de donaciones y gays

Tras dejar unos días que se calmara el asunto y leer varias noticias al respecto, me dispongo a dar mi opinión (creo que no puede hacerse otra cosa) sobre la polémica surgida la semana pasada a raíz de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la posibilidad de impedir a los homosexuales donar sangre. Como no quiero extenderme, primero intentaré resumir lo que he sacado en claro sobre lo que ha ocurrido:

-El 29 de abril de 2009 en un pueblo de Francia un médico rechaza la donación de sangre de Geoffrey Léger porque había mantenido relaciones sexuales con un hombre. El médico se basa en una ley francesa (una orden ministerial, más concretamente) que permite excluir las donaciones de "hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres" por considerarse un grupo de riesgo a la hora de transmitir el VIH entre otras enfermedades. Hay que recordar que, a pesar de que las donaciones se analizan, algunos casos de contagio poco tiempo antes no se descubren. En el caso del VIH hay que esperar un mes para que los resultados sean 100% fiables.

-Léger, ofendido, recurrió. Consideraba que esta ley infringe la legislación europea sobre discriminación por razones de orientación sexual.

-El tribunal de Estrasburgo llevó el caso al Tribunal de Justicia de la UE. La sentencia europea que ha salido ahora avala "que un Estado miembro pueda establecer una excepción permanente con hombres que hayan mantenido relaciones sexuales con otros hombres por el alto riesgo de contraer enfermedades infecciosas que presentan". Es decir, no hay discriminación por razones de orientación sexual.

-Dicha sentencia, al ser emitida por el TJUE, tiene repercusión en toda la UE: está justificada la medida si un país acredita científicamente ese riesgo y si el tribunal la considera proporcional (¿?).

-Ahora bien, el TJUE advierte de que la ley francesa "puede entrañar una discriminación por razón de orientación sexual" (¿puede? ¡o sí o no!).

-50 países en el mundo tienen la donación prohibida a los homosexuales.

-En la práctica, cada tribunal nacional decidirá qué hacer y si puede garantizar la seguridad de las donaciones por alguna otra vía.

-La ministra de sanidad francesa ya ha dicho que modificarán los cuestionarios (y la ley) y preguntarán si se han tenido prácticas de riesgo en los últimos 12 meses.

-La ley francesa parece que viene de 1983, cuando los casos de VIH no paraban de crecer. En esta ley se prohibía a homosexuales hombres donar sangre porque constituían un riesgo alto. En 2009 y para evitar frente a la UE una acusación de discriminación, Nicolás Sarkozy modificó la ley poniendo "hombres que mantenían relaciones sexuales con otros hombres" (a partir de ahora MSM) en lugar de "hombres homosexuales".

Pues bien, hasta aquí más o menos los hechos. Ahora mis opiniones:

-La modificación de Sarkozy es vista por muchos como una forma de evitar la discriminación. Efectivamente, es una forma legal de evitarla, pero no una forma ética. Que haya algunos MSM que no sean homosexuales y algunos homosexuales que no sean MSM no le resta discriminación a la sentencia: el 99'99% de unos son otros y al revés. Es un mero eufemismo para salir airoso legalmente. Es un modo de poder decir que no discriminas pero discriminando.

-Entiendo que no es una sentencia homófoba porque no limita las donaciones por parte de homosexuales (o MSM, me da igual) por el hecho de serlo sino por el riesgo a posteriori que implica serlo. Vale. Aún así, quizá habría que revisar la definición de "homofobia", porque la RAE la define como "aversión obsesiva hacia las personas homosexuales". ¿Qué quiere decir? ¿Si no se siente una "aversión obsesiva" sino que solo se dice "son seres inferiores que merecen la muerte" ya no es homofobia? Menuda patraña.

-De lo que no me cabe duda es que la ley de Sarkozy es discriminatoria. El eufemismo de MSM es vomitivo. ¿Se han parado a pensar cómo se siente un hombre homosexual que ha practicado sexo seguro y al que no le dejen donar? ¿Han pensado en la repercusión en el número de donaciones que esto puede tener?

-Acepto que el problema gordo está en la ley francesa y no en la sentencia. Pero creo que desde la sentencia se debería haber sido más claro: eso de "proporcionado" o "pruebas científicas" me resulta muy subjetivo.

-Creo que desde la UE debería haber una ley general para esto que obligase a los países a modificar los cuestionarios. La pregunta clave, se sea hombre o mujer, es si se han tenido prácticas de riesgo, punto, no con quién se han tenido.

-Esta semana en Naukas sacaron un artículo que intentaba ver el tema desde un punto de vista estadístico. Para mí, están tratando de justificar con números una discriminación. Claro que en el mundo homosexual hay (porcentualmente hablando) más VIH que en el heterosexual (200 veces más en Francia, parece ser), desventajas de no quedarse embarazados, pero lo que tendremos que hacer es ver cómo hacer las donaciones más seguras, no prohibirlas. También hay un porcentaje mucho mayor de VIH en hombres que en mujeres. ¿Prohibimos entonces a los hombres donar sangre? Por eso esas estadísticas me parecen asquerosas.

-Esta polémica saca a la luz algo que creo que estamos ignorando últimamente: los contagios de VIH no dejan de crecer desde que ha pasado de ser mortal a ser crónica. Igual es el momento de concienciar un poco a la población, han desaparecido las campañas de prevención.

-En la tele y el resto de medios hemos podido ver una espectacular sarta de tonterías sobre el tema por parte de unos y de otros. Al parecer, casi nadie se ha leído la sentencia al detalle, lo que importan son los titulares. Estas cosas me abruman, cuánto nos estarán colando en temas que no conocemos con detalle...

La polémica me ha resultado interesante, la verdad. Primero, porque todo el rato estamos hablando de cosas que uno afirma en un cuestionario, que pueden creerse o no; segundo porque es un tema peliagudo estadísticamente hablando: nadie, ni homosexuales ni heterosexuales, quiere que el riesgo de contagiarse en una transfusión sea mayor que el mínimo que podamos asegurar. ¿Cómo podemos asegurar este mínimo? Creo que preguntando (no nos queda otra) si se han tenido relaciones de riesgo, independientemente de la orientación sexual. Esto evita una clarísima discriminación y considera muchos casos de riesgo que antes no se tenían en cuenta; y tercero porque pone de nuevo sobre la mesa la falta de rigor de muchas informaciones.

|2015-05-06 | 11:48 | coctelera | 0 opinan | Este post | |

escribir y borrar

Escribiendo relato me ha pasado algo que nunca me había pasado escribiendo un post. Tampoco me había ocurrido tanto en años anteriores, pero este año, cuando más tiempo estoy dedicando a escribir, me doy cuenta de que también más tiempo estoy dedicando a borrar. Es una lucha interna que tengo casi a diario cuando miro un borrador: soy consciente de que me tengo que quedar con lo que funciona —porque ya lo identifico más o menos bien— y descartar lo que no, por muy bien escrito que me parezca que está. Y esto es algo desalentador, agotador y casi trágico cuando escribe.

Claro que habrá escritores que apenas borren y reescriban. Creo que la mayoría de ellos no ponen mucho empeño en lo que hacen, escriben porque todo el mundo sabe escribir, como todo el mundo sabe cantar, pero hay una diferencia enorme entre escribir y escribir bien. Los habrá que no revisen demasiado y escriban de maravilla, por supuesto, pero son mínimos y, desde luego, yo no pertenezco a ese grupo. Es más, cuando acabo un primer borrador siempre me parece que los demás lo habrían escrito mucho mejor, que soy más torpe que nadie, que tendré que dedicar mucho más tiempo que el resto a reelaborar las ideas, el tono, la estructura... Es una sensación falsa, claro, aflora ante la inseguridad de las primeras versiones y, poco a poco y tras varios días, uno acaba viendo que esa historia va tomando forma, gana en matices, en simbolismo y significado. Pero hay que llegar al cuarto borrador para verlo y muchas veces no se llega.

