juego de tronos y olé

No soy yo muy de flamenco, pero la verdad es que la versión es cojonuda.

|2014-10-16 | 10:44 | musica | 0 opinan | Este post | |

concurso de relato corto de castellón

Mañana se entregan los premios del VIII concurso de relato corto de Castellón y han tenido la poca sensatez de concederme a mí el primer premio de la categoría de adultos por Rojo escarlata :) No voy a poder acudir a la entrega porque estaré trabajando, pero me han pedido un pequeño texto de agradecimiento que leerán en la entrega antes de leer los relatos, lo dejo por aquí.

Buenas tardes a todos.

A la hora a la que se entregan los premios del concurso de relato corto, yo estaré dando clase a un grupo de alumnos de Bachillerato Nocturno, pero mi cabeza estará agradeciendo con entusiasmo la concesión del premio mientras escribo en la pizarra la derivada del logaritmo neperiano. A menudo me preguntan por qué escribo, si soy profesora de matemáticas y me encanta serlo. Quizá es la pregunta más repetida a aquellos que deciden contar una historia, inventar un personaje desde el que ver el mundo, arrancarse por unas horas su propia realidad y vivir la de otro. Pues por eso, por eso escribo, por la emoción de sentir esas otras verdades y la posibilidad de hacer que otros también las sientan. Y eso, claro, no es incompatible con las matemáticas, donde hay números irracionales y hasta números imaginarios.

Esta historia, la historia de Leonor Escalante, surgió después de que un amigo que trabaja en un residencia de ancianos en Londres se pasara una tarde entera contándome anécdotas sobre su trabajo. Las contaba con mucha ternura y ninguna era la historia de Leonor, pero conforme me describía las habitaciones o me hablaba de sus residentes y de las conversaciones que tenía con ellos, Leonor apareció en mi cabeza y se quedó conmigo hasta que me puse delante del ordenador y le di forma a lo que le ocurría. Y este momento, el momento de la escritura, no es para mí un proceso tan “romántico” o “inspirador” como se suele pensar. Sí, la semilla ya estaba ahí, me imaginaba a Leonor y más o menos sabía lo que le iba a ocurrir, pero poner en negro sobre blanco sus vivencias para mí es más una cuestión de oficio que de inspiración: ahora borra tal párrafo, reescribe esta conversación, incluye este personaje, cambia este punto de vista, remarca cierta acción de otro modo… Llega un momento en el que se hace tedioso y duro. Llegas a dudar de todo y te replanteas párrafos y escenas completas hasta el punto de que en la última versión depurada probablemente no quede ni una palabra del borrador original. Aún así, confío en que la esencia de aquella primera idea que tuve siga estando viva.

|2014-10-16 | 10:41 | relatos | 7 opinan | Este post | |

¿educación matemática?

Este curso tengo un grupo en 1º de Bachillerato de nocturno con una característica muy especial: les doy Matemáticas I (de Ciencias, para mí la asignatura más complicada de todos los años), hay 10 matriculados en total, vienen a clase entre 3 y 4 y, de los que vienen, solo una chica sabe operar bien como para no equivocarse al resolver una ecuación se segundo grado. Esta chica estaría perdida en un grupo normal de Matemáticas I, pero como es la que tiene más base matemática de su clase, puede destacar porque yo estoy explicándolo todo a un nivel muy básico. No tengo más remedio: si me pongo a explicar el temario como suelo hacer, estaría hablando a las paredes y tendría delante a cuatro alumnos que no entienden absolutamente nada de lo que digo. Jamás me había pasado esto, claro: este grupo es de Ciencias, que es lo que menos cogen los de nocturno, llevan años sin estudiar o vienen de Diversificación, y están en Ciencias porque no había plaza en Sociales. Como quieren hacer "algo" ("algo" es no estar en su casa), estoy tratando de dar todos los cursos de la ESO a una velocidad de vértigo, pero casi cada día siento que lo que ocurre en esa clase es absurdo (con el resto de cursos puedo ir tirando de un modo u otro pero lo de este grupo es especialmente sorprendente).

El curso pasado tuve dos grupos de 1º de ESO donde sé que hay unos quince alumnos que podrían seguir perfectamente la clase de Bachillerato que estoy dando. Esto me hace replantarme muchas cosas, la verdad.

Sé lo siguiente:

-Los recursos son limitados.
-Hay que dedicarlos a los cursos más pequeños.
-Esos grupos de 1º de ESO que tuve el año pasado tienen ahora, en 2º, 32 alumnos por clase.
-Ahora le doy clase de Matemáticas I a 4.
-A los alumnos pequeños que tienen dificultades de aprendizaje, hay que integrarlos en las clases, claro que sí. Pero creo que hay un límite. El año pasado tuve a dos o tres alumnos de 12 años con más capacidad matemática que cualquiera de los alumnos que tengo en Bachillerato este curso, todos mayores de edad. Esto es una realidad.
-Estoy de acuerdo con que la inclusión pero ya digo que hasta cierta edad. A menudo pienso en esta gráfica:



La entiendo y estoy de acuerdo. Pero también estoy de acuerdo con la Compensatoria y a veces pregunto a los alumnos que van peor en matemáticas y me dicen que preferirían que les explicasen las cosas más despacio solo a ellos, que no siguen el ritmo de la clase. Para algunos, la solución es bajar ese ritmo, pero no puedo olvidar a otros alumnos con necesidades educativas especiales que van a un ritmo mayor. ¿Cómo se resuelve esto? No lo sé.

Porque luego recuerdo esta viñeta:


Y ¿en qué quedamos? ¿Explico lo mismo en 1º de ESO aunque en la misma clase tenga alumnos tan diferentes? ¿Explico lo mismo pero exijo cosas distintas? ¿Cómo se hace eso con 32 alumnos?
¿Me llevo a algunos al bachillerato? Mis alumnos de Matemáticas I se sacaron el título de ESO hace años y tienen derecho por ley de hacer Bachillerato. ¿Eso quiere decir que se lo pueden sacar? No, claro. Quiere decir que casi todos ellos van a pasarse cuatro horas a la semana viendo cómo pongo cosas raras en la pizarra. Y yo agobiada, claro, porque trabajar así es ridículo.

Por otro lado, el 100% de los alumnos que tengo quieren exclusivamente aprobar, tener un cinco aunque sea regalado. Todos. Ya sé que se dice que eso es así casi siempre, pero no es verdad. La mayoría de los alumnos de Bachillerato quieren hacer una carrera y saber que necesitarán matemáticas. Otros también disfrutan a menudo de lo que se explica (sí, esto es así), tienen ese nivel suficiente para apreciar la sorpresa de los detalles, de algunas demostraciones, de algunos resultados estéticamente impecables. Incluso les relaja hacer mates. Pero los chicos de nocturno (majísimos, ¿eh?, eso por supuesto) van sólo a por un título que les permita o hacer un ciclo superior o hacer que sus padres se callen (son mayores de edad sólo para algunas cosas). Y bueno, claro que sí hay que darles la oportunidad de sacarse un título, faltaría más, pero igual las condiciones deberían ser otras.

En resumen: el sentido de la enseñanza se pierde cuando los alumnos no quieren o no pueden entender lo que les explicas.

Y eso que todavía no he escrito nada sobre lo que pienso del temario de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II. Lo dejo para esta semana.

|2014-10-11 | 10:36 | educacion | 1 opinan | Este post | |

turno de tarde

Pues sí, por primera vez tengo turno de tarde. En los nueve años que llevo de profesora, siempre he sido la última del departamento, siempre, incluso cuando he tenido plaza definitiva. Y este año me ha tocado elegir lo que quedaba: horario vespertino. Aunque lo de vespertino es un decir porque salgo casi a las diez de la noche.

Los alumnos del nocturno son todos de Bachillerato y la mayoría se toma eso de "sacarse bachillerato" como quien decide hacer un bizcocho un domingo por la tarde. La falta de hábito de estudio y el tiempo que ha pasado desde la última vez que vieron una ecuación hacen que la mayoría abandone a las primeras de cambio (sobre todo los del primer año), pero algunos aguantan y acaban unos años después.

Este Bachillerato está dividido en tres años en lugar de en dos, y tiene una carga diaria menor para los alumnos, ya que sólo tienen cuatro horas de clase en lugar de seis o siete. Muchos trabajan y a menudo faltan a clase, pero hay que recordar que son todos mayores de edad (a veces muy mayores de edad) y no hay que avisar a los padres de que su hijo de veintiocho (o de cincuenta) años lleva una semana sin aparecer por el aula. Además, son bastante pocos en clase y la mayoría no tiene más motivación que la de obtener el título (sé que en diurno pasa lo mismo pero sí hay ciertas diferencias en ese sentido, los de nocturno ya están de vuelta de algunas cosas).

A nivel profesional es un pequeño reto lleno de matices y algún sinsabor. Mi horario es compacto, sin huecos, las cuatro horas hablando sin parar y sin apenas cruzarme con más profesores (aunque somos muy pocos). En fin, una experiencia más que me hace ver desde otra perspectiva la complejidad de la educación.

|2014-10-06 | 10:19 | educacion | 2 opinan | Este post | |

10 años de laberinto

Hoy este blog cumple diez añazos. Se dice pronto, ¿eh? Han sido diez años de cambios, de muchos temas, de mayor y menor implicación en el blog, de fases, crisis y posts (unos más ladrillos que otros). Ha habido algún parón y diferentes ritmos, se me pasó por la cabeza pasarlo a unos de esos servidores de bitácoras modernetes con plantillas espectaculares en los que no hubiera que meter los enlaces y las imágenes con un código html... pero nada de eso. Aquí sigo, anclada en el romanticismo bloguil.

