los finales

El otro día comentaba con unos amigos una duda que me surgió: ¿por qué los finales de las películas suelen ser positivos y el conflicto se resuelve bien y sin embargo la mayoría de los relatos (y de muchas novelas) suelen acabar mal?

Esto me pasa a mí al escribir y también al leer. Si leo un relato, casi estoy predispuesta a que el conflicto sea chungo y que no tenga un happy end, en cierto modo lo busco así. Esa búsqueda creo que se nota después en mi modo de escribir, teniendo cierta tendencia a lo mismo, a un final atribulado y veces tétrico. Y no quiero decir que tenga que morir alguien (que también), pero siempre tiendo a mostrar una atmósfera que predispone al drama con mal desenlace.

¿Por qué ocurre esto? ¿Se debe a que el lector/escritor de relato busca otra cosa? ¿Es porque he leído mucho relato y soy así de exigente y lo mismo ocurre con la gente que consume muchísimo cine y no solo el comercial? ¿Es porque el cine requiere una producción posterior, es decir, dinero a mansalva, y eso supone que haya que agradar un poco más al espectador? ¿Es generalizable a toda la literatura? Porque creo que en cierto modo sí lo es, quitando las novelas facilonas que pueblan las mesas de las librerías nada más entrar. ¿Buscan cosas tan diferentes el lector y el espectador?

|2014-12-17 | 11:55 | relatos | 20 opinan | Este post | |

otro discurso

Discurso de Tim Minchin en la ceremonia de graduación de la UWA 2013. Otra lista de consejos, pero con esta estoy bastante de acuerdo.

|2014-12-13 | 10:05 | coctelera | 0 opinan | Este post | |

la falta de espuma

El lunes por la mañana, cuando yo andaba viendo la catedral de Justo Gallego en Mejorada del Campo (menuda historia la de ese señor...) me llamaron de la Cadena Ser porque de nuevo era finalista del concurso Relatos en cadena. Ni me acordaba del relato porque lo escribí en el móvil y lo mandé (no estaba segura ni de haberlo mandado), así que he tenido que esperar a que lo pongan en la web de la Escuela de escritores para tenerlo. No gané (¡casi!), pero lo copio abajo. Además, aquí está el enlace del corte de radio, por si alguien quiere escuchar la férrea defensa que hago de la nueva caligrafía en Finlandia :P


La falta de espuma

Había escrito cien veces: te quiero. Procedí como había hecho con la cerveza: un amigo me había dicho que la cerveza no te gusta hasta que te tomas cien, así que eso hice, empezar a contar. Y a la veinticuatro todavía no me gustaba pero a la sesenta y dos tengo que admitir que ya la pedía sin reparo. A la noventa y uno dejé de contar porque me encantaba beberla. Así que eso hice, escribirlo cien veces en una servilleta, te quiero, te quiero, te quiero; pero parece que no funciona igual. Será el lúpulo, la fermentación o la falta de espuma, no sé.






|2014-12-10 | 11:22 | relatos | 3 opinan | Este post | |

la irracionalidad ya supura

Otra vez lo mismo de todos los años: colas de dos horas para comprar un décimo en Doña Manolita, gente que opina que un número es feo y por tanto sale menos, viajes en los que te encargan un número de esa ciudad que visitas porque es más fácil que te toque se llevas números de varios sitios diferentes. En resumen: el mismo anumerismo de siempre, la misma falta de razonamiento, la misma superstición no superada.

Hagan una prueba: pregunten en la cena de navidad qué dirían que va a salir la undécima vez si hemos tirado una moneda no trucada diez veces y siete de ellas ha salido cara. Habrá una trifulca verbal sobre si es más probable que salga cara porque está saliendo cara o si es más probable que salga cruz porque ha salido menos y ya toca.

Luego, claro, queremos en el instituto enseñar contraste de hipótesis para una media muestral. ¡Si la mayoría población se niega a aceptar que es igual de probable que el gordo caiga en el 00001 que en el 42781!

|2014-12-08 | 17:30 | ojiplatica | 5 opinan | Este post | |

y claro...

Esta semana me ha llegado una colección de relatos de la UNED en la que figura un relato mío. A pesar de que el relato es malísimo (no es falsa modestia, realmente es malo), hace cierta ilusión verlo ahí, publicado, sobre todo cuando ni siquiera lo esperaba. Pero luego leí con detalle y me cayó encima un jarro de agua fría. No me pidieron la versión electrónica del relato, con lo que supongo que han copiado los quince relatos seleccionados, y ha ocurrido lo siguiente (en el mío):

-Hay algunas erratas (faltan palabras enteras).
-Hay algunos errores de puntuación.
-Hay una mayúscula mal puesta.

Y lo mejor:

-Antes de cada relato (de dos páginas de extensión) han puesto... ¡un resumen! Un resumen del relato con su final y todo. Ah, y un par de extractos, por si acaso con eso ya te basta.

Lo he comentado a algunos amigos y me han dicho que bueno, igual el becario de turno no sabe editar, que claro...

¡¿Cómo que claro?!

Obra de K. Haring

|2014-11-27 | 15:30 | relatos | 3 opinan | Este post | |

¡un millón!

Este blog alcanza hoy el millón de visitas. ¡Un mega-gracias a todos!

Como curiosidad wikipédica para celebrar este fenómeno, sabed que la palabra "millón" no aparece ¡hasta 1300! Hasta entonces se bastaban con la "miríada" (10000). Por lo visto, Arquímedes se vio en un apuro cuando quiso calcular el número de semillas de amapolas que él suponía que existían en el Universo: tuvo que decir "miríadas de miríadas de miríadas", con lo apañadas que son las potencias de 10.

Y por último, esto, que me viene al pelo: mirad la última acepción de la palabra "cuento" :)


|2014-11-18 | 09:22 | ojiplatica | 3 opinan | Este post | |

juguetes de niños

Los domingos tienen esa cosa de "día en el que puede pasar lo que sea". A mí me ha pasado hoy que he visto 4 minutos de anuncios de juguetes y creo que eso ya ha llenado el cupo. Es increíble la cantidad de cosas que se podría analizar en un anuncio para tener una visión un poco más crítica de la publicidad. De hecho, a raíz del anuncio de la lotería de Navidad, esa vomitona sentimental que sigue jugando con el desconocimiento de la probabilidad y con el miedo, volví a pensar en un tema que creo que debería tratarse en el colegio y el instituto: aprender a mantener una postura crítica ante los anuncios de televisión.

Una de las cosas que más me molestan en el modo en el que reproducen los roles ya establecidos. Y volvemos a lo mismo de siempre: ¿fue antes el rol o la publicidad? El rol existe desde siempre, claro, pero los tipos de juguetes de los que hablamos no existían cuando no había publicidad.

Por un lado, entiendo que los publicistas no son monjitas de la caridad, sino que van a intentar por todos los medios vendernos su producto. Por eso son tan diferentes estos dos anuncios (el segundo está en italiano pero se entiende sin problema):





El padre que viene de trabajar con su traje, la madre que recoge a la hija, la otra madre al fondo de la escena, el padre que sale a jugar con el avión de su hija, la madre en el coche sonriendo al ver lo bien que su hija cuidará al panda mientras se lo pasa dando saltitos por la cara... En fin, la publicidad.