Ayer leí "Escribir y reescribir", de Gloria Fernández Rozas. Es un libro fenomenal para iniciarse en la escritura (y revisión) de textos literarios, en especial relato, que se complementa muy bien con "La práctica del relato" de Ángel Zapata. El libro de Gloria tiene dos cosas que me parecen fundamentales para empezar a mirar nuestros textos con cierta objetividad y tratar de mejorarlos: por un lado, trata aspectos básicos que, a veces, hasta los que llevamos un tiempo escribiendo pasamos por alto (tiempo, narrador, voz, tono, inicios, desenlaces, personajes, estructuras, verosimilitud, atmósfera...), dando ejemplos bastante claros de cada uno; por otro lado, al final de cada capítulo subraya los errores más comunes en ese tema que ella ha ido viendo a lo largo de muchos años de talleres literarios. Al final, además, aparece un primer borrador de un relato y cómo la autora lo deja reposar varios días buscando sus carencias y aciertos, que también comenta. Después podemos leer un segundo borrador en el que solo mantiene el nombre del protagonista y la última frase del relato; todo lo demás ha sido modificado al completo, manteniendo una idea del primero que había conseguido redondear en su cabeza, incluyendo otras cosas que reforzaran la trama, podando lo que sobraba y, por último, corrigiendo rimas, frases mal expresadas y gramática. Nos indica que tras ese segundo borrador tendría que venir un tercero (que es al que realmente habría que hacer esa última corrección) y, también, que uno tiene que saber dejar de retocar la criatura.

Destaco especialmente el capítulo sobre borrar y reescribir. Ha extraído citas de algunos autores conocidos y su relación con las tijeras literarias que hacen que no me sienta tan mal cuando tiro a la basura varios días de trabajo. Algunos han tirado meses y ahí están, en lo más alto, precisamente por haber sabido recortar. Pongo aquí debajo los ejemplos que más me han llamado la atención:

"Pongo del revés las frases. En eso consiste mi vida. Escribo una frase y, después, le doy la vuelta. Luego, la miro y la vuelvo a poner del revés. A continuación, como. Seguidamente, vuelvo y escribo otra frase. Luego, me tomo un té y doy una vuelta a la nueva frase. Después, leo las dos frases y les doy la vuelta. Luego, me tumbo en el sofá y pienso. A continuación, me levanto, las tiro a la papelera y comienzo desde el principio. Y, si dejo esta rutina durante un día, me desespero de aburrimiento y por cierta sensación de pérdida de tiempo". Philip Roth.

"Escribir es una tortura". Joseph Conrad.

"Escritor es aquel a quien escribir le cuesta más que a los demás". Thomas Mann.

"Al iniciar la escritura de un proyecto de ficción es horrible, es como sentarse en la silla eléctrica. El escritorio me produce una repugnancia espantosa. Es muy desagradable. Me doy cuenta de que estoy inventando pretextos para demorar el momento fatal de ir a sentarse ahí y enfrentarse a eso". Mario Vargas Llosa.

"Cortar ha sido siempre lo más difícil y desagradable en mi trabajo de escritor; siempre he tendido más a alargar que a cortar. Además mi capacidad para criticar mi propia obra había quedado maltrecha, al menos en aquel entonces, debido al delirante trabajo de los cuatro años precedentes. Cuando la obra de un hombre ha brotado de él como lava ardiente durante casi cinco años, cuando todo, incluso lo superfluo, se ha moldeado con fuego y pasión incandescente, con las propias energías creadoras al rojo vivo, es muy difícil convertirse de pronto en frío cirujano, en implacable extirpador [...].

Pero tenía que aprender la amarguísima lección a la que debe someterse quien quiera escribir: que un fragmento puede ser por sí mismo la más perfecta obra que uno ha escrito jamás y sin embargo no encajar en absoluto en el manuscrito que se pretende publicar. Esto es muy duro, pero hay que afrontarlo, y nosotros lo afrontamos. Todo mi ser se conmovía con la sangrienta mutilación. Se me encogía el alma viendo la carnicería de tantas cosas hermosas en las que había puesto el corazón. Pero había hacerlo, y lo hicimos.

El primer capítulo del original, un capítulo que el propio editor consideró como uno de los mejores que he escrito, fue implacablemente suprimido debido a que no era un verdadero comienzo, sino como mucho un preámbulo que retrasaba el auténtico inicio; suprimido, por tanto. Y así ocurrió a lo largo del resto. Capítulos de cincuenta mil palabras fueron reducidos a quince mil o diez mil; y, habiendo aceptado la imperiosa necesidad de recortar, al final llegué a una especie de insensibilidad y en un par de ocasiones yo mismo procedí a más cortes de los que mi editor estaba dispuesto a consentir". Thomas Wolfe.

"Estoy copiando, corrigiendo toda la parte de Bovary. Me escuecen los ojos. Querría, de un solo vistazo, leer esas ciento cincuenta y ocho páginas y resumirlas con todos sus detalles en un único pensamiento. Dentro de ocho días contando desde el domingo, releeré todo a Bouilhet y al día siguiente o al otro, me verás. ¡Qué perra es la prosa! Nunca se acaba; siempre hay algo que rehacer. Sin embargo, creo que puede obtener la consistencia del verso. Una buena frase en prosa debe ser como un buen verso, insustituible, igual de rítmico, igual de sonoro. Esa es, al menos, mi ambición (estoy seguro de una cosa, y es de que nadie ha imaginado jamás un modelo de prosa tan perfecto como el que yo concibo; pero en lo relacionado con la ejecución, ¡cuántas flaquezas, Dios mío!). Tampoco me parece imposible conceder al análisis psicológico la rapidez, la claridad, el arrebato de una narración puramente dramática. Nunca ha sido intentado y sería hermoso. ¿Lo habré conseguido un poco? No lo sé. Actualmente no tengo una opinión clara sobre mi trabajo". Gustav Flaubert.

"En mayo de 1954 compré un cuaderno escolar y apunté el primer capítulo de una novela que durante muchos años había ido tomando forma en mi cabeza. Sentí por fin haber encontrado el tono y la atmósfera tan buscada para el libro que pensé tanto tiempo. Ignoro todavía de dónde salieron las intuiciones a las que debo Pedro Páramo. Fue como si alguien me lo dictara. De pronto, a media calle, se me ocurría una idea y la anotaba en papelitos verdes y azules.

Al llegar a casa, después de mi trabajo en el departamento de publicidad de la Goodrich, pasaba mis apuntes al cuaderno. Escribía a mano, con pluma fuente Sheaffers y en tinta verde. Dejaba párrafos a la mitad, de modo que pudiera dejar un rescoldo o encontrar el hilo pendiente del pensamiento al día siguiente. En cuatro meses, de abril a agosto de 1954, reuní 300 páginas. Conforme pasaba a máquina el original destruía las hojas manuscritas.

Llegué a hacer otras tres versiones que consistieron en reducir a la mitad aquellas 300 páginas. Eliminé toda divagación y borré completamente las intromisiones del autor. Arnaldo Orfila me urgía a entregarle el libro. Yo estaba confuso e indeciso. En las sesiones del centro, Arreola, Chumacero, la señora Shedd y Xirau me decían: "Vas muy bien". Miguel Guardia encontraba en el manuscrito sólo un montón de escenas deshilvanadas. Ricardo Garibay, siempre vehemente, golpeaba la mesa para insistir en que el libro era una porquería". Juan Rulfo (sobre Pedro Páramo).

|2015-04-29 | 08:49 | relatos | 2 opinan | Este post | |

más que mates

Este año se da la circunstancia de que tengo dos grupos de 2º de Bachillerato muy diferentes: en el de Sociales, muchos de los alumnos van a hacer la PAU y, en consecuencia (y desgraciadamente), mucho de lo que vemos va en función de eso. Sin embargo, tengo muy pocos alumnos en el grupo de Ciencias y ninguno va a hacerla porque tienen claro que quieren entrar en un Ciclo Formativo de Grado Superior. Eso no quita que, si quisieran hacerla, podrían y aprobarían, pero la presión es diferente.

Tanto es así que el otro día me permití el lujo de ponerles una presentación de un taller que estoy haciendo con niños de 10 años. Y cómo serán las matemáticas que a ambos grupos (niños de 10 y señores de 20 años) pareció interesarles mucho. Se trata de un análisis del magnífico vídeo de Cristóbal Vila, "Inspirations". Después realizamos unas teselaciones regulares y un caleidociclo. Os la dejo por aquí por si alguien quiere utilizarla en clase:



Aquí está el informe previo que pasé a los organizadores del taller, donde se explican algunos de los objetos del vídeo de Cristóbal Vila, así como cómo hacer teselaciones sencillas y cómo hacer un caleidociclo. Sobra decir que esto necesita cierta explicación hablada, y seguro que si algún profesor quiere ponerlo en clase, se le ocurrirán otros aspectos en los que incidir.