No sé si pasarán otros diez años, si rvr seguirá manteniendo el servidor o si seguiré teniendo ganas de publicar cosas. Lo que sé es que hasta ahora se han pasado casi un millón de personas por el blog; espero que muchas de ellas hayan encontrado lo que buscaban o hayan disfrutado con lo que no buscaban :)


|2014-09-24 | 10:53 | internet | 15 opinan | Este post | |

followback

El otro día un amigo me preguntaba que cómo podía ser que sus hermanos pequeños tuvieran cientos de likes en sus fotos de Instagram. Me di cuenta de lo separados que estamos los adultos del día a día de los adolescentes y de lo difícil que es entender sus impulsos y objetivos. Porque no, con 14 años su objetivo no es sacar buenas notas. Ése es el objetivo de sus padres y ellos -la mayoría- lo intentan lograr pero esa intención no proviene de su fuero interno. No nos engañemos: su corazón palpita más por un nuevo follower que por un logaritmo.

Lo más curioso es hasta dónde puede llegar esto, ya que se pierde el sentido del follower y del like hasta límites insospechados (y muy locos para la mayoría de los adultos). Pongo este pantallazo como ejemplo:



Y es que así es. Así intentan fortalecer su presente y ganar confianza. No sabría decir muy bien cuál era el equivalente a esto en los años sesenta (¿chapas, canicas?), pero seguro que había alguno.

La adolescencia... qué mundo.

Los jóvenes hoy en día son unos tiranos.
Contradicen a sus padres, devoran su comida,
y le faltan al respeto a sus maestros (Sócrates).


|2014-09-13 | 12:28 | educacion | 0 opinan | Este post | |

más bola

Llevo una semana sin hablar con nadie. Bueno, hablo con la familia por teléfono y un día vino mi vecina a regalarme una bolsa de zanahorias porque no le caben en su congelador, pero no he coincidido con nadie de mi entorno cercano (mis conocidos de Madrid están liados y yo no hago más que mirar con envidia las terrazas con sus cervezas). En fin, que llevo una semana conmigo misma. Y es un poco insoportable.

Me he acordado de aquellos que se van una semana a meditar a un pueblo perdido de algún rincón de Zamora. Una semana con ellos al completo, oye. Yo me aburro a mí misma un montón, pero al menos salgo a comprar el pan o a mirar el buzón vacío. Ellos meditan y piensan en cosas (bueno, en teoría no se piensa en nada, ¿no?) durante una semana. A veces hasta se prohiben a sí mismos hablar con la gente o comunicarse de algún modo. Tremendo. Supongo que lo mío es pura ignorancia de mí.

Sé que cuando tenga ochenta años y no pueda moverme apenas, lamentaré infinito no haberme movido más estos veranos, pero bueno, siempre me ocurre algo así la última semana de vacaciones, aunque cada año de forma más intensa. He pasado ya la fase de hablar en voz alta con mi gato diabético ("¿quién quiere insulina?" le digo a las siete de la tarde), he ido al gimnasio todos los días de la semana y ya he perdido la cuenta de los libros que he leído. Que sí, que el descanso, que la relajación, que eso de encontrarse a sí mismo puede que esté muy bien, pero... el 2014 también se me hace bola.



|2014-08-29 | 21:30 | lolamentaciones | 7 opinan | Este post | |

el loira en bici

Pues sí, ahora que estoy un poco ciclista me he atrevido a recorrer parte del río Loira en bici con dos amigos. La experiencia ha sido estupenda y he aquí un resumen del viaje por si alguien se anima a hacerlo.

El Loira à vélo es un itinerario en bici que va casi todo el rato paralelo al Loira, desde su nacimiento hasta la desembocadura en Nantes. En total son unos 800 kilómetros ciclables muy bien acondicionados para las bicicletas (nosotros recorrimos 300). La mayoría de los tramos son caminos solo para bicis y los pocos que son compartidos con vehículos son carreteras secundarias por los que es difícil encontrarse con algún coche. Es un recorrido prácticamente llano, aunque cuando se desvía para visitar pueblos o castillos puede sorprendernos alguna cuesta que otra. Todo el recorrido está señalizado específicamente para ciclistas, indicando las direcciones por las que hay que ir en los cruces o los kilómetros que quedan para el siguiente pueblo. Aún así, hay una aplicación para móvil recomendadísima que te informa de todo lo que puedes encontrar por el camino, desde los servicios que hay en cada pueblo o los puntos de interés turístico a los recorridos más aconsejables: La Loire à vélo (la app se llama igual).



Durante el recorrido uno se encuentra a muchísimos ciclistas. Lo que más me ha sorprendido es la cantidad de parejas jóvenes con niños pequeños. Los niños o van en minibicis o, si son muy pequeños (hemos visto hasta bebés) los llevan en un carrito detrás de la bici. También nos hemos cruzado con un montón de parejas de más de 60 años en plena forma que disfrutan de unas vacaciones no tan convencionales.

Nos hemos alojado en hostales y hoteles porque no nos apetecía llevar tienda de campaña, ya que nos íbamos moviendo de ciudad casi todos los días, pero hay gente que prefiere tomar como campamento base un punto e ir moviéndose desde allí, con lo que es más factible lo del camping (la verdad es que nos hemos encontrado muchos). Los hostales están acondicionados para bicis y todos contaban con aparcamientos y facilidades (y muchos ciclistas que hacían lo mismo que nosotros).

Por supuesto, el recorrido está plagado de castillos impresionantes. Nosotros hemos entrado a algunos espectaculares que forman parte de la historia de Francia. Lo peor es que para visitar algunos hay que desviarse del río unos kilómetros y eso a veces significa alguna cuestecilla, pero nada insalvable :) Aquí va el repaso día a día:

Día 1: Llegamos a París por la tarde, vuelta por el centro y poco más.

Día 2: Cogimos un tren temprano hacia Orleans. Allí recogimos las bicis de alquiler, que nos encantaron. Son robustas y fáciles de llevar, vienen equipadas con portaequipajes para las alforjas, casco, kit de reparación, luces y candados. Hay muchísimas empresas que las alquilan, nosotros lo hicimos con RandoVélo y salieron por 59 euros los seis días que estuvimos con ellas. Tienen la sede en Blois, así que hay que pagar un pequeño suplemento por cogerlas y dejarlas en un sitio distinto a Blois, pero si se reservan con tiempo se pueden alquilar en empresas que tienen sede en todos los pueblos importantes.

Este día lo pasamos al completo visitando con la bici Orleans, una ciudad histórica con un casco antiguo curioso lleno de casas antiguas. La catedral también impresiona. Ah, y Juana de Arco está por todos sitios.




Por la tarde dimos un paseo por los alrededores y alucinamos con la que tienen montada allí: playas en el río, multiaventura, figuras hinchables en el agua llenas de chiquillos saltando, pistas deportivas... En fin, todo muy bien aprovechado.

Ya nos empezó a sorprender la anchura del río, espectacular en ese primer tramo y con una velocidad notable.

Día 3: Primer día de bici serio y trayecto más largo, 70 kilómetros de golpe. La verdad es que llegué un poco para el arrastre pero el camino fue precioso. Todo el rato se va entre vegetación, agua, maizales o viñedos. Tuvimos muchísima suerte con el tiempo y un sol de lujo nos acompañó prácticamente todos los días del viaje (este día, de hecho, hizo bastante calor y acabamos los tres pedaleando casi sin ropa).





El destino era Blois, una de las ciudades principales del recorrido (tienen varios castillos importantes a menos de 20 kilómetros). En Blois nos quedamos 3 noches porque había mucho que ver cerca, pero este primer día lo dedicamos a ver la ciudad por la tarde.



Día 4: Visita al castillo de Chambord, unos 55 kilómetros en total. Preferimos no entrar, pero los exteriores eran impresionantes (y el caminito de llegada en bici al castillo también).



Día 5: Este día yo me quedé en Blois por la mañana porque me dolía un poco la rodilla derecha y no quería que me fastidiara el resto del viaje. Mis amigos fueron al castillo de Cheverny, entraron en él y les encantó. Yo me quedé visitando Blois en bici, entrando al Museo de la Magia (un homenaje a Robert Houdini, a Méliès y a los inicios de los efectos especiales) y a la Fondation du Doute, una especie de museo de cosas raras. Se trata de un museo de arte contemporáneo pero con un concepto de arte cuestionado en todo el recorrido. Y la entrada es espectacular:



Aunque Blois no tiene mucha vidilla social, esa noche acabamos en un garito muy chulo en el que empezó a tocar un grupo que nos gustó mucho: Pere et fils.



Día 6: Salida hacia Amboise, un sitio con bastante más vida y en el que disfrutamos de lo lindo con todo el recorrido (otros 55 kilómetros). Por el camino pasamos por el chateau de Chaumont-sur-Loire, espectacular (y con un jardín enorme lleno de arte contemporáneo):



Amboise destaca por su castillo (una fortaleza en toda regla) y por el castillo Clos Lucé, que fue residencia de Leonardo da Vinci y es donde está enterrado (no entramos porque era carísimo).



Día 7: Este día teníamos que llegar a Tours pero fuimos antes a uno de los castillos más importantes de Francia, Chenonceau. Por dentro es espectacular, lleno de habitaciones perfectamente conservadas o artilugios de cocina. Catalina de Medicis, Enrique IV, Diana de Poitiers, decenas de curiosidades y muchísima historia, desde sus inicios hasta su uso en las guerras mundiales. Merece mucho la pena su visita.