Pero me sorprende muchísimo que a estas alturas se siga diferenciando tanto en los juguetes. El huevo kinder es el mismo producto y ellos hacen dos anuncios (campaña de 2011), pero en otros muchos juguetes estoy convencida de que si lo dirigieran a un público más amplio, ganarían más adeptos. Igual no, igual han hecho un estudio de mercado y han visto que si en el anuncio de un juego de playmobil sale una niña, entonces menos niños querrán comprarlo, pero me resisto a que de verdad eso sea así. Una buena campaña haría que entraran en el bombo de compradores potenciales muchas más personas, como ya está pasando con los productos de limpieza y los hombres solteros. ¿Qué será lo que hace que sigan dirigiendo los juguetes según el género tanto o más que antes?

|2014-11-16 | 13:08 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

desafiando a la electricidad

Llego a la tienda de electrodomésticos con una batidora de vaso, de esas que se tapan y se encienden sin más.

—Mire, venía a devolver esta batidora que compré la semana pasada. La enchufo y no funciona —digo a la señora que, con fregona en mano, regenta en la tienda.
—Pasa, pasa, que ahora friego otra vez —me dice, colocándose las gafas.
—La enchufo y nada.
—A ver —comenta, apretando muy bien la tapa de plástico—. Es que la tapa hay que colocarla bien.
—Pero señora, es una tapa de plástico, no hay ningún contacto ahí.
—Hay que colocarla bien, hazme caso.
—¡Pero si es sólo una tapa encima del cristal! ¿Por qué va a tener eso nada que ver con la electricidad?
—Ah, hija, yo de eso no sé, pero tiene que estar puesta.

Y va la maldita batidora y se pone a funcionar.

—¿Ves? —me dice sonriendo.

Yo abro muchísimo los ojos y acerco el brazo para quitar la tapa. Ella me da un manotazo suave.

—Señora, será por el contacto, que había que apretar más en la base (así era), pero la tapa no tiene nada que ver con que funcione. ¡Es un plástico!
—Ya, ya, pues mira, mira cómo funciona con tapa. ¿Cómo si no vas a usarla? ¡Se saldría toda la comida!

Hay veces que se te queda cara de imbécil sin tener ni siquiera recursos para cambiarla un poco.

|2014-11-03 | 11:02 | lolamentaciones | 4 opinan | Este post | |

los talleres de escritura (y su fauna)

Este es el cuarto año en el que participo en un taller de escritura. Mi objetivo este curso, aprovechando que tengo casi todas las mañanas libres, es escribir una novela corta y continuar con la escritura de relatos. He cambiado de profesor (por cuestiones de horario y porque siempre vienen bien estos cambios) y ahora estoy en un curso por la mañana con Ignacio Ferrando en el que hay tanto alumnos que ya han participado en algún taller como alumnos nuevos. Y pasa lo mismo de todos los años: siempre hay algunos alumnos que dicen

A mí es que me gusta escribir así, es mi estilo.


Es que para entender lo que he escrito, hay que leer mi relato, como poco, un par de veces.


Yo no escribo para que me lean, escribo para mí.


Aha. Claro. Todo muy claro. ¿Y para qué vienes a un taller de relato? ¿Por qué me haces perder a mí mi tiempo? Se toman el taller como un club de lectura, como una cata de vinos.

Cuando llevo algún relato al taller, estoy deseando que me digan qué es lo que no se entiende, lo que está bien y lo que se puede mejorar, dónde están los puntos más flojos para poder modificarlos. Claro que me gustaría que me dijeran "ohhh, qué maravilloso lo que has escrito", pero por algo voy a un taller, porque sé que no es maravilloso. Ése es uno de mis objetivos, que me digan qué puedo mejorar, y así es como creo que he ido mejorando estos años.

El otro objetivo es el de aprender más literatura y eso ha tomado mucho más peso este año. Cada semana analizamos un relato de alguien consagrado (por ahora hemos leído a Joyce, Dino Buzzati y Flannery O'Connor) y descubro cosas que jamás imaginaría en una lectura lineal y simple. Una vez al mes analizamos una novela y la mayoría de las novelas programadas son novelas que yo no habría leído voluntariamente porque sí, con lo que voy a descubrir autores y estilos que se salen de mis gustos habituales (y me pueden gustar o no, pero desde luego se aprende leyendo otras cosas).

Así que ahí vamos, afrontando otro curso más de letras, algo que agradezco porque este año mucho me temo que las matemáticas que voy a enseñar van a ser escasas :P.

|2014-10-26 | 13:05 | relatos | 5 opinan | Este post | |

copiando del móvil

Se acabó lo de que los profesores de matemáticas no estemos tan pendeintes de si copian con el móvil porque "no van a tener ahí el examen":



Estas cosas hacen replantearse muchas otras.

|2014-10-22 | 11:41 | educacion | 6 opinan | Este post | |

juego de tronos y olé

No soy yo muy de flamenco, pero la verdad es que la versión es cojonuda.

|2014-10-16 | 10:44 | musica | 0 opinan | Este post | |

concurso de relato corto de castellón

Mañana se entregan los premios del VIII concurso de relato corto de Castellón y han tenido la poca sensatez de concederme a mí el primer premio de la categoría de adultos por Rojo escarlata :) No voy a poder acudir a la entrega porque estaré trabajando, pero me han pedido un pequeño texto de agradecimiento que leerán en la entrega antes de leer los relatos, lo dejo por aquí.

Buenas tardes a todos.

A la hora a la que se entregan los premios del concurso de relato corto, yo estaré dando clase a un grupo de alumnos de Bachillerato Nocturno, pero mi cabeza estará agradeciendo con entusiasmo la concesión del premio mientras escribo en la pizarra la derivada del logaritmo neperiano. A menudo me preguntan por qué escribo, si soy profesora de matemáticas y me encanta serlo. Quizá es la pregunta más repetida a aquellos que deciden contar una historia, inventar un personaje desde el que ver el mundo, arrancarse por unas horas su propia realidad y vivir la de otro. Pues por eso, por eso escribo, por la emoción de sentir esas otras verdades y la posibilidad de hacer que otros también las sientan. Y eso, claro, no es incompatible con las matemáticas, donde hay números irracionales y hasta números imaginarios.

Esta historia, la historia de Leonor Escalante, surgió después de que un amigo que trabaja en un residencia de ancianos en Londres se pasara una tarde entera contándome anécdotas sobre su trabajo. Las contaba con mucha ternura y ninguna era la historia de Leonor, pero conforme me describía las habitaciones o me hablaba de sus residentes y de las conversaciones que tenía con ellos, Leonor apareció en mi cabeza y se quedó conmigo hasta que me puse delante del ordenador y le di forma a lo que le ocurría. Y este momento, el momento de la escritura, no es para mí un proceso tan “romántico” o “inspirador” como se suele pensar. Sí, la semilla ya estaba ahí, me imaginaba a Leonor y más o menos sabía lo que le iba a ocurrir, pero poner en negro sobre blanco sus vivencias para mí es más una cuestión de oficio que de inspiración: ahora borra tal párrafo, reescribe esta conversación, incluye este personaje, cambia este punto de vista, remarca cierta acción de otro modo… Llega un momento en el que se hace tedioso y duro. Llegas a dudar de todo y te replanteas párrafos y escenas completas hasta el punto de que en la última versión depurada probablemente no quede ni una palabra del borrador original. Aún así, confío en que la esencia de aquella primera idea que tuve siga estando viva.

|2014-10-16 | 10:41 | relatos | 8 opinan | Este post | |

¿educación matemática?