Este vídeo de verdad que me resulta interesantísimo para hacer ver a los chicos que las matemáticas son más que cuentas. Y más que matemáticas, si se me permite. Pasa por el arte, por la ingeniería y la física, por la historia... Es realmente maravilloso y, tras su análisis, muchos se quedan entusiasmados queriendo saber más de Escher, Leonardo o los anamorfismos. Si algún profesor cae por aquí y hace la prueba, que me cuente :)

|2015-04-22 | 09:18 | educacion | 2 opinan | Este post | |

cuando un relato no es un relato

Ayer estaba leyendo en el autobús camino del trabajo y, cuando acabé el libro, dije en voz alta 'vete a tomar viento' (o algo así). Un par de viajeros se quedaron mirándome, claro. Yo no pude hacer más que cerrar la solapa del libro y contar los segundos que faltaban hasta que pudiera devolverlo a la biblioteca.

Se trataba de un libro de relatos que había sacado el día anterior. Desde hace un tiempo, cojo el catálogo de algunas editoriales dedicadas al relato (Páginas de espuma, Tropo, Menos cuarto, Lengua de trapo...) para ver cuáles de sus libros están en la biblioteca a la que suelo ir. Muchas veces son autores poco conocidos que sorprenden favorablemente y que después apunto para seguirles el rastro, pero a veces también me encuentro cosas como la de ayer. Por suerte, los libros de relatos suelen ser pequeños e incluso no tengo remordimiento si alguna vez salto al relato siguiente.

¿Qué le ocurría a ese libro? Que era un libro de cosas, ideas, sucesos más o menos originales, pensamientos ingeniosos (igual eso ya es mucho decir); pero, desde luego, no eran relatos. Y es que parece que por escribir un texto de cierta creatividad y con una longitud pequeña, estamos frente a un relato. Pues mire, no, eso sería una entrada de un blog personal o un diario, un texto para una presentación, un alarde de ombliguismo literario, pero no es un relato.

¿Y quién soy yo para decir lo que es un relato? Probablemente nadie, pero creo que sí sé que eso no lo es. También sé que las líneas fronterizas son sutiles, que hay innovación en las estructuras y los estilos; pero creo que, como poco, un relato tiene que tener un personaje al que le ocurre algo. Si encima es un relato bueno, ese algo que le ocurre puede ser extrapolable a otros niveles para huir de la mera anécdota y dejar en el lector un poco de aliento sobre la esencia humana. Todo lo que no sea eso, me parece un blog impreso y encuadernado donde el autor cuenta con gracia sus chascarrillos, y hacerme perder el tiempo leyéndolo porque lo has colado como relato me resulta una engañifa. Shame on you, autora y editor!

Aprovecho para recopilar los relatos que llevamos leídos y analizados en clase, por si alguien no tiene nada que leer. Todos ellos me han parecido muy buenos y me han hecho descubrir y redescubrir a autores increíbles que han sabido tocar dentro. Algunos de los textos los he tenido que leer varias veces para lograr entenderlos bien, pero bien que ha merecido la pena la relectura y, sobre todo, el análisis posterior. Casi todos están online por algún sitio. Aquí van:

-Arabia (James Joyce)
-Los siete pisos (Dino Buzatti)
-Un hombre bueno es difícil de encontrar (Flannery O'Connor)
-Gallinazos sin plumas (José Ramón Ribeyro)
-El nadador (John Cheever)
-El salón de belleza (Mario Bellatín)
-El balcón (Felisberto Hernández)
-Encarnaciones de niños quemados (Foster Wallace)
-El chico de la última fila y Himmelweg (Juan Mayorga)
-Tormenta (Cees Nooteboom)
-El falso autostop (Milan Kundera)
-Aves voladoras para el consumo (Ana Blandiana)
-Casa de muñecas (Katherine Mansfield)
-Allí está enterrado el perro (Kjell Askildsen)
-El cementerio donde está enterrado Al Jolson (Amy Hempel)
-Símbolos y signos (Vladimir Nabokov)
-Los silencios del Dr. Murke (Heinrich Böll)
-La oración fúnebre (Herta Müller)

(1) Actualización realizada tras las sugerencias de algunos lectores del blog.

|2015-04-10 | 08:52 | relatos | 0 opinan | Este post | |

el avión y twitter

Ayer, a raíz del accidente de avión y el retraso que produjo en la emisión de Hombres y mujeres y viceversa, desde las redes sociales se hicieron eco de varios tuits de adolescentes quejándose amargamente por el retraso del programa, que qué culpa tenían ellos de que se hubiera estrellado un avión. El tono de los tuits desprendía una falta de empatía enorme, daban ganas de abofetear a los chavales y llevarlos a trabajar a un centro de rehabilitación de víctimas de accidentes. Pero eran diez, quince, veinte tuits. O cien, me da igual, pero, desde luego, creo que poco representativos. A los pocos minutos entré en los perfiles de Twitter de algunos de ellos y o bien el tuit estaba borrado o directamente habían cerrado la cuenta (con lo que importan a esa edad los seguidores, merecido lo tienen).

El caso es que mi TL, mi Facebook y hasta mi Whatsapp se llenó de gente criticando la LOGSE, la LOE y casi cualquier cosa relacionada con la educación. Y yo me acordé de los cientos de alumnos que he tenido maravillosos. Maravillosos de verdad, educados, trabajadores, simpáticos y, desde luego, muy lejos de esos comentarios. Pero es más fácil quedarse con algo tan poco representativo y decir eso de "la juventud de hoy en día" o "el voto de estos cuenta igual que el tuyo".

¿Es racional ese odio a todo lo que no sea la EGB y el COU? Creo que no o, desde luego, no ese odio al sistema per se. La sociedad en general es muy diferente, no solo los adolescentes. ¿Que hay chavales muy catetos, ignorantes y brutos? Claro que sí, como antes. Me atrevería a decir que menos que antes, porque ahora al menos están en el instituto hasta los 16. Ah, claro, que antes a los 14 se iban a trabajar con su padre y esos no molestaban en clase, no llegaban a Bachillerato y ni se planteaban estudiar una carrera. Pero ahí estaban. Lo que ocurre es que no tenían Twitter.

¿Se imaginan a los adolescentes y jóvenes de los 80 con Twitter? A mí me da un poco de risa pensarlo, pero imaginen Facebook en plena movida madrileña. "Joder, que han cerrado hoy el Penta por culpa de un atentado de mierda!". O Instagram en los 90, ¿se lo imaginan? Y claro que opino que un programa como MYHYV es patético, como lo es que tantos lo vean y tengan a esos personajes como modelo; pero también lo pienso de las Mamachicho: los que crecieron viéndolas ahora son los padres de mis alumnos. Bastante bien han salido para lo que podría haber sido.

|2015-03-25 | 10:02 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

tres plazas

Este año, aunque no "tocan" (siempre son cada dos años), se convocan en Madrid oposiciones para profesores de Secundaria. Qué bien que salgan plazas, ¿no? Lo que ocurre es que se convocan siete míseras plazas por especialidad, de las cuales solo tres van al turno libre, es decir, esas a las que pueden aspirar la mayoría de los opositores.

Dejo aquí un par de gráficos. El primero, extraído de aquí, es la convocatoria de oposiciones de este 2015. Hay que tener en cuenta que la mayoría de comunidades no convocaron el año pasado (Madrid sí, algo más que este pero del estilo) y que este año en principio tocaba convocar Primaria:



El segundo es específico de Madrid. Está extraído de aquí y relaciona el número de interinos que han sido llamados a trabajar (es decir, que hacen falta en el sistema) y el número de plazas que sacan a concurso-oposición. Y eso que cuando se hizo todavía no se sabía que serían tres plazas de turno libre.



Y ojo, que yo tengo claro que la figura del interino es necesaria para poder cubrir ciertas bajas o lidiar con la posibilidad de que disminuya el número de alumnos, pero jamás en esas proporciones. ¿Se han llamado a 1300 profesores de Lengua y Matemáticas y sacan 6 plazas de turno libre?