Después de comer salimos hacia Tours, donde dejamos las bicis (se portaron fenomenal, ni un pinchazo ni caída ni nada). Tours es una ciudad totalmente sorprendente. Acostumbrados a cierta tranquilidad en las ciudades que visitamos, nos sorprendió encontrarnos con calles rebosantes de gente y de bares, rincones preciosos y decenas de restaurantes. Inconvenientes: los mismos que en el resto de sitios, que las cocinas cierran prontísimo (a las 9 en la mayoría de los sitios) y que la cerveza es bien cara. Pero nos las apañamos. Además, cuenta con una catedral alucinante que no tiene nada que envidiar a Notre Dame de París. También nos enteramos de la historia de San Martín, obispo de Tours que murió en un pueblo cercano; los habitantes de Tours robaron en noviembre el cadáver del santo y lo trasladaron por el río, donde empezaron a florecer los árboles y a mejorar el tiempo cuando pasaba el barco... y de ahí viene el veranillo de San Martín.



Día 8: Salida muy temprano hacia París, donde hicimos un free tour y donde llovió de lo lindo. Pero ya nos daba igual, el viaje había sido fantástico :)

Si a alguien le llama la atención el viaje y quiere información que le pueda proporcionar, ya sabe. A ver si edito algunas fotos que tengo en raw y las subo dentro de unos días.

Actualización: ya he editado unas cuentas, están aquí.

|2014-08-09 | 12:47 | | 5 opinan | Este post | |

sin IVA

Hoy sale en todos los medio que 1 de cada 6 alumnos no sabe interpretar una factura, ya que se está celebrando en Madrid el Congreso PISA "Finanzas para la vida" y toca que ese sea el titular. Esto me ha recordado a un par de cosas que me han pasado esta misma semana.

Estoy pidiendo presupuesto para un armario a medida y he ido a dos empresas que lo hacen. En ambas me daban un precio inicial sin IVA. Aquello parecía el anuncio del Ministerio.

Empresa 1:

—Pero este precio es sin IVA, ¿no? —pregunto.
—Sí, mujer, pero bueno, tú ya sabes —dice él muy seguro de sí mismo—. Nosotros facturamos mucho y si quieres...
—No, no, lo contrario, lo que quiero es saber el precio con IVA —digo enfadada.
—Bueno... ehm... claro —contesta extrañado—. Es que la mayoría de la gente no lo compra si...
—Ya, pero es que de cosas como el IVA salen las carreteras, los hospitales, el sueldo de los profesores y médicos...
—Claro, pero es que la mayoría de la gente no son profesores ni médicos. ¿A que tú no lo eres?

Se quedó planchado, claro.

Empresa 2, parece un calco, pero fue exactamente así y en el mismo día:

—Pero este precio es sin IVA, ¿no? —pregunto.
—Bueno, tú ya sabes que se puede hacer un apaño, por eso no te preocupes —dice él, también muy seguro de sí mismo.
—No, no, lo contrario, lo que quiero es saber el precio con IVA —digo enfadada de nuevo.
—Bueno... —contesta extrañado—. Hay gente que lo paga, pero la mayoría si les dices que...
—¡Pues muy mal! —grito.
—De todas formas, antes tenemos que exigirle a los de arriba, a los políticos, que también paguen sus cosas.
—¿Como si "los políticos" fueran un ente propio y corrupto? ¿Más o menos igual que sus clientes?
—Mujer, no compares a un político con un cliente —dice tocándose la pulserita de España.
—De cosas como el IVA salen las carreteras, los hospitales, el sueldo de los profesores y médicos, ¡el pupitre de sus hijos en el colegio!
—Bueno, mis hijos van a un colegio concertado.
—¡¿Y de dónde se cree que salen sus pupitres?! ¡¿Cree que crecen del suelo?!

En este segundo me cabreé tanto que me fui dando un portazo. No sé si estos señores (y la mayoría de la población adulta) saben de finanzas para la vida, pero para "su vida", desde luego que sí.

|2014-07-09 | 16:30 | lolamentaciones | 12 opinan | Este post | |

videoclips molones

Vaya curro se pega este grupo con los videoclips. La idea del segundo quizá está ya más vista, pero la del primero me parece espectacular.



|2014-06-30 | 20:34 | musica | 0 opinan | Este post | |

el bilingüismo de la comunidad de madrid

He estado 4 años en un instituto público bilingüe y lo que está pasando me parece denunciable. En los inicios, el bilingüismo se introdujo en la Comunidad de Madrid mediante un convenio con el British Council y los profesores involucrados (bilingües o no) estaban contentos, a pesar de ciertas características que cambiaron el centro. Los de matemáticas no podemos habilitarnos, pero yo notaba que los grupos bilingües eran notablemente mejores. Había dos grupos bilingües y el resto, no bilingües. No es que el bilingüismo aporte más capacidad de estudio o inteligencia, sino más bien al revés: si eres capaz de estudiar tres o cuatro asignaturas en inglés, es porque ya estás en cierto modo seleccionado. En fin, que los chicos de bilingüe eran algo mejores pero al resto no le iba mal.

Ahora las diferencias son abismales. Para empezar, ya casi todos los centros de primaria del pueblo son bilingües y mi centro el curso que viene ya tendrá más grupos bilingües que no bilingües. Ahora, en realidad, todos son bilingües: los de sección dan muchas asignaturas en inglés y los de programa sólo una o dos. Pero todos lo son desde que cambió el convenio y ahora ya no lo lleva el British sino que lo gestiona la comunidad.

Si un alumno estudia Primaria en bilingüe y aprueba el examen de nivel de inglés, NO puede ir a programa en mi centro (que es el que tiene asociado al suyo). Si los padres quieren que estudie en español, tienen que cambiarlo de centro. De risa.

Y lo peor: ahora los (pocos) grupos de programa son tremendos. Los de sección empiezan a ser más heterogéneos, pero los otros aglutinan a los peores alumnos. Dar clase ahí es imposible. Estar en clase como alumno también tiene su aquel. Estos son los nuevos guetos.

Pero encima es que el empeño por el bilingüismo es tal en esta comunidad que ya nos han dicho que si los grupos tienen que estar a 35, que lo estén (¡niños de 11-12 años). Todo sea porque estudien en inglés. Y luego querrán que se hagan proyectos, que se atienda a la diversidad, que el niño chino que ha llegado aprenda español de la nada, que se haga algo con los de altas capacidades y que los tutores se reúnan con los padres un par de veces al trimestre. De risa.

Pues bien, en medio de esta pantomima aparece el martes el presidente de la comunidad de Madrid diciendo que el bilingüismo se extiende a Bachillerato. Que qué más da que ya no haya profesores habilitados y que los chavales ni siquiera lo hayan pedido. ¡Bah! Qué más da que ahora con la habilitación un interino con 0 puntos pase por delante de alguien con la oposición aprobada. ¡Ah! Es que da clase en inglés. Qué más da que estén provocando guetos entre los no bilingües. Qué más da el pastizal que cuesta. Qué más da que estén mostrando problemas para nombrar los huesos en español. ¡Démosle inglés! ¡Venga! ¡A todos! ¿La Historia de España de 2º de Bachillerato? ¡En inglés!

|2014-06-19 | 14:29 | educacion | 16 opinan | Este post | |

anumerismo de traductor

O de editor. O de los dos, no sé.

El otro día estaba leyendo El universo contra Alex Woods (libro que recomiendo). El protagonista es un chico inteligente y al que le gusta la ciencia y las matemáticas. De repente, aparece lo siguiente:



Costó mucho tiempo cavar el agujero. Acabó siendo de metro y medio de largo por casi uno de ancho y otro más de profundidad. Eso son nueve metros cúbicos de tierra que tuve que excavar más o menos yo solo.


Cuando leí esto me extrañé una barbaridad. El autor no podía haber cometido ese error. Alex es un niño al que le apasiona el álgebra o la astronomía, no podía fallar en algo así de simple. Así que me fui a la fuente original, en la que dice esto:


It took a long time to dig the hole. It ended up being about five feet long, two feet wide and three feed deep. That's thirty cubic feet of dirt I had to excavate moro or less alone.


Entonces lo entendí todo. ¡Ay, las traducciones! Y ¡ay, el anumerismo!

A raíz de esto me pregunto dos cosas: 1) ¿cuántos pillarán que lo primero es un error? 2) ¿cuántos pillarán dónde está el error visto lo segundo?

|2014-06-15 | 10:17 | algo de mates | 5 opinan | Este post | |

hasta los complejos y más allá

Hoy faltaban más de la mitad de los alumnos de uno de mis grupos de 1º de ESO porque se han ido a una actividad sobre anillamiento de aves. Por tanto, no podía avanzar materia ni entregar o comentar el examen de álgebra de ayer. He decidido empezar el tema siguiente de forma suave y que los demás pudieran engancharse mañana, con lo que sólo pensaba comentarles de qué iba a ir el tema (tablas y funciones) y explicarles cómo se colocan los puntos en el plano.

Les he dibujado una recta real y he dicho "bueno, ésta es la recta re...". Ahí me he quedado, porque claro, aún no saben qué es un número real.

Y de N y Z (que sí los conocían) he pasado a Q. Y de paso les he explicado la fracción generatriz (y la demostración de que 0'9999... es 1, que ya lo sabían pero no lo habían demostrado). Y después hemos hablado de Hipatia (y las elipses, que ellos definían como enlarged circle debido a la profesora de Art) y Pitágoras y su época, que tuvo que ser de lo más divertida. Y luego les he dejado caer el Teorema de Pitágoras, que veremos más adelante, y las ternas pitagóricas. Y oye, ya de paso, hemos hablado de la diagonal de un cuadrado de lado 1 y de que sea imposible poner ese número como fracción. "¿Y tú por qué lo sabes?", decían. Y yo les he dicho que era fácil demostrarlo y que podrán entender la demostración dentro de poco. Una chica ha dicho "espero que sea pronto, ¡qué misterio!". Después otro ha comentado "a pi le pasa lo mismo, ¿no?". Y luego hemos hablado de pi, de las distintas definiciones a lo largo de la historia, de los números trascendentes y de los reales. Para acabar, alguien ha dicho "pero esos son todos, ¿no? Ya no hay más números, a mí no se me ocurre ninguno que no sea así...". Así que les he escrito en la pizarra la raíz de -4 y el nombre de esos engendros que no existen y han salido de clase alzando los brazos, casi indignados con los complejos.