Este curso tengo un grupo en 1º de Bachillerato de nocturno con una característica muy especial: les doy Matemáticas I (de Ciencias, para mí la asignatura más complicada de todos los años), hay 10 matriculados en total, vienen a clase entre 3 y 4 y, de los que vienen, solo una chica sabe operar bien como para no equivocarse al resolver una ecuación se segundo grado. Esta chica estaría perdida en un grupo normal de Matemáticas I, pero como es la que tiene más base matemática de su clase, puede destacar porque yo estoy explicándolo todo a un nivel muy básico. No tengo más remedio: si me pongo a explicar el temario como suelo hacer, estaría hablando a las paredes y tendría delante a cuatro alumnos que no entienden absolutamente nada de lo que digo. Jamás me había pasado esto, claro: este grupo es de Ciencias, que es lo que menos cogen los de nocturno, llevan años sin estudiar o vienen de Diversificación, y están en Ciencias porque no había plaza en Sociales. Como quieren hacer "algo" ("algo" es no estar en su casa), estoy tratando de dar todos los cursos de la ESO a una velocidad de vértigo, pero casi cada día siento que lo que ocurre en esa clase es absurdo (con el resto de cursos puedo ir tirando de un modo u otro pero lo de este grupo es especialmente sorprendente).

El curso pasado tuve dos grupos de 1º de ESO donde sé que hay unos quince alumnos que podrían seguir perfectamente la clase de Bachillerato que estoy dando. Esto me hace replantarme muchas cosas, la verdad.

Sé lo siguiente:

-Los recursos son limitados.
-Hay que dedicarlos a los cursos más pequeños.
-Esos grupos de 1º de ESO que tuve el año pasado tienen ahora, en 2º, 32 alumnos por clase.
-Ahora le doy clase de Matemáticas I a 4.
-A los alumnos pequeños que tienen dificultades de aprendizaje, hay que integrarlos en las clases, claro que sí. Pero creo que hay un límite. El año pasado tuve a dos o tres alumnos de 12 años con más capacidad matemática que cualquiera de los alumnos que tengo en Bachillerato este curso, todos mayores de edad. Esto es una realidad.
-Estoy de acuerdo con que la inclusión pero ya digo que hasta cierta edad. A menudo pienso en esta gráfica:



La entiendo y estoy de acuerdo. Pero también estoy de acuerdo con la Compensatoria y a veces pregunto a los alumnos que van peor en matemáticas y me dicen que preferirían que les explicasen las cosas más despacio solo a ellos, que no siguen el ritmo de la clase. Para algunos, la solución es bajar ese ritmo, pero no puedo olvidar a otros alumnos con necesidades educativas especiales que van a un ritmo mayor. ¿Cómo se resuelve esto? No lo sé.

Porque luego recuerdo esta viñeta:


Y ¿en qué quedamos? ¿Explico lo mismo en 1º de ESO aunque en la misma clase tenga alumnos tan diferentes? ¿Explico lo mismo pero exijo cosas distintas? ¿Cómo se hace eso con 32 alumnos?
¿Me llevo a algunos al bachillerato? Mis alumnos de Matemáticas I se sacaron el título de ESO hace años y tienen derecho por ley de hacer Bachillerato. ¿Eso quiere decir que se lo pueden sacar? No, claro. Quiere decir que casi todos ellos van a pasarse cuatro horas a la semana viendo cómo pongo cosas raras en la pizarra. Y yo agobiada, claro, porque trabajar así es ridículo.

Por otro lado, el 100% de los alumnos que tengo quieren exclusivamente aprobar, tener un cinco aunque sea regalado. Todos. Ya sé que se dice que eso es así casi siempre, pero no es verdad. La mayoría de los alumnos de Bachillerato quieren hacer una carrera y saber que necesitarán matemáticas. Otros también disfrutan a menudo de lo que se explica (sí, esto es así), tienen ese nivel suficiente para apreciar la sorpresa de los detalles, de algunas demostraciones, de algunos resultados estéticamente impecables. Incluso les relaja hacer mates. Pero los chicos de nocturno (majísimos, ¿eh?, eso por supuesto) van sólo a por un título que les permita o hacer un ciclo superior o hacer que sus padres se callen (son mayores de edad sólo para algunas cosas). Y bueno, claro que sí hay que darles la oportunidad de sacarse un título, faltaría más, pero igual las condiciones deberían ser otras.

En resumen: el sentido de la enseñanza se pierde cuando los alumnos no quieren o no pueden entender lo que les explicas.

Y eso que todavía no he escrito nada sobre lo que pienso del temario de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II. Lo dejo para esta semana.

|2014-10-11 | 10:36 | educacion | 1 opinan | Este post | |

turno de tarde

Pues sí, por primera vez tengo turno de tarde. En los nueve años que llevo de profesora, siempre he sido la última del departamento, siempre, incluso cuando he tenido plaza definitiva. Y este año me ha tocado elegir lo que quedaba: horario vespertino. Aunque lo de vespertino es un decir porque salgo casi a las diez de la noche.

Los alumnos del nocturno son todos de Bachillerato y la mayoría se toma eso de "sacarse bachillerato" como quien decide hacer un bizcocho un domingo por la tarde. La falta de hábito de estudio y el tiempo que ha pasado desde la última vez que vieron una ecuación hacen que la mayoría abandone a las primeras de cambio (sobre todo los del primer año), pero algunos aguantan y acaban unos años después.

Este Bachillerato está dividido en tres años en lugar de en dos, y tiene una carga diaria menor para los alumnos, ya que sólo tienen cuatro horas de clase en lugar de seis o siete. Muchos trabajan y a menudo faltan a clase, pero hay que recordar que son todos mayores de edad (a veces muy mayores de edad) y no hay que avisar a los padres de que su hijo de veintiocho (o de cincuenta) años lleva una semana sin aparecer por el aula. Además, son bastante pocos en clase y la mayoría no tiene más motivación que la de obtener el título (sé que en diurno pasa lo mismo pero sí hay ciertas diferencias en ese sentido, los de nocturno ya están de vuelta de algunas cosas).

A nivel profesional es un pequeño reto lleno de matices y algún sinsabor. Mi horario es compacto, sin huecos, las cuatro horas hablando sin parar y sin apenas cruzarme con más profesores (aunque somos muy pocos). En fin, una experiencia más que me hace ver desde otra perspectiva la complejidad de la educación.

|2014-10-06 | 10:19 | educacion | 2 opinan | Este post | |

10 años de laberinto

Hoy este blog cumple diez añazos. Se dice pronto, ¿eh? Han sido diez años de cambios, de muchos temas, de mayor y menor implicación en el blog, de fases, crisis y posts (unos más ladrillos que otros). Ha habido algún parón y diferentes ritmos, se me pasó por la cabeza pasarlo a unos de esos servidores de bitácoras modernetes con plantillas espectaculares en los que no hubiera que meter los enlaces y las imágenes con un código html... pero nada de eso. Aquí sigo, anclada en el romanticismo bloguil.