Ante esto, me pregunto: ¿por qué lo hacen? Y de verdad que le doy muchas vueltas. Podría ser una cuestión económica (los interinos, increíblemente, no cobran el verano, con lo que el dinero del paro no sale de las arcas de la Comunidad de Madrid sino del estado), pero me resulta tan ruin y limitada que no me la llego a creer. Podría ser una intención de acabar del todo con la estabilidad de las plantillas y la cabeza de los pobres interinos que año tras año tiene que pasar meses estudiando miles de páginas sabiendo que hay tan pocas plazas que no van a poder sacar una (tengo amigos que, por cuestión de puntos, ni sacando un 10 podrían sacar plaza); pero eso significaría que dentro de la Consejería de Educación hay seres malos, malísimos, todos los que aprueban esta convocatoria lo serían. Muchos me dicen que sí, que son así, pero quiero creer que la maldad no está tan extendida y que ni siquiera tiene un argumento racional detrás. Podría ser simplemente un toque electoralista en un año importante: fijaos que guays somos que sacamos hasta oposiciones. Pero no creo que esto le llegue a casi nadie; si acaso, a las familias de los interinos que, desde luego, no les votarán.

En fin, por más vueltas que le doy, no logro entender la incompetencia de las altas esferas educativas de esta comunidad. Igual es que una cosa lleva a la otra. No sé cuál a cuál.

|2015-03-20 | 08:51 | educacion | 2 opinan | Este post | |

pues ya no lo compro

Este curso tengo la 'suerte' de dar una asignatura diferente a matemáticas: Tecnologías de la información y la comunicación, alias TICO. Básicamente es informática y uso de internet, pero trato de colar alguna otra cosa para no se haga aburrida. Quería que practicaran con Prezi, estamos haciendo un trabajo sobre publicidad en el que cada alumno elige un anuncio de la tele y trata de analizarlo de un modo objetivo (una descripción aséptica de lo que vemos, cómo está grabado, qué ocurre...) y luego un modo subjetivo (qué nos quiere decir, cómo articulan ese mensaje, a qué público realmente dirigen el anuncio...). Está siendo muy interesante, porque, aunque tienen de media 20 años, muchos de ellos no se había parado a pensar en los mezquinos y maravillosos mecanismos de la publicidad para convencernos de que compremos un producto.

Ayer mismo expusieron el análisis de este anuncio:



El análisis fue bastante naif (y eso que ya habíamos comentado este monólogo de Eva Hache), pero es que durante el debate que surgió después tampoco nadie me supo decir por qué el chico lleva ya tatuajes y le pinta a la chica, muy blanca y poco expresiva, poesías en los brazos. Les pregunté a quién creían que iba dirigido el anuncio y me dijeron que a las mujeres. Luego matizaron que puede que a mujeres jóvenes. Pero ya. Cuando les dije mi versión (que creo que no es difícil de deducir al ver el anuncio) se quedaron un poco sorprendidos. Algunos se reían y otros asentían como diciendo "qué listos los del anuncio".

Cuando salíamos de clase, una chica me dijo enfadada: "pues profe, a la vista de cómo nos manipulan sin que nos demos cuenta, ¡ya no voy a comprarme más la colonia!".

Son tan grandiosos :P

|2015-02-24 | 14:17 | educacion | 3 opinan | Este post | |

la enseñanza de la estadística

Vale, lo reconozco: a mí la estadística me gusta lo justo. Es más, me parece bien que sea una carrera aparte de Matemáticas porque creo que no comparte la filosofía de las mates. Mientras en Matemáticas hay demostraciones, en Estadística todo el rato se habla de estimaciones, muestro o probabilidades.

Pero que no lo entienda como matemáticas puras no quiere decir que no deban conocerse. De hecho, en los medios no paran de atacarnos —y manipularnos— con estadísticas a diario, con lo que se hace muy necesario tener un mínimo de cultura crítica y estadística para comprender bien los datos que nos llegan.

Pues bien, la estadística y la probabilidad están incluidas en todos los cursos de matemáticas, desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato, en Ciencias y Sociales, todos los años... y no se dan casi nunca. En la ESO, como mucho se cuenta cómo se hace un diagrama de frecuencias o las medias y medianas, pero poco más. Además, apenas se interpretan, y, lo que es peor, apenas se usan casos reales. ¿Por qué ocurre esto? Yo creo que por tres motivos interconectados: porque el temario es enorme, porque la estadística está al final de los libros de texto y porque es lo más prescindible para el curso siguiente, primándose el álgebra o la geometría.

Y luego pasamos a Bachillerato y todo es mucho más gracioso: en los temarios de Ciencias aparece la estadística, el uso de la binomial y la normal, cálculo de rectas de regresión, algo de probabilidad de conjuntos... Pero prácticamente nunca se da. ¡Como para darlo con el temario que hay en Matemáticas I y II! Imposible. Por supuesto, no entra en la PAU (la 'Selectividad' para los viejunos), así que habitualmente se sacrifican la estadística y probabilidad a cambio de que representen funciones o resuelvan problemas de geometría vectorial. No voy a entrar en qué se debe dar y qué no en Ciencias, pero sí tengo claro que tal y como está el currículo y los contenidos de la PAU, la estadística es lo más 'prescindible' de Ciencias. Bueno, luego llegan los alumnos a las carreras de Ciencias y ven que en la mayoría lo que les piden en estadística y no geometría vectorial, pero eso ya es harina de otro enorme costal.

Lo más simpático de todo viene con la estadística y probabilidad de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales. Vale, aquí todos coincidimos en que la estadística es fundamental. Se da en los dos cursos y entra en la PAU. Estupendo. Pero... ¿qué se da? Os lo copio aquí:

Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales I:

— Estadística descriptiva unidimensional. Tipos de variables. Métodos estadísticos. Tablas y gráficos. Parámetros estadísticos de localización, de dispersión y de posición.
— Estadística descriptiva bidimensional. Representación gráfica: Nube de puntos. Grado de relación entre dos variables estadísticas. Correlación.
— Covarianza. Coeficiente de correlación lineal. Regresión lineal.
— Interpretación de fenómenos sociales y económicos en los que intervienen dos variables. Predicciones estadísticas.
— La combinatoria como técnica de recuento.
— Probabilidad en experimentos simples o compuestos. Asignación de probabilidades.
— La probabilidad en experimentos repetidos e independientes: La distribución binomial. Uso de tablas. Asignación de probabilidades.
— La distribución normal. Normal típica y uso de tablas. Tipificación de una variable normal. Asignación de probabilidades. La normal como aproximación de la binomial.

Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II:

— Probabilidad. Asignación de probabilidades: Ley de Laplace, diagramas de árbol, etcétera.
— Probabilidades a priori y a posteriori, probabilidad compuesta, condicionada y total. Teorema de Bayes.
— Consecuencias prácticas del Teorema central del límite, del teorema de aproximación de la binomial por la normal y de la Ley de los grandes números.
— Muestreo. Problemas relacionados con la elección de las muestras. Condiciones de representatividad. Parámetros de una población.
— Distribuciones de probabilidad de las medias y proporciones muestrales.
— Intervalo de confianza para el parámetro p de una distribución binomial y para la media de una distribución normal de desviación típica conocida.
— Contraste de hipótesis para la proporción de una distribución binomial y para la media o diferencias de medias de distribuciones normales con desviación típica conocida.

Bastante, ¿no? Más que suficiente. ¿Pero qué ocurre en la práctica? Que es tanto que los alumnos aprenden a resolver problemas tipo casi de memoria, sin tener ni idea de lo que están haciendo. Vale, hay que tener en cuenta el perfil de los alumnos (en general) que solemos encontrar en Sociales: menos intuitivos matemáticamente que los de ciencias, más mecánicos. Pero entonces, con más motivo, ¿de qué demonios sirve tener este pedazo de temario de estadística si NO la entienden? Acaban aprendiendo cómo se hace todo, como una receta: aquí busco alpha/2, miro aquí, esto entre dos y luego aquí pongo lo que me dé aquí y listo, lo que salga. Recetas, recetas, tú dime qué hago y yo lo hago. Claro está, los problemas de probabilidad, que son 'de pensar', mucho menos mecánicos, les cuestan más que los de estadística. ¿Cómo vamos a dar todo ese temario y que lo entiendan? Es absurdo pretender que lo vayan a asumir, que entiendan para qué sirve todo eso del muestreo, de la media muestral o los intervalos de confianza.