Todo esto con chavales de 12 años que han atendido a la clase completa (de salto en salto por mi parte) sin hacer ni una cuenta. Mañana les enseñaré de forma ordenada y limpia cómo se ponen los puntos en los ejes cartesianos.

He tratado de imaginar cómo habría sido el experimento con el grupo completo. Con 32 alumnos. Imposible.

Y no, no he adelantado materia. Pero hemos disfrutado de lo lindo.


|2014-05-28 | 18:04 | algo de mates | 5 opinan | Este post | |

mi vida en una mesa electoral

Tengo un montón de cosas a medio escribir para el blog pero lo que no tengo es tiempo para acabarlas. Prometo retomar pronto la parte matemática y/o literaria, pero ahora no puedo evitar contar cómo fue para mí el día de ayer.

A las 8 de la mañana estaba convocada en un colegio electoral. En mi papeleta ponía "suplente", sin más. Como en las cartas de los otros cinco suplentes. Faltaba una vocal de la mesa y pregunté cómo se decidía quién era la persona que la supliera. Me dijeron que no tenían ni idea (¡!) y al rato llamaron a los de arriba y nos dijeron que nos ordenarían por la fecha de la carta. Como había empate, pregunté de nuevo cómo se decidiría. Me dijeron de nuevo que no tenían ni idea (¡!) y al rato llamaron a los de arriba y nos dijeron que nos ordenarían por... ¡orden alfabético! El colmo. En fin, el caso es que me tocó. Y eso que soy Morales.

Constituimos la mesa. El presidente era un chaval de 20 años con poco interés en política que está tratando de entrar a un Ciclo Formativo de Grado Superior. Lo hizo muy bien a lo largo del día, fue responsable y majete. El otro vocal era un funcionario de Correos enorme que desde el primer momento dijo que no pensaba votar. Uno iba leyendo el nombre y DNI, otro iba tachando el nombre en el censo y yo apuntaba el nombre con el número del censo. Seiscientos veintitrés nombres. Un 55% de participación en mi mesa, en un barrio militar tradicionalmente de derechas.

A nuestro lado se colocó el interventor, un señor del PP que nos contaba en todo momento lo que teníamos que hacer. Al otro lado se puso un apoderado del PSOE. En total había unos 8 apoderados del PP (que no dejaban de olisquear por todos los sitios), dos del PSOE (bastante pasotas), dos de Podemos (que estuvieron de pie todo el día y no se movieron de la sala), uno de IU (que se pasó el día leyendo un libro en una esquina) y uno de EQUO y otro de UPyD (que entraron y salieron a lo largo del día).

El interventor del PP a eso de las 11 soltó: "luego en el recuento veréis que siempre hay gilipollas que votan a los partidos minoritarios". Después de eso sonó la carcajada del apoderado del PSOE.

—Hay una papeleta con la cara de un tipo, así que imagínate —dijo.
—Seguramente es el de Podemos —comenté yo.
—Yo es que conozco a cuatro o cinco partidos —dijo el apoderado del PSOE—. Mira las cejas del de IU, le salen de las gafas. Qué raro es. Y estos partidos... ¿no se dan cuenta de que en la práctica no sirve de nada votarlos?
—Yo no pienso votar —soltó el de Correos.
—Me pregunto qué pasará con VOX —dijo el del PP.
—No sé yo si Vidal Quadras le va bien a ese partido— comenté.
—Bueno, ese chaval es que no vale —dijo el del PP.

Yo murmuré "bueno, chaval chaval..." pero preferí no seguir. El interventor del PP continuaba aburriéndose mucho (a pesar de que era el único de todos los partidos que hacía algo: tomaba nota de los que votaban).

—Si luego al contar nos falta uno o dos votos, oye, se cogen del Partido Antitaurino y a tomar por culo —dijo.

Yo lo miré con cara de odio.

—Es el Partido Animalista. Y tranquilo, caballero, que no van a faltar votos. Soy matemática.
—Tú lo que eres es un poco seca, ¿no?
—Será eso.
—Y tú, chaval... ¿vives con tus padres? —preguntó al presidente.
—Sí, todavía no puedo independizarme.
—Claro, y la comida de tu madre, ¿eh?
—Bueno, yo cocino en casa, me gusta.
—Bah, eso es lo que decís ahora para haceros los interesantes. Pero donde se ponga la comida de una mujer, que se quite lo demás, ¿verdad Lola?
—Mi hermano se fue de casa para estudiar a los 17 años. Como yo. Por eso los dos cocinamos y él no lo hace nada mal —contesté, esta vez sí, con cara de asco total.
—Esa es la excepción, mujer.
—Está usted muy Cañete, ¿lo sabía?
—¿Cómo? ¿Por qué lo dices?

Y al rato, cuando no había ni un alma en la sala, al verme con un libro soltó:

—Cariño, ¿te aburres?
—¿No ve que estoy leyendo?
—Por eso.

Minutos después el del PSOE, que estaba leyendo El País, me enseñó las fotos de un spa.

—Lola, mira, anda que que no estaría bien estar ahí ahora, ¿eh? —me dijo.
—Bueno, yo ahora debería estar poniendo un examen en casa, pero aquí andamos.
—Pero es que mira qué hoteles, qué pasada. Por 180 euros la noche.
—Ya. Yo es que suelo ir a otros sitios. Pagar 180 euros por una noche, no sé...
—Yo porque ahora estoy en paro, que si no...
—Yo es que soy de izquierdas —dije bajando de nuevo la cabeza a mi libro.
—Y qué tendrá que ver una cosa con otra. Si lo puedes pagar...

Al rato el interventor del PP, que llevaba mucho callado, soltó:

—Lola, bonita... aquí no viene nadie. A ver si llegamos al 50%. Haz algo, ¿no? Que eres la única mujer de la mesa.

Entonces resoplé, cerré el libro de golpe y dije en voz alta "que sean las ocho ya, por-fa-vor". Hasta se giraron los miembros de las otras mesas.

Al abrir los sobres, la columna de Podemos empezó a subir. No llegué a abrir ni un solo voto a VOX. Un voto nulo decía "Putos políticos de mierda" y el interventor del PP le gritó "sinvergüenza" a la papeleta varias veces.

Unas horas después salí a darles la enhorabuena a los chicos de Podemos, que me sonrieron llenos de alegría. Yo tampoco lo esperaba. Y no, el tipo de Correos no votó.

|2014-05-26 | 13:23 | lolamentaciones | 14 opinan | Este post | |

media de diez

A raíz de un post de ayer de Más ideas, menos cuentas, pensé en algo que me ocurrió con una administrativa de mi centro y que también es prueba de la incultura matemática (anumerismo
total) que por donde quiera que mires.
Había que calcular unas medias de unos expedientes y, cuando ella ya había hecho una, veo que le sale de media 10.

—Mmm... Creo que debe de haber algún error, porque mira, hay algún 9, algún 8... —dije yo.
—No sé, lo he hecho y sale de media 10 —contestó.
—Ya, pero si la media te sale 10, es que las notas deberían ser de 10 todas —insistí.
—¡Pero sí que hay dieces! Mira, aquí tiene un 10, aquí otro...
—Ya, pero si la media es de 10 y 10 es la nota más alta es porque...
—Que sí que da 10 —interrumpe la otra administrativa—. Lo ha hecho con la calculadora.
—Pero cómo va a dar 10 si...
—Mira, que lo hago —dice con la calculadora ya en la mano—. ¿Ves? Y ahora 102 entre 11 sale... 10, ¿lo ves?
—Pero eso es porque redondeará al número entero mayor o al más próximo. Me parece que al mayor.
—¡¿Pero cómo va a hacer eso una calculadora?! —dice alarmada—. Además, ¿cómo iba yo a saberlo?

Y ahí está el problema, que no ven que deberían saberlo. Me pregunto a cuánta gente le pasará algo así... Va a ser mi nueva encuesta, la que sustituya al "¿cuánto es 6 entre 1/2?".

Aclaración: tengo que decir se trata de una administrativa muy competente, no se trata ni mucho menos de desgana o pasotismo. Hago referencia a ella para contextualizar el hecho de tener que hacer la media de un expediente.

|2014-04-24 | 17:41 | algo de mates | 4 opinan | Este post | |

brompton girl

Al final, he caído como casi todos. He aquí mi pequeñuela:

Brompton girl


Y aquí plegadita:



Todavía no sé si tendré que usarla para ir a trabajar el año que viene, pero si es así, el trabajo se hará más divertido :)

|2014-04-21 | 17:02 | coctelera | 3 opinan | Este post | |

her

Hoy he visto Her y es bastante irónico que haya sido en el Día Internacional del Beso (qué cosas más raras tenemos los internacionales). La premisa de la película me ha gustado mucho y, aunque sí es cierto que quizás merecía un desarrollo mejor aún, no me parece malo. Pero lo que más me ha interesado ha sido lo que me ha hecho pensar sobre el concepto de amor.