No sé si pasarán otros diez años, si rvr seguirá manteniendo el servidor o si seguiré teniendo ganas de publicar cosas. Lo que sé es que hasta ahora se han pasado casi un millón de personas por el blog; espero que muchas de ellas hayan encontrado lo que buscaban o hayan disfrutado con lo que no buscaban :)


|2014-09-24 | 10:53 | internet | 15 opinan | Este post | |

followback

El otro día un amigo me preguntaba que cómo podía ser que sus hermanos pequeños tuvieran cientos de likes en sus fotos de Instagram. Me di cuenta de lo separados que estamos los adultos del día a día de los adolescentes y de lo difícil que es entender sus impulsos y objetivos. Porque no, con 14 años su objetivo no es sacar buenas notas. Ése es el objetivo de sus padres y ellos -la mayoría- lo intentan lograr pero esa intención no proviene de su fuero interno. No nos engañemos: su corazón palpita más por un nuevo follower que por un logaritmo.

Lo más curioso es hasta dónde puede llegar esto, ya que se pierde el sentido del follower y del like hasta límites insospechados (y muy locos para la mayoría de los adultos). Pongo este pantallazo como ejemplo:



Y es que así es. Así intentan fortalecer su presente y ganar confianza. No sabría decir muy bien cuál era el equivalente a esto en los años sesenta (¿chapas, canicas?), pero seguro que había alguno.

La adolescencia... qué mundo.

Los jóvenes hoy en día son unos tiranos.
Contradicen a sus padres, devoran su comida,
y le faltan al respeto a sus maestros (Sócrates).


|2014-09-13 | 12:28 | educacion | 0 opinan | Este post | |

más bola

Llevo una semana sin hablar con nadie. Bueno, hablo con la familia por teléfono y un día vino mi vecina a regalarme una bolsa de zanahorias porque no le caben en su congelador, pero no he coincidido con nadie de mi entorno cercano (mis conocidos de Madrid están liados y yo no hago más que mirar con envidia las terrazas con sus cervezas). En fin, que llevo una semana conmigo misma. Y es un poco insoportable.

Me he acordado de aquellos que se van una semana a meditar a un pueblo perdido de algún rincón de Zamora. Una semana con ellos al completo, oye. Yo me aburro a mí misma un montón, pero al menos salgo a comprar el pan o a mirar el buzón vacío. Ellos meditan y piensan en cosas (bueno, en teoría no se piensa en nada, ¿no?) durante una semana. A veces hasta se prohiben a sí mismos hablar con la gente o comunicarse de algún modo. Tremendo. Supongo que lo mío es pura ignorancia de mí.

Sé que cuando tenga ochenta años y no pueda moverme apenas, lamentaré infinito no haberme movido más estos veranos, pero bueno, siempre me ocurre algo así la última semana de vacaciones, aunque cada año de forma más intensa. He pasado ya la fase de hablar en voz alta con mi gato diabético ("¿quién quiere insulina?" le digo a las siete de la tarde), he ido al gimnasio todos los días de la semana y ya he perdido la cuenta de los libros que he leído. Que sí, que el descanso, que la relajación, que eso de encontrarse a sí mismo puede que esté muy bien, pero... el 2014 también se me hace bola.



|2014-08-29 | 21:30 | lolamentaciones | 7 opinan | Este post | |

el loira en bici

Pues sí, ahora que estoy un poco ciclista me he atrevido a recorrer parte del río Loira en bici con dos amigos. La experiencia ha sido estupenda y he aquí un resumen del viaje por si alguien se anima a hacerlo.

El Loira à vélo es un itinerario en bici que va casi todo el rato paralelo al Loira, desde su nacimiento hasta la desembocadura en Nantes. En total son unos 800 kilómetros ciclables muy bien acondicionados para las bicicletas (nosotros recorrimos 300). La mayoría de los tramos son caminos solo para bicis y los pocos que son compartidos con vehículos son carreteras secundarias por los que es difícil encontrarse con algún coche. Es un recorrido prácticamente llano, aunque cuando se desvía para visitar pueblos o castillos puede sorprendernos alguna cuesta que otra. Todo el recorrido está señalizado específicamente para ciclistas, indicando las direcciones por las que hay que ir en los cruces o los kilómetros que quedan para el siguiente pueblo. Aún así, hay una aplicación para móvil recomendadísima que te informa de todo lo que puedes encontrar por el camino, desde los servicios que hay en cada pueblo o los puntos de interés turístico a los recorridos más aconsejables: La Loire à vélo (la app se llama igual).



Durante el recorrido uno se encuentra a muchísimos ciclistas. Lo que más me ha sorprendido es la cantidad de parejas jóvenes con niños pequeños. Los niños o van en minibicis o, si son muy pequeños (hemos visto hasta bebés) los llevan en un carrito detrás de la bici. También nos hemos cruzado con un montón de parejas de más de 60 años en plena forma que disfrutan de unas vacaciones no tan convencionales.

Nos hemos alojado en hostales y hoteles porque no nos apetecía llevar tienda de campaña, ya que nos íbamos moviendo de ciudad casi todos los días, pero hay gente que prefiere tomar como campamento base un punto e ir moviéndose desde allí, con lo que es más factible lo del camping (la verdad es que nos hemos encontrado muchos). Los hostales están acondicionados para bicis y todos contaban con aparcamientos y facilidades (y muchos ciclistas que hacían lo mismo que nosotros).

Por supuesto, el recorrido está plagado de castillos impresionantes. Nosotros hemos entrado a algunos espectaculares que forman parte de la historia de Francia. Lo peor es que para visitar algunos hay que desviarse del río unos kilómetros y eso a veces significa alguna cuestecilla, pero nada insalvable :) Aquí va el repaso día a día:

Día 1: Llegamos a París por la tarde, vuelta por el centro y poco más.

Día 2: Cogimos un tren temprano hacia Orleans. Allí recogimos las bicis de alquiler, que nos encantaron. Son robustas y fáciles de llevar, vienen equipadas con portaequipajes para las alforjas, casco, kit de reparación, luces y candados. Hay muchísimas empresas que las alquilan, nosotros lo hicimos con RandoVélo y salieron por 59 euros los seis días que estuvimos con ellas. Tienen la sede en Blois, así que hay que pagar un pequeño suplemento por cogerlas y dejarlas en un sitio distinto a Blois, pero si se reservan con tiempo se pueden alquilar en empresas que tienen sede en todos los pueblos importantes.

Este día lo pasamos al completo visitando con la bici Orleans, una ciudad histórica con un casco antiguo curioso lleno de casas antiguas. La catedral también impresiona. Ah, y Juana de Arco está por todos sitios.




Por la tarde dimos un paseo por los alrededores y alucinamos con la que tienen montada allí: playas en el río, multiaventura, figuras hinchables en el agua llenas de chiquillos saltando, pistas deportivas... En fin, todo muy bien aprovechado.

Ya nos empezó a sorprender la anchura del río, espectacular en ese primer tramo y con una velocidad notable.