Recuerdo que esta navidad hice un paréntesis y trabajamos unos días con las probabilidades de la Lotería de Navidad y otros juegos de azar. Un alumno me preguntó que qué había que hacer para tener más probabilidad de ganar al bingo. Abrí mucho los ojos y miré el libro de texto: lo siguiente que tenía que explicar era inferencia estadística, empezando por contraste de hipótesis para las medias muestrales. Yo sabía que si hacíamos quince ejercicios iguales acabarían sabiendo hacerlos aunque no tuvieran ni idea de qué hacían, como ya pasó con los intervalos de confianza. Y ojo, que no es que no les hubiera explicado para lo que servían los intervalos, claro que sí, con muchos ejemplos y variantes, pero lo único que les interesaba era saber hacerlos. Además, tampoco es un concepto sencillo de entender, todo sea dicho. Y si tras todo eso, luego me preguntan cómo pueden aumentar la probabilidad de que les toque el bingo es que nada de lo que se ha hecho antes tiene mucho sentido.

Mis alumnos que vayan a la PAU harán bien los problemas de estadística y probabilidad, estoy segura. Hemos hecho muchos y su objetivo es ese, aprobar la PAU y sacar buena nota para hacer una carrera. Pero no estoy tan segura de que sepan interpretar bien las decenas de gráficas y datos que ven por la tele o en internet, no creo que sepan sacar la información adecuada y notar cuándo están manipulándoles. Eso apenas se trabaja (ni da tiempo a trabajarlo): por lo visto hay que dar contraste de hipótesis para la media muestral. Aha.

|2015-01-22 | 11:49 | educacion | 11 opinan | Este post | |

tachones en rojo

En algún momento tenía que pasar: estoy haciendo una recopilación de relatos "salvables" para, junto a otros seis o siete nuevos poder tener algo más o menos trabajado para verano. Y está siendo un horror.

Por un lado, es difícil elegir relatos antiguos porque... no me gustan. Y no me gustan por varios motivos: son antiguos (y eso nunca gusta), son relatos demasiado variopintos y me he cansado de la mayoría. Y lo peor: hay que revisarlos. Revisarlos muchísimo, tanto que del primer borrador a la última revisión puede que no sobreviva ni una palabra. Es tedioso y agotador, pero también es incuestionable que ese trabajo hay que hacerlo y que da sus frutos. En eso estoy ahora, revisando los ocho antiguos que he escogido, depurándolos en estilo y quitando cosas que no sirven de nada. Horas y horas de tachones en rojo.

Por otro lado, necesito hacer esto, hacer una especie de barrido de mis primeras cosas para poder empezar después un proyecto desde cero con cierta coherencia y con las técnicas que estoy aprendiendo ahora, no tan "a salto de mata" sino más minuciosas y retadoras para mí.

Lo malo de todo esto es que, a la vez, estoy leyendo mucho y muy buen relato. Esto me hace pensar repetidamente eso de "bah, ¿para qué voy a dedicar tanto esfuerzo a revisar cosas si nunca voy a llegar a esto?". Y la segunda parte de la pregunta es verdad: ni voy a llegar a eso ni lo pretendo, escribir un libro de relatos nunca ha sido para mí ni un objetivo ni un sueño. Ni escribí mi primera novela a los ocho años (ni a los treinta y cinco) ni tengo cuadernos llenos de notas de mi adolescencia. Qué va. Escribo ficción porque he empezado a escribirla ahora, por primera vez, y me encanta. Nunca me había parado a pensar en conflictos ni tramas, en estilos, en tipos de narradores, nunca hasta ahora. Y como me gusta tanto, pues oye, habrá que seguir.

Tampoco voy a caer en la falsa modestia: soy terriblemente autocrítica y puede que eso juegue en mi contra, pero creo que tampoco lo hago rematadamente mal. He aprendido muchísimo estos dos años y medio. Leo mis primeras cosas escritas y me avergüenzan mucho, pero creo que hay una evolución (casi una evolución biológica o... matemática) y además siento que la evolución está siendo mayor este año. Así que, bueno, como esas señoras que con cincuenta años deciden ponerse a pintar, yo he decidido ponerme a sacar un libro de una vez.

Pero escribir ficción no es como escribir un post. Me sorprende lo fácil que me resulta hacer lo segundo y la de vueltas que le doy a lo primero. Encima, yo soy de estructurar, de pensarlo antes (y durante y después), de conocer la historia sin todavía escribirla, aunque luego lo escrito se vaya por otros derroteros y el esqueleto previo solo sirviera de falsa seguridad para una historia diferente. Otros escriben de un modo más zen, más fluido, más de dejarse llevar, pero a mí eso no me sale. Cada uno con sus cosas.

Y cuantos más relatos buenos leo, más bonito me parece el género, más técnicas aprendo y más historias se me ocurren. ¡Así no hay quien revise lo antiguo!



|2015-01-20 | 15:12 | relatos | 0 opinan | Este post | |

propósitos de 2015

Eran pocos mis propósitos para (este rollazo de) 2014. Dos, para ser más exactos: aprender 5 recetas (he aprendido y puesto en práctica 3) y escribir (lo he hecho).

Para este 2015 ya me quedo solo con una: tener cerrado un libro de relatos para mediados de año. Tengo más deseos pero la mayoría no dependen de mí sino de, por ejemplo, el concurso de traslados, así que ya veremos cómo transcurre este año. Por lo pronto tengo una lista de 20 libros que me apetece infinito leer, así que para mí empieza bien :)

Para todos los que pasáis de vez en cuando por aquí, ¡que disfrutéis muchísimo de esta nueva vuelta al Sol!

|2015-01-01 | 14:11 | bajo llave | 0 opinan | Este post | |

mis libros de 2014

Bueno, pues aquí va la lista anual de libros leídos este año. Creo que va a ser la última vez que haga lo siguiente:

-Ponerme un reto de número de libros. Que sean los que sean.
-Ponerlos todos en la lista. Solo pondré los que más me hayan gustado.
-Leer tantos. Voy a depurar los libros que empiezo con ciertos criterios.

Y es que este año he llegado a los 101 libros leídos, sobre todo por la cantidad de tiempo que he tenido para leer en el tren o el bus (una ventaja más de no tener coche :) ). Esta vez no voy a poner la puntuación, sino que solo voy a señalaré algunos que me han gustado bastante con un (+) y otros que no me han gustado nada con un (-). El resto me ha entretenido de forma diversa (la verdad es que unos mucho más que otros). Que le ponga el (+) no quiere decir que los considere obras maestras, ya que puede que me haya gustado El universo contra Alex Woods (como así ha pasado) pero sé que es un libro juvenil (que ya querría haber escrito yo). Además, dividiré también en tipos de libros. Aquí van:


Novela

-Tormentas cotidianas, de William Boyd.
-El francotirador paciente, de Arturo Pérez Reverte.
-London, de Edward Rutherfurd.
-Un mundo feliz, de Aldous Huxley.
-Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson.
-Papel mojado, de Jun José Millas.
-Sal de mis sueños, de Fernando Trujillo.
-Marca de aire, de Daniel Bilbao.
-La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth.
-Esencia, de Miguel Ángel Gutiérrez.
-La noche del pescador, de Alexander Copperwhite.
-La analfabeta que era un genio de los números, de Jonas Jonasson.
-El universo contra Alex Woods, de Gavin Extence. (+)
-El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgákov.
-La habitación oscura, de Isaac Rosa.
-Perdida, de Gillian Flynn.
-La casa del propósito especial, de John Boyne.
-La mujer loca, de Juan José Millás. (-)
-Cuatro por cuatro, de Sara Mesa.
-Mr. Mercedes, de Stephen King.
-La lluvia amarilla, de Julio Llamazares.
-El orden natural de las cosas, de Lobo Antunes.
-Olive Kitteridge, de Elizabeth Strout. (+)
-El balcón de invierno, de Luis Landero. (-)
-Salón de belleza, de Mario Bellatín.
-Nada, de Janne Teller. (+)
-28 días, de David Safier.
-La devoción del sospechoso X, de Keigo Higashino.
-Alianzas duraderas, de Cristina Cerrada.
-La mujer calva, de Cristina Cerrada.
-El paciente, de Juan Gómez-Jurado.
-Baruc en el río, de Rubén Abella.
-Cosmos, de Witold Gombrowicz.
-Perdimos la luz de los viejos días, de Isaac Belmar.
-Plataforma, de Michel Houellebecq.
-La niña gorda, de Mercedes Abad.
-El libro del amor esquivo, de Rubén Abella.
-La aventura del abrigo amarillo, de Adela Torres.
-El brillo de las luciérnagas, de Paul Pen.
-El aviso, de Paul Pen.
-Mendel el de los libros, de Stefan Zweig.
-Nocilla dream, de Agustín Fernández Mallo. (-)
-En busca del Klingsor, de Jorge Volpi.
-El signo de los cuatro, de Arthur Conan Doyle.
-El ángel rojo, de Franck Thilliez. (-)
-La invención de Morel, de Bioy Casares.
-Middlesex, de Jeffrey Eugenides. (+)
-Matadero cinco, de Kurt Vonnegut.
-Mire al pajarito, de Kurt Vonnegut.
-El atlas de las nubes, de David Mitchell. (+)
-La oscuridad, de Ignacio Ferrando.
-Las vírgenes suicidas, de Jeffrey Eugenides.


Relato

-Cuento español actual (1992-2012), varios autores.
-La lotería y otros relatos, de Shirley Jackson.
-Ajuar funerario, de Fernando Iwasaki.
-Cuentos caníbales, de Felisa Moreno. (-)
-Mi madre es un pez, antología de relatos editada por Sergi Bellver.
-El Estado de Mármol, de Juan Bonilla.
-Fantasías animadas, de Berta Marsé.
-Horrores cotidianos, de David Roas.
-Los cuentos de amor ya no se llevan, de Isabel Cañelles.
-Ellas también viven, de M. Pilar Muñoz. (-)
-Pequeños cuentos misóginos, de Patricia Highsmith.
-Los siete mensajeros y otros relatos, de Dino Buzzati.
-La piel de los extraños, de Ignacio Ferrando. (+)
-Gritar, de Ricardo Menéndez Salmón.
-El libro de los viajes equivocados, de Clara Obligado.
-La vida en obras, de Alberto Marcos.
-Agua dura, de Sergi Bellver.
-Física familiar, de Jon Bilbao.
-Ahora tan lejos, de Javier Sagarna.
-Las variables independientes, de Miguel Guzmán.
-El matrimonio de los peces rojos, de Guadalupe Nettel.
-Lazos de sangre, de Lola López Mudéjar.
-Los que duermen, de Juan Gómez Bárcena.
-Compañía, de Cristina Cerrada.
-Autoayuda, de Lorrie Moore.
-29 cadáveres, de Pepe Cervera.
-La pregunta que importa, de Isaac Belmar.
-Perturbaciones, antología de relato fantástico, varios autores.
-Tejer a pluma, varios autores.
-El libro de los amores ridículos, de Milan Kundera.
-Fuera de temario, de Manuel Espada.
-Noche de relatos, de Juan Bonilla.
-Bulevar, de Javier Sáez de Ibarra.
-Canciones que cantan los muertos, de R.R. Martin.
-De repente llaman a la puerta, de Etgar Keret.


Ensayo (o similar)

-El escritor que no sabía leer y otras historias de la neurociencia, de José Ramón Alonso. (+)
-Galois, revolución y matemáticas, de Fernando Corbalán.
-¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? de Antonio Martínez Ron.
-La nariz de Charles Darwin y otras historias de neurociencia, de José Ramón Alonso.
-Cómo armar y desarmar un relato, de Fernando Clemot.
-Freakonomics, de S. Levit y S. Dubner.
-La sangre de los libros, de Santiago Posteguillo.
-Go explain that to an alien, de Javier Fernández Panadero.
-Historias asombrosas de la Segunda Guerra Mundial, de Jesús Hernández.


Otros: cómic, teatro...

-Andanzas de un hombre en pijama, de Paco Roca.
-Chef junior y el libro de las recetas con cuento, de César López.
-Mosquita en palacio, de Adolfo Torrado.
-Himmelweg, de Juan Mayorga. (+)
-El chico de la última fila, de Juan Mayorga. (+)

|2014-12-29 | 16:26 | coctelera | 7 opinan | Este post | |

los finales

El otro día comentaba con unos amigos una duda que me surgió: ¿por qué los finales de las películas suelen ser positivos y el conflicto se resuelve bien y sin embargo la mayoría de los relatos (y de muchas novelas) suelen acabar mal?

Esto me pasa a mí al escribir y también al leer. Si leo un relato, casi estoy predispuesta a que el conflicto sea chungo y que no tenga un happy end, en cierto modo lo busco así. Esa búsqueda creo que se nota después en mi modo de escribir, teniendo cierta tendencia a lo mismo, a un final atribulado y veces tétrico. Y no quiero decir que tenga que morir alguien (que también), pero siempre tiendo a mostrar una atmósfera que predispone al drama con mal desenlace.

¿Por qué ocurre esto? ¿Se debe a que el lector/escritor de relato busca otra cosa? ¿Es porque he leído mucho relato y soy así de exigente y lo mismo ocurre con la gente que consume muchísimo cine y no solo el comercial? ¿Es porque el cine requiere una producción posterior, es decir, dinero a mansalva, y eso supone que haya que agradar un poco más al espectador? ¿Es generalizable a toda la literatura? Porque creo que en cierto modo sí lo es, quitando las novelas facilonas que pueblan las mesas de las librerías nada más entrar. ¿Buscan cosas tan diferentes el lector y el espectador?

|2014-12-17 | 11:55 | relatos | 20 opinan | Este post | |

otro discurso

Discurso de Tim Minchin en la ceremonia de graduación de la UWA 2013. Otra lista de consejos, pero con esta estoy bastante de acuerdo.

|2014-12-13 | 10:05 | coctelera | 0 opinan | Este post | |

la falta de espuma

El lunes por la mañana, cuando yo andaba viendo la catedral de Justo Gallego en Mejorada del Campo (menuda historia la de ese señor...) me llamaron de la Cadena Ser porque de nuevo era finalista del concurso Relatos en cadena. Ni me acordaba del relato porque lo escribí en el móvil y lo mandé (no estaba segura ni de haberlo mandado), así que he tenido que esperar a que lo pongan en la web de la Escuela de escritores para tenerlo. No gané (¡casi!), pero lo copio abajo. Además, aquí está el enlace del corte de radio, por si alguien quiere escuchar la férrea defensa que hago de la nueva caligrafía en Finlandia :P


La falta de espuma

Había escrito cien veces: te quiero. Procedí como había hecho con la cerveza: un amigo me había dicho que la cerveza no te gusta hasta que te tomas cien, así que eso hice, empezar a contar. Y a la veinticuatro todavía no me gustaba pero a la sesenta y dos tengo que admitir que ya la pedía sin reparo. A la noventa y uno dejé de contar porque me encantaba beberla. Así que eso hice, escribirlo cien veces en una servilleta, te quiero, te quiero, te quiero; pero parece que no funciona igual. Será el lúpulo, la fermentación o la falta de espuma, no sé.






|2014-12-10 | 11:22 | relatos | 10 opinan | Este post | |

la irracionalidad ya supura

Otra vez lo mismo de todos los años: colas de dos horas para comprar un décimo en Doña Manolita, gente que opina que un número es feo y por tanto sale menos, viajes en los que te encargan un número de esa ciudad que visitas porque es más fácil que te toque se llevas números de varios sitios diferentes. En resumen: el mismo anumerismo de siempre, la misma falta de razonamiento, la misma superstición no superada.

Hagan una prueba: pregunten en la cena de navidad qué dirían que va a salir la undécima vez si hemos tirado una moneda no trucada diez veces y siete de ellas ha salido cara. Habrá una trifulca verbal sobre si es más probable que salga cara porque está saliendo cara o si es más probable que salga cruz porque ha salido menos y ya toca.