Si no has visto la película, deja de leer, pero tampoco es que vaya a revelar nada importante diciendo que el protagonista se enamora de un ser inmaterial (lo dejo ahí, no hace falta concretar más para lo que quiero decir). Ese amor no físico puede equipararse al que se tiene hacia alguien con quien se mantiene una relación a distancia por Skype. Y me resulta interesantísimo intentar comprender por qué se puede sentir amor de alguien a quien no tocas, que no te sorprende al llegar a casa con una cena fantástica, a quien no le traes los calcetines para que no se tenga que levantar del sofá, alguien que no te besa ni te abraza ni te hace cosquillas ni se lava los dientes de un modo cómico. Creo que ese amor de la película, el de las relaciones a distancia, es un amor de necesidad. De necesidad de que alguien te escuche, te entienda, sobrelleve contigo el día a día. Un amor de compañía exento de malos alientos, un amor como antídoto de la soledad más cruel, pero un amor al fin y al cabo. Estoy segura de que si en el futuro la humanidad llega a los niveles tecnológicos de la película, más de uno caería en él. Como ahora.

|2014-04-13 | 17:15 | series-cine | 3 opinan | Este post | |

intercambio con Holanda

La semana pasada fui con veinticinco chavales de 3º de ESO (y dos profes) a un pueblo del sur de Utrecht, en Holanda. Los alumnos se alojaban en casa de familias holandesas y ya conocían a sus 'partners' porque estuvieron aquí en febrero. Para ellos ha sido una experiencia estupenda. Para mí también.

Por una parte está la componente educativa. El sistema holandés no tiene nada que ver con el español. Desde mi punto de vista, para algunas cosas es mejor y para otras, peor, pero totalmente diferente. Mientras estaba allí pensé en escribir un post extenso sobre las diferencias y las cosas que podríamos aprender de ellos, pero al volver me han golpeado las evaluaciones en toda la cara y ya se me han pasado las ganas. Sólo diré que la administración del centro no está formada por profesores y, a pesar de que es un instituto de casi 2000 alumnos, lo llevan estupendamente. Los cambios de clase, los horarios, las normas... Me sorprendió que los alumnos tienen permitido el uso del móvil en los cambios de clase sin problema y que los abrigos se dejan fuera sin riesgo de robos. Además, las instalaciones son espectaculares y la cultura de la bici es absoluta, seas de la edad que seas y vivas donde vivas (15000 km de carril bici en un país algo más grande que Cataluña).



Por otro lado, destaco el país en sí y el estilo y calidad de vida que he visto. La gente es educada, alegre, activa... Igual lo he idealizado un poco, pero me parece un país estupendo para vivir. Y la arquitectura es una pasada.

Dejo en este enlace algunas fotos y una recomendación si vais: no dejéis de visitar el Museo de Escher de La Haya ;)


|2014-03-30 | 18:20 | educacion | 3 opinan | Este post | |

justificar la homeopatía con Einstein

El colmo de los colmos. Creo que lo peor es que a la mayoría de la gente eso de "simplificar" en e=mc^2 le parece tan serio y científico que ya vale lo que sea que le cuentes, ya sea homeopatía, flores de Bach o que se van a curar el resfriado a base de machacarse el dedo con un martillo. Energy.



|2014-03-16 | 16:00 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

los problemas abiertos

Acabo de leer la siguiente anécdota sobre didáctica de las matemáticas y problemas abiertos:


María Antonia Canals, maestra y experta en didáctica de las matemáticas, contesta así a la pregunta de qué son los problemas abiertos.

"Son problemas planteados con la intención de que surjan diferentes soluciones. Tengo una anécdota muy ilustrativa del trabajo desde la escuela con problemas abiertos. En una clase de niñas y niños de 5 años, la maestra les presentó un problema en forma de viñetas. Les explicó que la mamá de Pau quería hacer un pastel para celebrar su cumpleaños y envió a su hijo a comprar 6 huevos. En la primera viñeta se veía al niño con los 6 huevos que acababa de comprar. En la segunda viñeta se veía que el niño se caía y se le rompían 2 huevos. La tercera viñeta estaba en blanco y los alumnos tenían que hacer un dibujo explicando "qué pasaba al final".

La maestra se comprometió a no preguntar a los niños "cuántos huevos le quedaban a Pau". Las respuestas fueron las siguientes: 17 de los 22 niños y niñas de la clase dibujaron en la última viñeta a la madre dándole a Pau un cachete en el culo por haber roto los huevos... Otro niño dibujó una sartén con algo dentro y explicó que era una tortilla que la madre hizo para aprovechar los dos huevos rotos. Una niña dibujó a Pau con seis huevos diciendo que había vuelto a la tienda y compró de nuevo los huevos que le habían encargado. Una niña dibujó muchas personas de pie. Cuando la maestra le preguntó por el significado del dibujo, explicó que como la madre ya no podía hacer el pastel, celebró el cumpleaños haciendo un baile. Otro alumno dibujó una viñeta con muchos cuadraditos pequeños y explicó que como se habían roto dos huevos la torta saldría más pequeña y la madre tendría que cortar trozos muy pequeños para que hubiera para todos los invitados.

Con tanto ingenio desconcertante, la maestra, que había enseñado ya la resta, no pudo reprimirse más y rompió su compromiso. De modo que, con la última niña, que aún no había dibujado nada, se le escapó un "¿Cuántos huevos le quedarán a Pau?" La niña, para desesperación de la maestra, dijo que le quedaban seis. La maestra, paciente, le dio una "segunda oportunidad": "¿Estás segura?, antes tenía seis, pero se han roto dos..., ¿cuántos tiene ahora?". La niña, impertérrita, seguía diciendo "seis". La maestra, ya un poco nerviosa, insistió: "Pero ¿cómo puede tener los mismos si se han roto dos?". Y la niña, un poco harta ya, concluyó por fin: "¡Claro que tiene seis, cuatro enteros y dos rotos!"
Es evidente que en más de una ocasión desde la escuela se valora poco el potencial de los alumnos...".

(Purificación Biniés Lanceta, Conversaciones matemáticas con Maria Antonia Canals: o cómo hacer de las matemáticas un aprendizaje apasionante. Ed. Graó.)


No me gusta, pero tengo una especie de sentimiento encontrado con esto (y con el trabajo por proyectos): ¿realmente todos los chavales, incluso el del baile, aprenderán a restar? Alguien dirá que total, no es tan necesario, y estas actividades desarrollan la creatividad. Y estoy totalmente de acuerdo, yo misma intento hacer cosas así a nivel de instituto. Pero ¿nos podemos quedar ahí, sin ahondar en el concepto matemático?

|2014-03-09 | 11:22 | algo de mates | 11 opinan | Este post | |

las mates y la gimnasia

Hoy en día nos sorprenderíamos si conociéramos a una persona analfabeta. Saber leer y escribir se le presupone a cualquiera. Pero no nos sorprende ver el equivalente en matemáticas: el anumerismo.

Mucho se ha hablado sobre anumerismo últimamente. Lo explican muy bien aquí, aquí o aquí. Es un término acuñado por el matemático y divulgador norteamericano John Allen Paulos en su libro “El Hombre Anumérico”. Él lo define como la incapacidad de muchas personas de manejar cómodamente los conceptos fundamentales de número y azar. Más o menos el equivalente al analfabetismo en matemáticas, con la diferencia de que no sólo no está mal visto —como ocurre con el analfabetismo— sino que hay gente que se vanagloria de ser anumérica. El colmo.

Los motivos de esto creo que hay que buscarlos en la neurociencia. No sé por qué últimamente estoy leyendo mucho sobre el tema, pero quizá vayan un poco más allá del típico "es que tuve un mal profesor de matemáticas". No digo que todo el mundo tenga que saber matemáticas: ser anumérico es no tener ni idea de la probabilidad que tienes de ganar a la lotería, por ejemplo, y para eso no hay que saber hacer integrales. Por tanto, no podemos escudarnos en el currículo y los profesores (ambos mejorables hasta el infinito, pero como en casi todas las asignaturas). Lanzo una teoría a lo loco: creo que se debe a la cantidad de calorías que gasta el cerebro. Se gasta más haciendo una cuenta que leyendo y más pensando un problema que haciendo una cuenta. Y el ser humano es perezosillo, por supuesto, somos más de sofá que de elíptica.

Eso me lleva a otro punto que también requiere gasto de calorías para el cerebro: escribir, crear cosas, producir un texto literario gasta más calorías que simplemente leerlo. Empiezo a verlo todo como una tabla de gimnasia cerebral.

A veces estamos haciendo algún ejercicio de operaciones y los chavales (y yo) se mueren un poco de asco. Sé que hay que pasar por ahí, es como aprender a leer: hay que saber sumar fracciones, conocer la prioridad de operaciones, saber simplificar... Son males menores que hay que pasar (y que no es lo que más les cuesta, desde luego... lo peor son los problemas, el gasto calórico). Pero ¿eso son matemáticas? ¿Esto son matemáticas? No, claro que no. Eso son cuentas, eso son cartillas de caligrafía u ortografía si volvemos al símil lingüístico.

Las matemáticas van más allá y apenas podemos enseñarlas en clase (o, al menos, muchísimo menos de lo que nos gustaría a muchos profesores). Quizá por tiempo, podemos con los pequeños pero aún tienen poca base; con los mayores tenemos tal presión de currículo que se hace casi imposible salir del cálculo de límites y determinantes. Por eso estos tres documentales de Marcus Du Sautoy son tan buenos para ellos, desde los más pequeños a los mayores. Y por eso los chicos disfrutan como nunca cuando la clase de mates se vuelve experimental.