Día 3: Primer día de bici serio y trayecto más largo, 70 kilómetros de golpe. La verdad es que llegué un poco para el arrastre pero el camino fue precioso. Todo el rato se va entre vegetación, agua, maizales o viñedos. Tuvimos muchísima suerte con el tiempo y un sol de lujo nos acompañó prácticamente todos los días del viaje (este día, de hecho, hizo bastante calor y acabamos los tres pedaleando casi sin ropa).





El destino era Blois, una de las ciudades principales del recorrido (tienen varios castillos importantes a menos de 20 kilómetros). En Blois nos quedamos 3 noches porque había mucho que ver cerca, pero este primer día lo dedicamos a ver la ciudad por la tarde.



Día 4: Visita al castillo de Chambord, unos 55 kilómetros en total. Preferimos no entrar, pero los exteriores eran impresionantes (y el caminito de llegada en bici al castillo también).



Día 5: Este día yo me quedé en Blois por la mañana porque me dolía un poco la rodilla derecha y no quería que me fastidiara el resto del viaje. Mis amigos fueron al castillo de Cheverny, entraron en él y les encantó. Yo me quedé visitando Blois en bici, entrando al Museo de la Magia (un homenaje a Robert Houdini, a Méliès y a los inicios de los efectos especiales) y a la Fondation du Doute, una especie de museo de cosas raras. Se trata de un museo de arte contemporáneo pero con un concepto de arte cuestionado en todo el recorrido. Y la entrada es espectacular:



Aunque Blois no tiene mucha vidilla social, esa noche acabamos en un garito muy chulo en el que empezó a tocar un grupo que nos gustó mucho: Pere et fils.



Día 6: Salida hacia Amboise, un sitio con bastante más vida y en el que disfrutamos de lo lindo con todo el recorrido (otros 55 kilómetros). Por el camino pasamos por el chateau de Chaumont-sur-Loire, espectacular (y con un jardín enorme lleno de arte contemporáneo):



Amboise destaca por su castillo (una fortaleza en toda regla) y por el castillo Clos Lucé, que fue residencia de Leonardo da Vinci y es donde está enterrado (no entramos porque era carísimo).



Día 7: Este día teníamos que llegar a Tours pero fuimos antes a uno de los castillos más importantes de Francia, Chenonceau. Por dentro es espectacular, lleno de habitaciones perfectamente conservadas o artilugios de cocina. Catalina de Medicis, Enrique IV, Diana de Poitiers, decenas de curiosidades y muchísima historia, desde sus inicios hasta su uso en las guerras mundiales. Merece mucho la pena su visita.



Después de comer salimos hacia Tours, donde dejamos las bicis (se portaron fenomenal, ni un pinchazo ni caída ni nada). Tours es una ciudad totalmente sorprendente. Acostumbrados a cierta tranquilidad en las ciudades que visitamos, nos sorprendió encontrarnos con calles rebosantes de gente y de bares, rincones preciosos y decenas de restaurantes. Inconvenientes: los mismos que en el resto de sitios, que las cocinas cierran prontísimo (a las 9 en la mayoría de los sitios) y que la cerveza es bien cara. Pero nos las apañamos. Además, cuenta con una catedral alucinante que no tiene nada que envidiar a Notre Dame de París. También nos enteramos de la historia de San Martín, obispo de Tours que murió en un pueblo cercano; los habitantes de Tours robaron en noviembre el cadáver del santo y lo trasladaron por el río, donde empezaron a florecer los árboles y a mejorar el tiempo cuando pasaba el barco... y de ahí viene el veranillo de San Martín.



Día 8: Salida muy temprano hacia París, donde hicimos un free tour y donde llovió de lo lindo. Pero ya nos daba igual, el viaje había sido fantástico :)

Si a alguien le llama la atención el viaje y quiere información que le pueda proporcionar, ya sabe. A ver si edito algunas fotos que tengo en raw y las subo dentro de unos días.

Actualización: ya he editado unas cuentas, están aquí.

|2014-08-09 | 12:47 | | 5 opinan | Este post | |

sin IVA

Hoy sale en todos los medio que 1 de cada 6 alumnos no sabe interpretar una factura, ya que se está celebrando en Madrid el Congreso PISA "Finanzas para la vida" y toca que ese sea el titular. Esto me ha recordado a un par de cosas que me han pasado esta misma semana.

Estoy pidiendo presupuesto para un armario a medida y he ido a dos empresas que lo hacen. En ambas me daban un precio inicial sin IVA. Aquello parecía el anuncio del Ministerio.

Empresa 1:

—Pero este precio es sin IVA, ¿no? —pregunto.
—Sí, mujer, pero bueno, tú ya sabes —dice él muy seguro de sí mismo—. Nosotros facturamos mucho y si quieres...
—No, no, lo contrario, lo que quiero es saber el precio con IVA —digo enfadada.
—Bueno... ehm... claro —contesta extrañado—. Es que la mayoría de la gente no lo compra si...
—Ya, pero es que de cosas como el IVA salen las carreteras, los hospitales, el sueldo de los profesores y médicos...
—Claro, pero es que la mayoría de la gente no son profesores ni médicos. ¿A que tú no lo eres?

Se quedó planchado, claro.

Empresa 2, parece un calco, pero fue exactamente así y en el mismo día:

—Pero este precio es sin IVA, ¿no? —pregunto.
—Bueno, tú ya sabes que se puede hacer un apaño, por eso no te preocupes —dice él, también muy seguro de sí mismo.
—No, no, lo contrario, lo que quiero es saber el precio con IVA —digo enfadada de nuevo.
—Bueno... —contesta extrañado—. Hay gente que lo paga, pero la mayoría si les dices que...
—¡Pues muy mal! —grito.
—De todas formas, antes tenemos que exigirle a los de arriba, a los políticos, que también paguen sus cosas.
—¿Como si "los políticos" fueran un ente propio y corrupto? ¿Más o menos igual que sus clientes?
—Mujer, no compares a un político con un cliente —dice tocándose la pulserita de España.
—De cosas como el IVA salen las carreteras, los hospitales, el sueldo de los profesores y médicos, ¡el pupitre de sus hijos en el colegio!
—Bueno, mis hijos van a un colegio concertado.
—¡¿Y de dónde se cree que salen sus pupitres?! ¡¿Cree que crecen del suelo?!

En este segundo me cabreé tanto que me fui dando un portazo. No sé si estos señores (y la mayoría de la población adulta) saben de finanzas para la vida, pero para "su vida", desde luego que sí.

|2014-07-09 | 16:30 | lolamentaciones | 12 opinan | Este post | |

videoclips molones

Vaya curro se pega este grupo con los videoclips. La idea del segundo quizá está ya más vista, pero la del primero me parece espectacular.



|2014-06-30 | 20:34 | musica | 0 opinan | Este post | |

el bilingüismo de la comunidad de madrid

He estado 4 años en un instituto público bilingüe y lo que está pasando me parece denunciable. En los inicios, el bilingüismo se introdujo en la Comunidad de Madrid mediante un convenio con el British Council y los profesores involucrados (bilingües o no) estaban contentos, a pesar de ciertas características que cambiaron el centro. Los de matemáticas no podemos habilitarnos, pero yo notaba que los grupos bilingües eran notablemente mejores. Había dos grupos bilingües y el resto, no bilingües. No es que el bilingüismo aporte más capacidad de estudio o inteligencia, sino más bien al revés: si eres capaz de estudiar tres o cuatro asignaturas en inglés, es porque ya estás en cierto modo seleccionado. En fin, que los chicos de bilingüe eran algo mejores pero al resto no le iba mal.