Luego, claro, queremos en el instituto enseñar contraste de hipótesis para una media muestral. ¡Si la mayoría población se niega a aceptar que es igual de probable que el gordo caiga en el 00001 que en el 42781!

|2014-12-08 | 17:30 | ojiplatica | 6 opinan | Este post | |

y claro...

Esta semana me ha llegado una colección de relatos de la UNED en la que figura un relato mío. A pesar de que el relato es malísimo (no es falsa modestia, realmente es malo), hace cierta ilusión verlo ahí, publicado, sobre todo cuando ni siquiera lo esperaba. Pero luego leí con detalle y me cayó encima un jarro de agua fría. No me pidieron la versión electrónica del relato, con lo que supongo que han copiado los quince relatos seleccionados, y ha ocurrido lo siguiente (en el mío):

-Hay algunas erratas (faltan palabras enteras).
-Hay algunos errores de puntuación.
-Hay una mayúscula mal puesta.

Y lo mejor:

-Antes de cada relato (de dos páginas de extensión) han puesto... ¡un resumen! Un resumen del relato con su final y todo. Ah, y un par de extractos, por si acaso con eso ya te basta.

Lo he comentado a algunos amigos y me han dicho que bueno, igual el becario de turno no sabe editar, que claro...

¡¿Cómo que claro?!

Obra de K. Haring

|2014-11-27 | 15:30 | relatos | 3 opinan | Este post | |

¡un millón!

Este blog alcanza hoy el millón de visitas. ¡Un mega-gracias a todos!

Como curiosidad wikipédica para celebrar este fenómeno, sabed que la palabra "millón" no aparece ¡hasta 1300! Hasta entonces se bastaban con la "miríada" (10000). Por lo visto, Arquímedes se vio en un apuro cuando quiso calcular el número de semillas de amapolas que él suponía que existían en el Universo: tuvo que decir "miríadas de miríadas de miríadas", con lo apañadas que son las potencias de 10.

Y por último, esto, que me viene al pelo: mirad la última acepción de la palabra "cuento" :)


|2014-11-18 | 09:22 | ojiplatica | 3 opinan | Este post | |

juguetes de niños

Los domingos tienen esa cosa de "día en el que puede pasar lo que sea". A mí me ha pasado hoy que he visto 4 minutos de anuncios de juguetes y creo que eso ya ha llenado el cupo. Es increíble la cantidad de cosas que se podría analizar en un anuncio para tener una visión un poco más crítica de la publicidad. De hecho, a raíz del anuncio de la lotería de Navidad, esa vomitona sentimental que sigue jugando con el desconocimiento de la probabilidad y con el miedo, volví a pensar en un tema que creo que debería tratarse en el colegio y el instituto: aprender a mantener una postura crítica ante los anuncios de televisión.

Una de las cosas que más me molestan en el modo en el que reproducen los roles ya establecidos. Y volvemos a lo mismo de siempre: ¿fue antes el rol o la publicidad? El rol existe desde siempre, claro, pero los tipos de juguetes de los que hablamos no existían cuando no había publicidad.

Por un lado, entiendo que los publicistas no son monjitas de la caridad, sino que van a intentar por todos los medios vendernos su producto. Por eso son tan diferentes estos dos anuncios (el segundo está en italiano pero se entiende sin problema):





El padre que viene de trabajar con su traje, la madre que recoge a la hija, la otra madre al fondo de la escena, el padre que sale a jugar con el avión de su hija, la madre en el coche sonriendo al ver lo bien que su hija cuidará al panda mientras se lo pasa dando saltitos por la cara... En fin, la publicidad.

Pero me sorprende muchísimo que a estas alturas se siga diferenciando tanto en los juguetes. El huevo kinder es el mismo producto y ellos hacen dos anuncios (campaña de 2011), pero en otros muchos juguetes estoy convencida de que si lo dirigieran a un público más amplio, ganarían más adeptos. Igual no, igual han hecho un estudio de mercado y han visto que si en el anuncio de un juego de playmobil sale una niña, entonces menos niños querrán comprarlo, pero me resisto a que de verdad eso sea así. Una buena campaña haría que entraran en el bombo de compradores potenciales muchas más personas, como ya está pasando con los productos de limpieza y los hombres solteros. ¿Qué será lo que hace que sigan dirigiendo los juguetes según el género tanto o más que antes?

|2014-11-16 | 13:08 | lolamentaciones | 2 opinan | Este post | |

desafiando a la electricidad

Llego a la tienda de electrodomésticos con una batidora de vaso, de esas que se tapan y se encienden sin más.

—Mire, venía a devolver esta batidora que compré la semana pasada. La enchufo y no funciona —digo a la señora que, con fregona en mano, regenta en la tienda.
—Pasa, pasa, que ahora friego otra vez —me dice, colocándose las gafas.
—La enchufo y nada.
—A ver —comenta, apretando muy bien la tapa de plástico—. Es que la tapa hay que colocarla bien.
—Pero señora, es una tapa de plástico, no hay ningún contacto ahí.
—Hay que colocarla bien, hazme caso.
—¡Pero si es sólo una tapa encima del cristal! ¿Por qué va a tener eso nada que ver con la electricidad?
—Ah, hija, yo de eso no sé, pero tiene que estar puesta.

Y va la maldita batidora y se pone a funcionar.

—¿Ves? —me dice sonriendo.

Yo abro muchísimo los ojos y acerco el brazo para quitar la tapa. Ella me da un manotazo suave.

—Señora, será por el contacto, que había que apretar más en la base (así era), pero la tapa no tiene nada que ver con que funcione. ¡Es un plástico!
—Ya, ya, pues mira, mira cómo funciona con tapa. ¿Cómo si no vas a usarla? ¡Se saldría toda la comida!

Hay veces que se te queda cara de imbécil sin tener ni siquiera recursos para cambiarla un poco.

|2014-11-03 | 11:02 | lolamentaciones | 4 opinan | Este post | |

los talleres de escritura (y su fauna)

Este es el cuarto año en el que participo en un taller de escritura. Mi objetivo este curso, aprovechando que tengo casi todas las mañanas libres, es escribir una novela corta y continuar con la escritura de relatos. He cambiado de profesor (por cuestiones de horario y porque siempre vienen bien estos cambios) y ahora estoy en un curso por la mañana con Ignacio Ferrando en el que hay tanto alumnos que ya han participado en algún taller como alumnos nuevos. Y pasa lo mismo de todos los años: siempre hay algunos alumnos que dicen

A mí es que me gusta escribir así, es mi estilo.


Es que para entender lo que he escrito, hay que leer mi relato, como poco, un par de veces.


Yo no escribo para que me lean, escribo para mí.


Aha. Claro. Todo muy claro. ¿Y para qué vienes a un taller de relato? ¿Por qué me haces perder a mí mi tiempo? Se toman el taller como un club de lectura, como una cata de vinos.

Cuando llevo algún relato al taller, estoy deseando que me digan qué es lo que no se entiende, lo que está bien y lo que se puede mejorar, dónde están los puntos más flojos para poder modificarlos. Claro que me gustaría que me dijeran "ohhh, qué maravilloso lo que has escrito", pero por algo voy a un taller, porque sé que no es maravilloso. Ése es uno de mis objetivos, que me digan qué puedo mejorar, y así es como creo que he ido mejorando estos años.

El otro objetivo es el de aprender más literatura y eso ha tomado mucho más peso este año. Cada semana analizamos un relato de alguien consagrado (por ahora hemos leído a Joyce, Dino Buzzati y Flannery O'Connor) y descubro cosas que jamás imaginaría en una lectura lineal y simple. Una vez al mes analizamos una novela y la mayoría de las novelas programadas son novelas que yo no habría leído voluntariamente porque sí, con lo que voy a descubrir autores y estilos que se salen de mis gustos habituales (y me pueden gustar o no, pero desde luego se aprende leyendo otras cosas).