Ver las matemáticas reales, las que tienen una belleza intrínseca que tanto nos cuesta hacer ver a los demás, una demostración maravillosa, un resultado sorprendente, una relación armoniosa... ver todo eso es emocionante. Es igual de emocionante que leer buena literatura. Porque sí, las buenas matemáticas son como la buena literatura, conmovedoras, apasionantes, deliciosas. Y las cuentas son como la ortografía y la gramática, que también tendrán sus adeptos e incondicionales, pero oye, no hay color. Es una pena que tantos se hayan quedado en las raíces cuadradas y los complementos directos.

Nota: cuando cursaba 1º de BUP, mi profesora de mates nos enseñó qué era una banda de Moebius. Yo me quedé dándole vueltas, cual banda, sin fin, y acabé haciendo mates y luego especializándome en topología. Supongo que vi más mates en esa tira de papel que en las cuentas que hacía :-)

|2014-02-28 | 11:47 | algo de mates | 6 opinan | Este post | |

edificios berenjena

Este post sería una continuación del anterior, pero no me resisto a ponerlo. He aquí el microcuento (enunciado de un problema) que me plantea una (estupenda) alumnas de 1º de ESO:

"Me sequé las lágrimas con la manga de la camisa, levanté la cabeza y abrí la puerta. Ahí estaba él, vocalizó la palabra ‘perdón’ y al momento estaba yo inconsciente tirada en el suelo.

Cuando volví en mí, me encontraba tumbada en una cama inmensa, las sábanas eran de seda, el dosel estaba bordado en oro, y justo en frente de mí había un enorme ventanal por el que se podía contemplar la hermosa ciudad de Nueva York. Dos tercios de los edificios que se veían eran blancos y negros, y dos quintos del resto eran de color berenjena. Ahora sabía dónde me encontraba. Mi ropa estaba cuidadosamente doblada sobre el brazo de una silla. Me vestí y salí de la habitación dispuesta a pedirle unas cuantas explicaciones al hombre de la otra noche. Nada más abrir la puerta le vi allí sentado. Estaba diferente, ahora sabía quién era.

La pregunta es: ¿Qué fracción de edificios son de color berenjena?"

|2014-02-12 | 22:31 | educacion | 1 opinan | Este post | |

inventando problemas

Mis chavalines de 1º de ESO tuvieron examen de fracciones la semana pasada. Normalmente siempre pongo en los exámenes un ejercicio extra más difícil que el resto para que los que acaban antes se entretengan un rato en pensarlo. Pero esta vez el ejercicio extra decía:

"Inventa un problema que se resuelva mediante fracciones y resuélvelo. Y ya sabes, ¡sé original!"


Como en clase hemos creado historias (pequeños relatos con sus protagonistas y cosas que les van pasando) que son a la vez enunciados de problemas, ellos ya están habituados a ser bastante creativos inventando problemas. Es divertido ver cómo en este tipo de ejercicios aparecen muchas cosas que les gustan, les preocupan o que ven en casa. De hecho, varios de los problemas van sobre número de parados o dinero que entra en casa.

Os dejo aquí dos ejemplos (en algunos casos las fracciones que proponían eran un poco… ejem):

Extra de M. C.: ¡Cuidado! Nos hemos dado cuenta de que los chinos nos están invadiendo. Ya han invadido 3/12 de la Tierra. Nos podrían haber invadido del todo ya, pero como comen con palillos, tardan y aún no han dado el paso. Pero de ese 3/12 que ya nos han quitado, ¼ ya era suyo, así que en realidad no nos han invadido tanto territorio. Y además, de nuestra población que vivía ahí (50000), ya se han nacionalizado a chino 1/5.

¿Cuánto territorio nos han quitado, sin contar con lo que ya era suyo? ¿Cuántas personas de nuestra población se han cambiado a la nacionalidad china?

Así que ya sabes, lucha contra los chinos y difunde el mensaje: “¡Nos comen los chinos! ¡Los chinos nos comen con palillos!"

Extra de A. B.: La familia de monstruos que viven en mi armario come muy variado, como debe ser, aunque sean monstruos. Compran a la semana 48 alimentos. 2/8 son piezas de fruta y 2/6 son filetes de ternera. El resto es pescado. ¿Cuántas piezas de pescado comen los monstruos de mi armario?

|2014-02-09 | 12:04 | educacion | 3 opinan | Este post | |

planteando un problema de trigonometría

Este lunes tuve examen con mi grupo de 4º de ESO. Se trata de un grupo de nivel académico medio-bajo y la asignatura es Matemáticas B (es decir, las difíciles). En mi departamento y con el propósito de facilitar las cosas a los profesores de física que necesitan que sean algo de trigonometría y vectores, solemos cambiar el orden normal y empezamos dando el tema de Trigonometría, luego Vectores y rectas (ambos temas son nuevos en 4º de ESO) y después ya seguimos un números, álgebra, funciones... Además, la evaluación es continua de modo que en cada examen entran cosas de todo lo visto hasta el momento. Este examen era de Vectores y rectas pero entraba un problema de trigonometría.

A la vista de cómo han hecho ese problema de trigonometría, veo que no se han mirado la trigonometría desde que la abandonaron allá por noviembre; la mayoría lo ha dejado en blanco, así que pierden el punto y medio que valía ese ejercicio. Esto, que ya de por sí me parece mal, no es lo más grave. Hoy he tratado de analizar con ellos los motivos por los que tan poquísimos alumnos han sabido plantear (ya no digo resolver) un problema que hace dos meses hacían más o menos bien (hemos hecho este tipo de problemas muchísimas veces) y que, en teoría, deberían saber dibujar "por sentido común" (ejem).

El ejercicio era éste:



Y aquí está el dibujo-planteamiento de algunos de ellos:




Un par de cosas: los que ponen letras en las hipotenusas es porque han usado el coseno o el seno en lugar de la tangente y claro, se han liado de lo lindo y no les ha salido (también les avisé de que no era nuestro instituto porque salía un edificio bastante más alto).

Insisto de nuevo: este ejercicio lo han hecho un montón de veces y, hasta hace nada, por lo general lo han hecho bien. Les he preguntado por qué no han sabido plantearlo y no sabían qué decir. Luego lo he hecho en la pizarra y han dicho el consabido "es que así visto es muy fácil"... y lo era, sobre todo teniendo en cuenta que suelo ponerlo con ángulos de tangentes conocidas para que operen con la raíz de 3 y racionalicen, pero esta vez les dejé calculadora. Creo que lo han hecho bien sólo un 10%.

Y es que a muchos les cuesta la vida entera pensar y a estas alturas, más todavía. Habían tiempo de sobra para hacerlo, lo habíamos repasado todo y es la primera vez que me enfrento, tras un montón de años dando 4º de ESO, a un vacío mental así.

Una alumna me ha dicho "retroceder era ir hacia delante, ¿no?"... pero bueno, quitando eso que no deja de ser una anécdota, ¿alguna idea de por qué ha pasado esto? ¿Qué (de tantas cosas) está fallando en la enseñanza de las matemáticas para que hayan olvidado tanto en mes y medio?

Este post participa en la edición 4.1231056256 del Carnaval de Matemáticas cuyo blog-hotel este mes es Cuentos Cuánticos.



|2014-01-29 | 21:31 | educacion | 11 opinan | Este post | |

otra vez los quince años

El jueves pasado mis alumnos de 4º de ESO se iban de excursión y sólo tenían mi clase. Comentamos las soluciones de un examen previo, les di las notas y, como la mayoría no había traído material, les pregunté qué leían y qué veían en la tele, qué esperaban del futuro, qué les preocupa. En fin, lo de siempre, esas cosas que apenas cambian con el tiempo.

Una de ellas ve casi tantas series como yo y a pesar de eso es una buena estudiante. Me dijo que conforme pasa el tiempo va dejando de ver series de vampiros para ver Breaking Bad o Master of Sex. Bien por ella y sus quince años, claro que sí. Cuando hablamos de libros, ellos diferencian del todo la literatura que se ve en clase (Gonzalo de Berceo es de esa literatura, por ejemplo) de los libros, nada que ver. Ahora se llevan las distopías, claro, Los juegos del hambre y Divergente los han leído muchos. Les comenté de qué iba 1984 y al día siguiente alguno ya lo había empezado. Y otro me contó que Los juegos del hambre en realidad está basado en una novela japonesa (cuyo nombre he olvidado) a lo que siguió una digresión sobre la cultura japonesa que me dejó planchada.

Luego me preguntaron qué diferencias veo entre los alumnos de hoy en día y los que me acompañaban a mí con su edad. Y salen diferencias, claro, pero casi todas son coyunturales: la ropa, las aficiones, internet... En esencia éramos iguales. Cuando les veo, siento cómo están formando su personalidad cada día, con cada experiencia. Ellos no lo saben, nunca se sabe, pero su ideología está definiéndose ahora, sus gustos musicales, su sentido de la justicia, su modelo de felicidad y sus gustos literarios. Ellos a veces leen a escondidas en clase, como hacía yo, y muchas veces pasan de la pendiente de la recta y del complemento circunstancial. ¡Bien hecho, chicos, bien hecho!

|2014-01-26 | 19:19 | educacion | 2 opinan | Este post | |

microsemana 3

Tengo un par de post pendientes pero lo que no tengo es tiempo de escribirlos. Sólo de colgar mis microcosas diarias... algo es algo.




Vainilla y chocochip

Sentada en la sala de espera para la revisión rutinaria, Adriana recuerda que tiene que comprar yogur sin azúcar, regañar a su hijo por el siete en biología, enviar un correo con el cierre de cuentas a su jefe en cuanto llegue a casa y pagar la cuota del gimnasio al que lleva sin ir cinco meses.

—No quiero que te preocupes antes de tiempo, Adriana, pero no me gusta mucho lo que he visto. Vamos a hacer una mamografía urgente.