Ahora las diferencias son abismales. Para empezar, ya casi todos los centros de primaria del pueblo son bilingües y mi centro el curso que viene ya tendrá más grupos bilingües que no bilingües. Ahora, en realidad, todos son bilingües: los de sección dan muchas asignaturas en inglés y los de programa sólo una o dos. Pero todos lo son desde que cambió el convenio y ahora ya no lo lleva el British sino que lo gestiona la comunidad.

Si un alumno estudia Primaria en bilingüe y aprueba el examen de nivel de inglés, NO puede ir a programa en mi centro (que es el que tiene asociado al suyo). Si los padres quieren que estudie en español, tienen que cambiarlo de centro. De risa.

Y lo peor: ahora los (pocos) grupos de programa son tremendos. Los de sección empiezan a ser más heterogéneos, pero los otros aglutinan a los peores alumnos. Dar clase ahí es imposible. Estar en clase como alumno también tiene su aquel. Estos son los nuevos guetos.

Pero encima es que el empeño por el bilingüismo es tal en esta comunidad que ya nos han dicho que si los grupos tienen que estar a 35, que lo estén (¡niños de 11-12 años). Todo sea porque estudien en inglés. Y luego querrán que se hagan proyectos, que se atienda a la diversidad, que el niño chino que ha llegado aprenda español de la nada, que se haga algo con los de altas capacidades y que los tutores se reúnan con los padres un par de veces al trimestre. De risa.

Pues bien, en medio de esta pantomima aparece el martes el presidente de la comunidad de Madrid diciendo que el bilingüismo se extiende a Bachillerato. Que qué más da que ya no haya profesores habilitados y que los chavales ni siquiera lo hayan pedido. ¡Bah! Qué más da que ahora con la habilitación un interino con 0 puntos pase por delante de alguien con la oposición aprobada. ¡Ah! Es que da clase en inglés. Qué más da que estén provocando guetos entre los no bilingües. Qué más da el pastizal que cuesta. Qué más da que estén mostrando problemas para nombrar los huesos en español. ¡Démosle inglés! ¡Venga! ¡A todos! ¿La Historia de España de 2º de Bachillerato? ¡En inglés!

|2014-06-19 | 14:29 | educacion | 16 opinan | Este post | |

anumerismo de traductor

O de editor. O de los dos, no sé.

El otro día estaba leyendo El universo contra Alex Woods (libro que recomiendo). El protagonista es un chico inteligente y al que le gusta la ciencia y las matemáticas. De repente, aparece lo siguiente:



Costó mucho tiempo cavar el agujero. Acabó siendo de metro y medio de largo por casi uno de ancho y otro más de profundidad. Eso son nueve metros cúbicos de tierra que tuve que excavar más o menos yo solo.


Cuando leí esto me extrañé una barbaridad. El autor no podía haber cometido ese error. Alex es un niño al que le apasiona el álgebra o la astronomía, no podía fallar en algo así de simple. Así que me fui a la fuente original, en la que dice esto:


It took a long time to dig the hole. It ended up being about five feet long, two feet wide and three feed deep. That's thirty cubic feet of dirt I had to excavate moro or less alone.


Entonces lo entendí todo. ¡Ay, las traducciones! Y ¡ay, el anumerismo!

A raíz de esto me pregunto dos cosas: 1) ¿cuántos pillarán que lo primero es un error? 2) ¿cuántos pillarán dónde está el error visto lo segundo?

|2014-06-15 | 10:17 | algo de mates | 5 opinan | Este post | |

hasta los complejos y más allá

Hoy faltaban más de la mitad de los alumnos de uno de mis grupos de 1º de ESO porque se han ido a una actividad sobre anillamiento de aves. Por tanto, no podía avanzar materia ni entregar o comentar el examen de álgebra de ayer. He decidido empezar el tema siguiente de forma suave y que los demás pudieran engancharse mañana, con lo que sólo pensaba comentarles de qué iba a ir el tema (tablas y funciones) y explicarles cómo se colocan los puntos en el plano.

Les he dibujado una recta real y he dicho "bueno, ésta es la recta re...". Ahí me he quedado, porque claro, aún no saben qué es un número real.

Y de N y Z (que sí los conocían) he pasado a Q. Y de paso les he explicado la fracción generatriz (y la demostración de que 0'9999... es 1, que ya lo sabían pero no lo habían demostrado). Y después hemos hablado de Hipatia (y las elipses, que ellos definían como enlarged circle debido a la profesora de Art) y Pitágoras y su época, que tuvo que ser de lo más divertida. Y luego les he dejado caer el Teorema de Pitágoras, que veremos más adelante, y las ternas pitagóricas. Y oye, ya de paso, hemos hablado de la diagonal de un cuadrado de lado 1 y de que sea imposible poner ese número como fracción. "¿Y tú por qué lo sabes?", decían. Y yo les he dicho que era fácil demostrarlo y que podrán entender la demostración dentro de poco. Una chica ha dicho "espero que sea pronto, ¡qué misterio!". Después otro ha comentado "a pi le pasa lo mismo, ¿no?". Y luego hemos hablado de pi, de las distintas definiciones a lo largo de la historia, de los números trascendentes y de los reales. Para acabar, alguien ha dicho "pero esos son todos, ¿no? Ya no hay más números, a mí no se me ocurre ninguno que no sea así...". Así que les he escrito en la pizarra la raíz de -4 y el nombre de esos engendros que no existen y han salido de clase alzando los brazos, casi indignados con los complejos.

Todo esto con chavales de 12 años que han atendido a la clase completa (de salto en salto por mi parte) sin hacer ni una cuenta. Mañana les enseñaré de forma ordenada y limpia cómo se ponen los puntos en los ejes cartesianos.

He tratado de imaginar cómo habría sido el experimento con el grupo completo. Con 32 alumnos. Imposible.

Y no, no he adelantado materia. Pero hemos disfrutado de lo lindo.


|2014-05-28 | 18:04 | algo de mates | 5 opinan | Este post | |

mi vida en una mesa electoral

Tengo un montón de cosas a medio escribir para el blog pero lo que no tengo es tiempo para acabarlas. Prometo retomar pronto la parte matemática y/o literaria, pero ahora no puedo evitar contar cómo fue para mí el día de ayer.

A las 8 de la mañana estaba convocada en un colegio electoral. En mi papeleta ponía "suplente", sin más. Como en las cartas de los otros cinco suplentes. Faltaba una vocal de la mesa y pregunté cómo se decidía quién era la persona que la supliera. Me dijeron que no tenían ni idea (¡!) y al rato llamaron a los de arriba y nos dijeron que nos ordenarían por la fecha de la carta. Como había empate, pregunté de nuevo cómo se decidiría. Me dijeron de nuevo que no tenían ni idea (¡!) y al rato llamaron a los de arriba y nos dijeron que nos ordenarían por... ¡orden alfabético! El colmo. En fin, el caso es que me tocó. Y eso que soy Morales.

