Compañía, de Cristina Cerrada.
-Autoayuda, de Lorrie Moore.
-29 cadáveres, de Pepe Cervera.
-La pregunta que importa, de Isaac Belmar.
-Perturbaciones, antología de relato fantástico, varios autores.
-Tejer a pluma, varios autores.
-El libro de los amores ridículos, de Milan Kundera.
-Fuera de temario, de Manuel Espada.
-Noche de relatos, de Juan Bonilla.
-Bulevar, de Javier Sáez de Ibarra.
-Canciones que cantan los muertos, de R.R. Martin.
-De repente llaman a la puerta, de Etgar Keret.


Ensayo (o similar)

-El escritor que no sabía leer y otras historias de la neurociencia, de José Ramón Alonso. (+)
-Galois, revolución y matemáticas, de Fernando Corbalán.
-¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? de Antonio Martínez Ron.
-La nariz de Charles Darwin y otras historias de neurociencia, de José Ramón Alonso.
-Cómo armar y desarmar un relato, de Fernando Clemot.
-Freakonomics, de S. Levit y S. Dubner.
-La sangre de los libros, de Santiago Posteguillo.
-Go explain that to an alien, de Javier Fernández Panadero.
-Historias asombrosas de la Segunda Guerra Mundial, de Jesús Hernández.


Otros: cómic, teatro...

-Andanzas de un hombre en pijama, de Paco Roca.
-Chef junior y el libro de las recetas con cuento, de César López.
-Mosquita en palacio, de Adolfo Torrado.
-Himmelweg, de Juan Mayorga. (+)
-El chico de la última fila, de Juan Mayorga. (+)

|2014-12-29 | 16:26 | coctelera | 7 opinan | Este post | |

los finales

El otro día comentaba con unos amigos una duda que me surgió: ¿por qué los finales de las películas suelen ser positivos y el conflicto se resuelve bien y sin embargo la mayoría de los relatos (y de muchas novelas) suelen acabar mal?

Esto me pasa a mí al escribir y también al leer. Si leo un relato, casi estoy predispuesta a que el conflicto sea chungo y que no tenga un happy end, en cierto modo lo busco así. Esa búsqueda creo que se nota después en mi modo de escribir, teniendo cierta tendencia a lo mismo, a un final atribulado y veces tétrico. Y no quiero decir que tenga que morir alguien (que también), pero siempre tiendo a mostrar una atmósfera que predispone al drama con mal desenlace.

¿Por qué ocurre esto? ¿Se debe a que el lector/escritor de relato busca otra cosa? ¿Es porque he leído mucho relato y soy así de exigente y lo mismo ocurre con la gente que consume muchísimo cine y no solo el comercial? ¿Es porque el cine requiere una producción posterior, es decir, dinero a mansalva, y eso supone que haya que agradar un poco más al espectador? ¿Es generalizable a toda la literatura? Porque creo que en cierto modo sí lo es, quitando las novelas facilonas que pueblan las mesas de las librerías nada más entrar. ¿Buscan cosas tan diferentes el lector y el espectador?

|2014-12-17 | 11:55 | relatos | 20 opinan | Este post | |

otro discurso

Discurso de Tim Minchin en la ceremonia de graduación de la UWA 2013. Otra lista de consejos, pero con esta estoy bastante de acuerdo.

|2014-12-13 | 10:05 | coctelera | 0 opinan | Este post | |
    


Van diciendo

  • Lola en el método científico es casta
  • Cluje en el método científico es casta
  • Lola en más que mates
  • Juanjo en más que mates
  • Salamandra en cosas de familia (devota)
  • Miguel en la verdad sobre el caso Harry Quebert
  • Lola en bricolaje
  • faro en bricolaje
  • Palimp en bricolaje
  • Lola en demostraciones fáciles
  • Mail-ando

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