Sentada en la silla de la mamografía, Adriana recuerda que tiene veinte años de hipoteca y es madre soltera de un hijo de quince; que por fin iba a irse con sus amigas ese verano a Nueva York, pero menos mal que todavía no había comprado el billete. Que sus padres, que tenía cuarenta y cuatro, que querría sentir lo que era jubilarse. ¿Y su gato Douglas? Que el fin de semana había comida en casa de Roberto, el del taller de teatro, y ahora… Que cómo, que por qué, que cuándo.

—Menos mal, Adriana. Es un quiste.

Sentada en el bordillo de la acera, Adriana se tumba hacia atrás y mueve los dos brazos a un lado y otro. Recuerda que quiere aprender japonés, que su hijo ha sacado un notable en biología, que tiene el número de teléfono de Roberto y que sus padres viven cerca y va a darles dos besos y, si hay suerte, ver si su madre ha hecho caldo de sobra. De camino, pasará por la agencia de viajes y le llevará a Douglas algún regalo. Y un helado. Un helado enorme de vainilla y chocochip.


Noviembre

Cuando Elsa me dijo que estaba embarazada, yo estaba apunto de resolver el sudoku en la sala de espera.

-Todavía no podemos saber si es niño o niña, Paula -me dijo, imponente con su bata blanca-. ¿Sabes quién es el padre?

-Claro que lo sé, Elsa -le dije escribiendo un 4.

-¿Marcos? ¿En serio?

-No te lo voy a decir -respondí poniendo un 9.

Faltaban pocos huecos.

-Paula, en serio, ¿Fran? Estás de dos meses.

-Elsa, joder, no sé, no sé qué número poner aquí, ni idea -contesté tratando de pensar qué demonios estaba haciendo yo en noviembre.


Apunten

Y así, cuando el general del pelotón de fusilamiento grita “¡Apunten!”, el desertor, que hasta el momento apretaba con fuerza los párpados, abre los ojos de golpe.

-¿Paco? ¿Paco Garrido? ¡Soy Manolo, joder! ¡Manolito Gutiérrez, el de tu calle, el que se ponía de portero! -dice justo antes de parar con el pecho la primera bala mientras Paco Garrido, sordo desde hace un año por una granada, mira con extraña familiaridad ese cuerpecillo inmóvil.


La segunda planta

El guardia de seguridad de la segunda planta mira el reloj desde su silla. Luego mira a su derecha y a su izquierda: nadie, nadie ha visitado la exposición en tres horas. Se levanta y vuelve a ver uno a uno cada cuadro, limpia con el índice el polvo de algún marco y pasea con los brazos a la espalda. Se vuelve a sentar.

Minutos después se levanta. Se acerca a un cuadro de un campo de amapolas. Mira a su izquierda y a su derecha: nadie. Acerca la mano a la firma. Con la uña del dedo anular, raspa un poco la pintura, coge la porra y sale corriendo escaleras abajo.

-¿Lo has visto? ¿Has visto al tipo que ha salido corriendo por aquí? ¡Ha destrozado una obra! -grita al guardia de la planta baja, siempre tan ocupado.


Bajo cero

Después de más de veinte horas en la encimera de la cocina, las albóndigas seguían totalmente congeladas; incluso superaron los diez minutos de microondas usando una formación como la de los pingüinos. Él las miró de cerca, aceptándolo, y las devolvió al fondo del tercer cajón del congelador. Así era todo desde hacía una semana. Así era todo desde que ya no cocinaba para dos.


Dolor de muelas

El dolor de muelas le había paralizado ya media cara. Se había extendido como un rumor, sin notar la procedencia, discreto y letal. Se tumbó y recordó cuando le mordía los labios y el cuello, cuando masticaba sus muslos, cuando, con los dientes, tiraba despacio del lóbulo de su oreja. Todo era tan real como un dolor de muelas.


Con anestesia local

Me habían dicho que era con anestesia local y así fue, que vería toda la operación, claro, y que luego yo ya decidiría qué hacer con lo extirpado. El pinchazo dolió un poco, lo justo, pero segundos después yo observaba sin pestañear el baile de bisturíes y gasas, el sonido de los metales contra mi cuerpo, el concierto quirúrgico.

Taponaron bien la aorta con algodones y cuando lo sacaron, tan fofo, tan adormecido, tan redondo y defectuoso, me lo enseñaron. Menos mal que era con anestesia local. Señalé a la papelera. Ni tocarlo quería.



|2014-01-22 | 17:16 | relatos | 0 opinan | Este post | |

whatsapp amarillo

A mí también me ha llegado el mensaje amarillo del Whatsapp, claro. Después me he puesto a buscar de dónde viene y parece que no sólo es una protesta contra los recortes (y contra todo un poco) sino que también lo usan para pedir la liberación de unos presos cubanos. Lo más gracioso ha sido cuando un contacto de Whatsapp me ha dicho que hay que quitar la imagen porque lo usan para entrar en tus contactos y leer tus mensajes y borrar cosas de tu móvil. Y oye, sé que es ingenuo pensar que servirá de algo contra los recortes, pero que en 2014 la gente crea que alguien va a entrar a tu móvil y borrar cosas porque te hayas cambiado la foto del Whatsapp tiene tela...

|2014-01-22 | 17:11 | ojiplatica | 0 opinan | Este post | |

microsemana 2

Se me quedan a medio camino, como querer y no poder, pero sigo entrenando un rato al día.



¿No?

Y justo al pasar la página veinticuatro del libro, en un punto interesantísimo, se enciende el móvil en la almohada con un mensaje.

23:44 Joaquín: ¡Hola! Por fin me instalo esto en el móvil.

Y es entonces cuando haces un repaso rápido y aparece Joaquín, el profesor de lengua con barbita canosa del primer instituto, el que te invitó a cenar cuando estabas a punto de dejarlo con Mario y con el que no pasó nada porque tuvisteis que ir al hospital con gastroenteritis; Joaquín, el que coleccionaba dados y que escalaba en rocódromo de al lado de casa, ése que un día apareció gritando en la ventana del salón con una bolsa de churros y otro día desapareció sin dejar rastro y ahí estaba Mario, día tras día, en el sofá con la cerveza mientras tú mirabas el rocódromo por la ventana. Después de ocho años, Joaquín había vuelto y tenía Whatsapp.

23:45 Joaquín: Soy yo, el del gimnasio. Llevas sin venir un par de semanas, ¿no? La última vez que viniste pasaste un poco de mí, ¿no? ¿Te apetece tomar algo? Venga, di que sí, ¿no?

Y oye, qué sueño.


Fin de serie

Entonces empezaron a salir los títulos de crédito del último capítulo de la última temporada de la serie. Se acabó. Disfruté de sus cinco temporadas pero tenía que acabar. Como todo.

Me incorporé en el sofá y miré a mi izquierda.

-Pablo…


Brócoli

-¿Cuánto llevábamos sin vernos? ¿Dos años? -dice ella a punto de acabar el primer plato.

-Por lo menos, dos, sí. Pero bueno, hay cosas que no cambian y tú estás igual que siempre, es como si el tiempo no pasara -contesta él apurando el vino-. Te conozco mejor que nadie. Seguro que sigues olvidando regar las plantas, eres alérgica al reloj y no te vas a comer el brócoli, ¿verdad? Dame un poco, no te gusta.

-¿Qué tal por Barcelona? -dice ella segundos antes de pinchar los cuatro trozos de brócoli del plato y cómerselos sonriendo.


La función

Los cinco actores se acercaron al borde del escenario y empezaron a aplaudir. En ese momento, las novecientas personas que abarrotaban la sala se levantaron de sus asientos e hicieron una tímida reverencia. Segundos después y animados por las palmas continuas que llegaban desde el escenario, se organizaron y empezaron a hacer la reverencia primero los de la primera fila y así hasta la última, pasando por el primer y segundo anfiteatro. Los aplausos no paraban. Los espectadores se cogían del cuello o la cintura y sonreían mientras agachaban el tronco. Qué emocionante era la vida en directo.


El día adecuado

La decisión estaba tomada: iba a suicidarse cuanto antes. Miró el calendario. El lunes tenía un curso, el martes, dentista, el miércoles, partido de fútbol del pequeño, el viernes el cumpleaños de Marcos (¡no podía olvidarse de comprar el libro!), el sábado, comida en casa de Elena y Rafa y el domingo, salida a la sierra con la familia. Un jueves… con la de gente que habría el jueves en el metro…


Siete horas de entreacto

Mueve el brazo derecho, tirado por un hilo. Luego alza la pierna izquierda y después sacude la cadera de un lado a otro. La cabeza, también unida por finísimos hilos a una cruceta, asiente. Ahora la mano izquierda frota el lomo y para acabar la marioneta echa comida en el cuenco.

Hora de dormir. El gato suelta la cruceta de madera y se acurruca junto al muñeco. Siete horas de entreacto.


Economía financiera

En sala de estudio no quedaba ni una sola mesa libre. Él subrayaba las fotocopias con rotulador, escribía flechas, hacía llaves de colores en los esquemas, pasaba las hojas de los libros sin parar tras unas gafas recién estrenadas. Economía financiera y acabar la carrera y gestionar la empresa de su padre y a vivir la vida.