Constituimos la mesa. El presidente era un chaval de 20 años con poco interés en política que está tratando de entrar a un Ciclo Formativo de Grado Superior. Lo hizo muy bien a lo largo del día, fue responsable y majete. El otro vocal era un funcionario de Correos enorme que desde el primer momento dijo que no pensaba votar. Uno iba leyendo el nombre y DNI, otro iba tachando el nombre en el censo y yo apuntaba el nombre con el número del censo. Seiscientos veintitrés nombres. Un 55% de participación en mi mesa, en un barrio militar tradicionalmente de derechas.

A nuestro lado se colocó el interventor, un señor del PP que nos contaba en todo momento lo que teníamos que hacer. Al otro lado se puso un apoderado del PSOE. En total había unos 8 apoderados del PP (que no dejaban de olisquear por todos los sitios), dos del PSOE (bastante pasotas), dos de Podemos (que estuvieron de pie todo el día y no se movieron de la sala), uno de IU (que se pasó el día leyendo un libro en una esquina) y uno de EQUO y otro de UPyD (que entraron y salieron a lo largo del día).

El interventor del PP a eso de las 11 soltó: "luego en el recuento veréis que siempre hay gilipollas que votan a los partidos minoritarios". Después de eso sonó la carcajada del apoderado del PSOE.

—Hay una papeleta con la cara de un tipo, así que imagínate —dijo.
—Seguramente es el de Podemos —comenté yo.
—Yo es que conozco a cuatro o cinco partidos —dijo el apoderado del PSOE—. Mira las cejas del de IU, le salen de las gafas. Qué raro es. Y estos partidos... ¿no se dan cuenta de que en la práctica no sirve de nada votarlos?
—Yo no pienso votar —soltó el de Correos.
—Me pregunto qué pasará con VOX —dijo el del PP.
—No sé yo si Vidal Quadras le va bien a ese partido— comenté.
—Bueno, ese chaval es que no vale —dijo el del PP.

Yo murmuré "bueno, chaval chaval..." pero preferí no seguir. El interventor del PP continuaba aburriéndose mucho (a pesar de que era el único de todos los partidos que hacía algo: tomaba nota de los que votaban).

—Si luego al contar nos falta uno o dos votos, oye, se cogen del Partido Antitaurino y a tomar por culo —dijo.

Yo lo miré con cara de odio.

—Es el Partido Animalista. Y tranquilo, caballero, que no van a faltar votos. Soy matemática.
—Tú lo que eres es un poco seca, ¿no?
—Será eso.
—Y tú, chaval... ¿vives con tus padres? —preguntó al presidente.
—Sí, todavía no puedo independizarme.
—Claro, y la comida de tu madre, ¿eh?
—Bueno, yo cocino en casa, me gusta.
—Bah, eso es lo que decís ahora para haceros los interesantes. Pero donde se ponga la comida de una mujer, que se quite lo demás, ¿verdad Lola?
—Mi hermano se fue de casa para estudiar a los 17 años. Como yo. Por eso los dos cocinamos y él no lo hace nada mal —contesté, esta vez sí, con cara de asco total.
—Esa es la excepción, mujer.
—Está usted muy Cañete, ¿lo sabía?
—¿Cómo? ¿Por qué lo dices?

Y al rato, cuando no había ni un alma en la sala, al verme con un libro soltó:

—Cariño, ¿te aburres?
—¿No ve que estoy leyendo?
—Por eso.

Minutos después el del PSOE, que estaba leyendo El País, me enseñó las fotos de un spa.

—Lola, mira, anda que que no estaría bien estar ahí ahora, ¿eh? —me dijo.
—Bueno, yo ahora debería estar poniendo un examen en casa, pero aquí andamos.
—Pero es que mira qué hoteles, qué pasada. Por 180 euros la noche.
—Ya. Yo es que suelo ir a otros sitios. Pagar 180 euros por una noche, no sé...
—Yo porque ahora estoy en paro, que si no...
—Yo es que soy de izquierdas —dije bajando de nuevo la cabeza a mi libro.
—Y qué tendrá que ver una cosa con otra. Si lo puedes pagar...

Al rato el interventor del PP, que llevaba mucho callado, soltó:

—Lola, bonita... aquí no viene nadie. A ver si llegamos al 50%. Haz algo, ¿no? Que eres la única mujer de la mesa.

Entonces resoplé, cerré el libro de golpe y dije en voz alta "que sean las ocho ya, por-fa-vor". Hasta se giraron los miembros de las otras mesas.

Al abrir los sobres, la columna de Podemos empezó a subir. No llegué a abrir ni un solo voto a VOX. Un voto nulo decía "Putos políticos de mierda" y el interventor del PP le gritó "sinvergüenza" a la papeleta varias veces.

Unas horas después salí a darles la enhorabuena a los chicos de Podemos, que me sonrieron llenos de alegría. Yo tampoco lo esperaba. Y no, el tipo de Correos no votó.

|2014-05-26 | 13:23 | lolamentaciones | 14 opinan | Este post | |

media de diez

A raíz de un post de ayer de Más ideas, menos cuentas, pensé en algo que me ocurrió con una administrativa de mi centro y que también es prueba de la incultura matemática (anumerismo
total) que por donde quiera que mires.
Había que calcular unas medias de unos expedientes y, cuando ella ya había hecho una, veo que le sale de media 10.

—Mmm... Creo que debe de haber algún error, porque mira, hay algún 9, algún 8... —dije yo.
—No sé, lo he hecho y sale de media 10 —contestó.
—Ya, pero si la media te sale 10, es que las notas deberían ser de 10 todas —insistí.
—¡Pero sí que hay dieces! Mira, aquí tiene un 10, aquí otro...
—Ya, pero si la media es de 10 y 10 es la nota más alta es porque...
—Que sí que da 10 —interrumpe la otra administrativa—. Lo ha hecho con la calculadora.
—Pero cómo va a dar 10 si...
—Mira, que lo hago —dice con la calculadora ya en la mano—. ¿Ves? Y ahora 102 entre 11 sale... 10, ¿lo ves?
—Pero eso es porque redondeará al número entero mayor o al más próximo. Me parece que al mayor.
—¡¿Pero cómo va a hacer eso una calculadora?! —dice alarmada—. Además, ¿cómo iba yo a saberlo?

Y ahí está el problema, que no ven que deberían saberlo. Me pregunto a cuánta gente le pasará algo así... Va a ser mi nueva encuesta, la que sustituya al "¿cuánto es 6 entre 1/2?".

Aclaración: tengo que decir se trata de una administrativa muy competente, no se trata ni mucho menos de desgana o pasotismo. Hago referencia a ella para contextualizar el hecho de tener que hacer la media de un expediente.

|2014-04-24 | 17:41 | algo de mates | 4 opinan | Este post | |

brompton girl

Al final, he caído como casi todos. He aquí mi pequeñuela:

Brompton girl


Y aquí plegadita:



Todavía no sé si tendré que usarla para ir a trabajar el año que viene, pero si es así, el trabajo se hará más divertido :)

|2014-04-21 | 17:02 | coctelera | 3 opinan | Este post | |

her

Hoy he visto Her y es bastante irónico que haya sido en el Día Internacional del Beso (qué cosas más raras tenemos los internacionales). La premisa de la película me ha gustado mucho y, aunque sí es cierto que quizás merecía un desarrollo mejor aún, no me parece malo. Pero lo que más me ha interesado ha sido lo que me ha hecho pensar sobre el concepto de amor.