Entonces alzó la cabeza y estaba ahí ella y no pudo volver a bajar la cabeza a los folios. Y a saber quién era ella, pero segundos después de verla sabía que suspendería, y total, esa carrera ni le gustaba y a ver quién aguanta a su padre en el trabajo y quítame las gafas y mira qué sol hace fuera y a vivir la vida.


|2014-01-15 | 18:47 | relatos | 6 opinan | Este post | |

microsemana 1

Hace unos días me planteé como reto, a modo de ejercicio, escribir un microrrelato al día durante este 2014 (y, si puede ser, inspirado en el día que toca). No está siendo nada fácil porque la mayoría de los días llegan las once y media y ni siquiera habías pensando en ello, con lo que tienes que improvisar algo en el móvil desde la cama antes de poner la alarma del día siguiente. Eso hace que los microrrelatos dejen en parte de ser relato: un microrrelato tiene que tener, como cualquier relato, un inicio, un nudo y un desenlace y, cómo no, un conflicto para su protagonista. Y eso compactado me está costando improvisarlo, con lo que a veces han salido tremendos churros.

De todos modos, como por ahora lo estoy cumpliendo, pondré aquí la recopilación semanal. Esta vez, además, uno de ellos ("En efectivo o tarjeta") ha sido seleccionado como finalista hoy mismo en Relatos en Cadena, de la Cadena Ser (acabo de colgar el teléfono de la radio ahora mismo... han leído el diálogo casi como monólogo :/), así que alguno parece que sí se salva.



Año nuevo

Sonriendo, besó a su mujer en la mejilla como si de una pared de azulejos se tratara. Se frotó la pierna con la mano derecha y se puso de pie. Tomó un sorbo de champán pasando después la lengua por los labios mientras pensaba las palabras. Alzó la copa.

-Que el año nuevo sea mucho mejor que el pasado. Espero que esté lleno de alegría, cambios y novedades para todos.

Tomó un sorbo de champán pasando después la lengua por los labios mientras pensaba en sus palabras. Bajó la copa y se sentó. Se frotó la pierna con la mano izquierda y, sonriendo, besó a su mujer en la mejilla como si de una pared de gotelé se tratara.


Gamba blanca

Es dos de enero y el vagón de metro va lleno. La chica que tengo al lado no tiene más de veinticinco. Lleva un abrigo gris oscuro que le llega a las rodillas y un gorro de lana azul del que sobresale de una melena propia de anuncio de champú. Mientras se agarra a la barra, escribe con soltura con una mano en su móvil. Leo la pantalla.

"Desde que murió mi abuelo hace cuatro años, en mi casa celebramos la Nochevieja más que la Nochebuena: mi hermano no deja de cantar, mi padre se vuelve experto en colocar los cubiertos en la mesa y mi madre cocina de lujo. Yo me pongo fina a gambas blancas, ventajas de ser de Huelva. Me como doce en lugar de las doce uvas"

"Jaja… ¿Y este año?"

"Este año compré uvas"

"¿Hoy curras?"

Me imagino su respuesta mientras baja en la parada de Picadilly Circus.


En efectivo o tarjeta

-Naricilla respingona y un cuerpazo de escándalo -dice susurrando, apoyado en el mostrador.

-Perfecto, señor. ¿Desea algo más? ¿Quizá apagado automático? ¿Luces internas?

-Rubia. Sí, rubia y alta. Con estudios. Y que sepa cocinar.

-Podemos configurar a la androide como usted desee, el precio es el mismo. ¿Pagará por horas o días? El máximo son tres días.

-Que juegue al tenis y deje que le enseñe algunos golpes. ¿Y si se enamora de mí? ¿Y si no quiere volver?

-Claro, señor, quién sabe… -dice la dependienta mirando al techo-. ¿En efectivo o tarjeta?


La presentación

Las dos consuegras acaban de conocerse y se miran sonriendo. La cena es perfecta para hablar de los tupers que mandan a sus hijos que acaban de irse a vivir juntos.

Los dos consuegros acaban de conocerse y se miran sonriendo. La cena es perfecta para hablar de los taladros y brocas usados en el piso de la pareja.

El hermano de ella y la hermana de él acaban de conocerse y miran la carta. La cena es perfecta para cenar de lo lindo.

Él y ella apenas comen. Se cogen de la mano bajo la mesa y sueñan con una pizza desde el sofá de casa.


Los dos regalos

Los padres dejan bajo el árbol dos paquetes magníficamente envueltos. Uno es un robot último modelo y el otro un set de cocina para niños.

A las 9 de la mañana, Paula ya está haciendo volar al robot inventando una historia espacial. Marquitos está cocinando tortitas de plástico para toda la familia. Escuchan ruido en la planta de arriba.

-Ya vienen, ¡corre, cógelo! -grita Paula lanzando el robot.

Marquitos suelta la sartén y coge el robot al vuelo. Paula mira con desgana las tortitas segundos antes de que sus padres entren en el salón y miren orgullosos las sonrisas de sus hijos.


El himno

El rey, la reina y el príncipe heredero salen al balcón real. Allí está el pueblo, mirando hacia arriba con sus gorros y abrigos y con sus bolsas de navidad. Suena el himno y la familia real se cuadra. El rey y el príncipe se ponen la mano en la frente mientras suenan las notas. El pueblo sigue mirándolos y cuando acaba la música, la familia real al completo se acerca un poco más a la barandilla y sonríen esperando los aplausos.

Pero nadie aplaude. Un silencio absoluto invade el patio de armas como si de un nuevo himno se tratase. El rey y la reina se miran. El pueblo los mira. El príncipe se dirige al director de la banda y ordena que vuelvan a tocar el himno, que no paren, pero el director de la banda tampoco se mueve. Los trompones se bajan y le ponen la funda a los tambores. El rey, la reina y el príncipe heredero observan cómo el patio de armas se queda vacío en pocos minutos. La reina se persigna rápido. El príncipe arquea las dos cejas. El rey se asoma por la barandilla, mirando a ver si queda alguien debajo y calculando la altura. Lo suficiente.


Las rebajas

El montón de ropa se desbordaba por la mesa. Varios pares de manos removían jerséis y pantalones, lanzándolos de un sitio a otro como si hubiera un tesoro debajo.

Cuando Paula había perdido la esperanza de encontrarlo, ahí estaba la etiqueta correcta del jersey blanco de lana que llevaba semanas queriendo comprar. Lo miró satisfecha: la rebaja era estupenda, la talla M, el punto perfecto… hasta que vio una mancha de carmín en el cuello.

En el probador, se miró al espejo. Con el pulgar intentó quitar la mancha, extendiéndola más aún. ‘Ya se irá’, pensó. ‘La rebaja es buenísima’, se dijo al quitárselo. ‘Me queda estupendamente’, comentó en voz alta. ‘Es el único que queda, sería una pena que se lo llevara alguien con esta mancha’, pensó mientras sacaba uno a uno los hilos de lana con un bolígrafo azul y recordaba aquella mancha idéntica en el cuello de la camisa de su ex.



|2014-01-08 | 18:15 | relatos | 7 opinan | Este post | |

dos horas con TED-ed

Esta mañana he visto esta charla de TED-ed sobre la capacidad de oler:



Esta charla me ha llevado a ésta, y ésta a ésta y así me he pasado casi dos horas aquí.

Y claro, después de esto vuelves a pensar en lo mismo: con todo esto a nuestro alcance (y al alcance de los chavales), ¿cómo podemos seguir queriendo enseñar igual que antes de que existiera internet, los smartphones o los ordenadores? ¿En qué cabeza cabe no cambiar el modelo y aprovechar todo esto? ¿Por qué seguimos siendo tan conservadores metodológicamente y seguimos enseñando los mismos contenidos casi del mismo modo que hace cuarenta años?

|2014-01-06 | 21:56 | educacion | 2 opinan | Este post | |
    


Van diciendo

  • Walkyrie en concurso de relato corto de castellón
  • Lola en concurso de relato corto de castellón
  • Walkyrie en concurso de relato corto de castellón
  • Lola en concurso de relato corto de castellón
  • Walkyrie en concurso de relato corto de castellón
  • Lola en concurso de relato corto de castellón
  • Ru en concurso de relato corto de castellón
  • Pedro Ramos en ¿educación matemática?
  • yopi en acertijo despedido
  • Lola en turno de tarde
  • Mail-ando

    lolaberinto-arroba-gmail.com

    Leyendo





    Papeles viejos

    <Octubre 2014
    Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
        1 2 3 4 5
    6 7 8 9 10 11 12
    13 14 15 16 17 18 19
    20 21 22 23 24 25 26
    26 27 28 29 30 31  
                 


    Categorías

  • acertijos
  • algo de mates
  • antropologia
  • artemates
  • bajo llave
  • ciencia
  • coctelera
  • educacion
  • fotografia
  • homo typicus
  • internet
  • lolamentaciones
  • microposts
  • musica
  • ojiplatica
  • pensamiento lateral
  • relatos
  • series-cine
  • tiras
  • Otros cuentan

    - 1 de 3
    - Acertijos y más cosas
    - Centrifugado
    - Comentaristas dispersas
    - Cuaderno de bitácora
    - Cuentos mínimos
    - Decapitado por hereje
    - Efervescente2H
    - El destino de iscariote
    - El lobo rayado
    - El mar dentro de un caracol
    - El musolari errante
    - En clave de luna
    - Entretanto entretente
    - Epsilones
    - Espejo Lúdico
    - Evolucionarios
    - Gaussianos
    - Harmonía macrocósmica
    - Historias Extra-ordinadiras
    - La vidriera irrespetuosa
    - La zona fótica
    - MalaCiencia
    - Microsiervos
    - Papelera
    - Por la boca muere el pez
    - Saber Curioso
    - Siglos Curiosos
    - Su.Doku.Es
    - Trapseia
    - Vailima
    - Ventanas
    - Xatakafoto

    Humor

    Elrich - Forges - Alberto Montt - Vergara - Manel Fontdevila - Mauro Entrialgo - Glasbergen - PhD comics - xkcd

    Erredefítate:

    El Lolaberinto

    Blogalia

    Blogalia