Si no has visto la película, deja de leer, pero tampoco es que vaya a revelar nada importante diciendo que el protagonista se enamora de un ser inmaterial (lo dejo ahí, no hace falta concretar más para lo que quiero decir). Ese amor no físico puede equipararse al que se tiene hacia alguien con quien se mantiene una relación a distancia por Skype. Y me resulta interesantísimo intentar comprender por qué se puede sentir amor de alguien a quien no tocas, que no te sorprende al llegar a casa con una cena fantástica, a quien no le traes los calcetines para que no se tenga que levantar del sofá, alguien que no te besa ni te abraza ni te hace cosquillas ni se lava los dientes de un modo cómico. Creo que ese amor de la película, el de las relaciones a distancia, es un amor de necesidad. De necesidad de que alguien te escuche, te entienda, sobrelleve contigo el día a día. Un amor de compañía exento de malos alientos, un amor como antídoto de la soledad más cruel, pero un amor al fin y al cabo. Estoy segura de que si en el futuro la humanidad llega a los niveles tecnológicos de la película, más de uno caería en él. Como ahora.

|2014-04-13 | 17:15 | series-cine | 3 opinan | Este post | |

intercambio con Holanda

La semana pasada fui con veinticinco chavales de 3º de ESO (y dos profes) a un pueblo del sur de Utrecht, en Holanda. Los alumnos se alojaban en casa de familias holandesas y ya conocían a sus 'partners' porque estuvieron aquí en febrero. Para ellos ha sido una experiencia estupenda. Para mí también.

Por una parte está la componente educativa. El sistema holandés no tiene nada que ver con el español. Desde mi punto de vista, para algunas cosas es mejor y para otras, peor, pero totalmente diferente. Mientras estaba allí pensé en escribir un post extenso sobre las diferencias y las cosas que podríamos aprender de ellos, pero al volver me han golpeado las evaluaciones en toda la cara y ya se me han pasado las ganas. Sólo diré que la administración del centro no está formada por profesores y, a pesar de que es un instituto de casi 2000 alumnos, lo llevan estupendamente. Los cambios de clase, los horarios, las normas... Me sorprendió que los alumnos tienen permitido el uso del móvil en los cambios de clase sin problema y que los abrigos se dejan fuera sin riesgo de robos. Además, las instalaciones son espectaculares y la cultura de la bici es absoluta, seas de la edad que seas y vivas donde vivas (15000 km de carril bici en un país algo más grande que Cataluña).



Por otro lado, destaco el país en sí y el estilo y calidad de vida que he visto. La gente es educada, alegre, activa... Igual lo he idealizado un poco, pero me parece un país estupendo para vivir. Y la arquitectura es una pasada.

Dejo en este enlace algunas fotos y una recomendación si vais: no dejéis de visitar el Museo de Escher de La Haya ;)


|2014-03-30 | 18:20 | educacion | 3 opinan | Este post | |

justificar la homeopatía con Einstein

El colmo de los colmos. Creo que lo peor es que a la mayoría de la gente eso de "simplificar" en e=mc^2 le parece tan serio y científico que ya vale lo que sea que le cuentes, ya sea homeopatía, flores de Bach o que se van a curar el resfriado a base de machacarse el dedo con un martillo. Energy.



|2014-03-16 | 16:00 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

los problemas abiertos

Acabo de leer la siguiente anécdota sobre didáctica de las matemáticas y problemas abiertos:


María Antonia Canals, maestra y experta en didáctica de las matemáticas, contesta así a la pregunta de qué son los problemas abiertos.

"Son problemas planteados con la intención de que surjan diferentes soluciones. Tengo una anécdota muy ilustrativa del trabajo desde la escuela con problemas abiertos. En una clase de niñas y niños de 5 años, la maestra les presentó un problema en forma de viñetas. Les explicó que la mamá de Pau quería hacer un pastel para celebrar su cumpleaños y envió a su hijo a comprar 6 huevos. En la primera viñeta se veía al niño con los 6 huevos que acababa de comprar. En la segunda viñeta se veía que el niño se caía y se le rompían 2 huevos. La tercera viñeta estaba en blanco y los alumnos tenían que hacer un dibujo explicando "qué pasaba al final".

La maestra se comprometió a no preguntar a los niños "cuántos huevos le quedaban a Pau". Las respuestas fueron las siguientes: 17 de los 22 niños y niñas de la clase dibujaron en la última viñeta a la madre dándole a Pau un cachete en el culo por haber roto los huevos... Otro niño dibujó una sartén con algo dentro y explicó que era una tortilla que la madre hizo para aprovechar los dos huevos rotos. Una niña dibujó a Pau con seis huevos diciendo que había vuelto a la tienda y compró de nuevo los huevos que le habían encargado. Una niña dibujó muchas personas de pie. Cuando la maestra le preguntó por el significado del dibujo, explicó que como la madre ya no podía hacer el pastel, celebró el cumpleaños haciendo un baile. Otro alumno dibujó una viñeta con muchos cuadraditos pequeños y explicó que como se habían roto dos huevos la torta saldría más pequeña y la madre tendría que cortar trozos muy pequeños para que hubiera para todos los invitados.

Con tanto ingenio desconcertante, la maestra, que había enseñado ya la resta, no pudo reprimirse más y rompió su compromiso. De modo que, con la última niña, que aún no había dibujado nada, se le escapó un "¿Cuántos huevos le quedarán a Pau?" La niña, para desesperación de la maestra, dijo que le quedaban seis. La maestra, paciente, le dio una "segunda oportunidad": "¿Estás segura?, antes tenía seis, pero se han roto dos..., ¿cuántos tiene ahora?". La niña, impertérrita, seguía diciendo "seis". La maestra, ya un poco nerviosa, insistió: "Pero ¿cómo puede tener los mismos si se han roto dos?". Y la niña, un poco harta ya, concluyó por fin: "¡Claro que tiene seis, cuatro enteros y dos rotos!"
Es evidente que en más de una ocasión desde la escuela se valora poco el potencial de los alumnos...".

(Purificación Biniés Lanceta, Conversaciones matemáticas con Maria Antonia Canals: o cómo hacer de las matemáticas un aprendizaje apasionante. Ed. Graó.)


No me gusta, pero tengo una especie de sentimiento encontrado con esto (y con el trabajo por proyectos): ¿realmente todos los chavales, incluso el del baile, aprenderán a restar? Alguien dirá que total, no es tan necesario, y estas actividades desarrollan la creatividad. Y estoy totalmente de acuerdo, yo misma intento hacer cosas así a nivel de instituto. Pero ¿nos podemos quedar ahí, sin ahondar en el concepto matemático?

|2014-03-09 | 11:22 | algo de mates | 11 opinan | Este post | |
    


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