Así que ahí vamos, afrontando otro curso más de letras, algo que agradezco porque este año mucho me temo que las matemáticas que voy a enseñar van a ser escasas :P.

|2014-10-26 | 13:05 | relatos | 5 opinan | Este post | |

copiando del móvil

Se acabó lo de que los profesores de matemáticas no estemos tan pendeintes de si copian con el móvil porque "no van a tener ahí el examen":



Estas cosas hacen replantearse muchas otras.

|2014-10-22 | 11:41 | educacion | 6 opinan | Este post | |

juego de tronos y olé

No soy yo muy de flamenco, pero la verdad es que la versión es cojonuda.

|2014-10-16 | 10:44 | musica | 0 opinan | Este post | |

concurso de relato corto de castellón

Mañana se entregan los premios del VIII concurso de relato corto de Castellón y han tenido la poca sensatez de concederme a mí el primer premio de la categoría de adultos por Rojo escarlata :) No voy a poder acudir a la entrega porque estaré trabajando, pero me han pedido un pequeño texto de agradecimiento que leerán en la entrega antes de leer los relatos, lo dejo por aquí.

Buenas tardes a todos.

A la hora a la que se entregan los premios del concurso de relato corto, yo estaré dando clase a un grupo de alumnos de Bachillerato Nocturno, pero mi cabeza estará agradeciendo con entusiasmo la concesión del premio mientras escribo en la pizarra la derivada del logaritmo neperiano. A menudo me preguntan por qué escribo, si soy profesora de matemáticas y me encanta serlo. Quizá es la pregunta más repetida a aquellos que deciden contar una historia, inventar un personaje desde el que ver el mundo, arrancarse por unas horas su propia realidad y vivir la de otro. Pues por eso, por eso escribo, por la emoción de sentir esas otras verdades y la posibilidad de hacer que otros también las sientan. Y eso, claro, no es incompatible con las matemáticas, donde hay números irracionales y hasta números imaginarios.

Esta historia, la historia de Leonor Escalante, surgió después de que un amigo que trabaja en un residencia de ancianos en Londres se pasara una tarde entera contándome anécdotas sobre su trabajo. Las contaba con mucha ternura y ninguna era la historia de Leonor, pero conforme me describía las habitaciones o me hablaba de sus residentes y de las conversaciones que tenía con ellos, Leonor apareció en mi cabeza y se quedó conmigo hasta que me puse delante del ordenador y le di forma a lo que le ocurría. Y este momento, el momento de la escritura, no es para mí un proceso tan “romántico” o “inspirador” como se suele pensar. Sí, la semilla ya estaba ahí, me imaginaba a Leonor y más o menos sabía lo que le iba a ocurrir, pero poner en negro sobre blanco sus vivencias para mí es más una cuestión de oficio que de inspiración: ahora borra tal párrafo, reescribe esta conversación, incluye este personaje, cambia este punto de vista, remarca cierta acción de otro modo… Llega un momento en el que se hace tedioso y duro. Llegas a dudar de todo y te replanteas párrafos y escenas completas hasta el punto de que en la última versión depurada probablemente no quede ni una palabra del borrador original. Aún así, confío en que la esencia de aquella primera idea que tuve siga estando viva.

|2014-10-16 | 10:41 | relatos | 8 opinan | Este post | |

¿educación matemática?

Este curso tengo un grupo en 1º de Bachillerato de nocturno con una característica muy especial: les doy Matemáticas I (de Ciencias, para mí la asignatura más complicada de todos los años), hay 10 matriculados en total, vienen a clase entre 3 y 4 y, de los que vienen, solo una chica sabe operar bien como para no equivocarse al resolver una ecuación se segundo grado. Esta chica estaría perdida en un grupo normal de Matemáticas I, pero como es la que tiene más base matemática de su clase, puede destacar porque yo estoy explicándolo todo a un nivel muy básico. No tengo más remedio: si me pongo a explicar el temario como suelo hacer, estaría hablando a las paredes y tendría delante a cuatro alumnos que no entienden absolutamente nada de lo que digo. Jamás me había pasado esto, claro: este grupo es de Ciencias, que es lo que menos cogen los de nocturno, llevan años sin estudiar o vienen de Diversificación, y están en Ciencias porque no había plaza en Sociales. Como quieren hacer "algo" ("algo" es no estar en su casa), estoy tratando de dar todos los cursos de la ESO a una velocidad de vértigo, pero casi cada día siento que lo que ocurre en esa clase es absurdo (con el resto de cursos puedo ir tirando de un modo u otro pero lo de este grupo es especialmente sorprendente).

El curso pasado tuve dos grupos de 1º de ESO donde sé que hay unos quince alumnos que podrían seguir perfectamente la clase de Bachillerato que estoy dando. Esto me hace replantarme muchas cosas, la verdad.

Sé lo siguiente:

-Los recursos son limitados.
-Hay que dedicarlos a los cursos más pequeños.
-Esos grupos de 1º de ESO que tuve el año pasado tienen ahora, en 2º, 32 alumnos por clase.
-Ahora le doy clase de Matemáticas I a 4.
-A los alumnos pequeños que tienen dificultades de aprendizaje, hay que integrarlos en las clases, claro que sí. Pero creo que hay un límite. El año pasado tuve a dos o tres alumnos de 12 años con más capacidad matemática que cualquiera de los alumnos que tengo en Bachillerato este curso, todos mayores de edad. Esto es una realidad.
-Estoy de acuerdo con que la inclusión pero ya digo que hasta cierta edad. A menudo pienso en esta gráfica:



La entiendo y estoy de acuerdo. Pero también estoy de acuerdo con la Compensatoria y a veces pregunto a los alumnos que van peor en matemáticas y me dicen que preferirían que les explicasen las cosas más despacio solo a ellos, que no siguen el ritmo de la clase. Para algunos, la solución es bajar ese ritmo, pero no puedo olvidar a otros alumnos con necesidades educativas especiales que van a un ritmo mayor. ¿Cómo se resuelve esto? No lo sé.

Porque luego recuerdo esta viñeta:


Y ¿en qué quedamos? ¿Explico lo mismo en 1º de ESO aunque en la misma clase tenga alumnos tan diferentes? ¿Explico lo mismo pero exijo cosas distintas? ¿Cómo se hace eso con 32 alumnos?
¿Me llevo a algunos al bachillerato? Mis alumnos de Matemáticas I se sacaron el título de ESO hace años y tienen derecho por ley de hacer Bachillerato. ¿Eso quiere decir que se lo pueden sacar? No, claro. Quiere decir que casi todos ellos van a pasarse cuatro horas a la semana viendo cómo pongo cosas raras en la pizarra. Y yo agobiada, claro, porque trabajar así es ridículo.

Por otro lado, el 100% de los alumnos que tengo quieren exclusivamente aprobar, tener un cinco aunque sea regalado. Todos. Ya sé que se dice que eso es así casi siempre, pero no es verdad. La mayoría de los alumnos de Bachillerato quieren hacer una carrera y saber que necesitarán matemáticas. Otros también disfrutan a menudo de lo que se explica (sí, esto es así), tienen ese nivel suficiente para apreciar la sorpresa de los detalles, de algunas demostraciones, de algunos resultados estéticamente impecables. Incluso les relaja hacer mates. Pero los chicos de nocturno (majísimos, ¿eh?, eso por supuesto) van sólo a por un título que les permita o hacer un ciclo superior o hacer que sus padres se callen (son mayores de edad sólo para algunas cosas). Y bueno, claro que sí hay que darles la oportunidad de sacarse un título, faltaría más, pero igual las condiciones deberían ser otras.

En resumen: el sentido de la enseñanza se pierde cuando los alumnos no quieren o no pueden entender lo que les explicas.

Y eso que todavía no he escrito nada sobre lo que pienso del temario de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II. Lo dejo para esta semana.

|2014-10-11 | 10:36 | educacion | 1 opinan | Este post | |

turno de tarde

Pues sí, por primera vez tengo turno de tarde. En los nueve años que llevo de profesora, siempre he sido la última del departamento, siempre, incluso cuando he tenido plaza definitiva. Y este año me ha tocado elegir lo que quedaba: horario vespertino. Aunque lo de vespertino es un decir porque salgo casi a las diez de la noche.

Los alumnos del nocturno son todos de Bachillerato y la mayoría se toma eso de "sacarse bachillerato" como quien decide hacer un bizcocho un domingo por la tarde. La falta de hábito de estudio y el tiempo que ha pasado desde la última vez que vieron una ecuación hacen que la mayoría abandone a las primeras de cambio (sobre todo los del primer año), pero algunos aguantan y acaban unos años después.

Este Bachillerato está dividido en tres años en lugar de en dos, y tiene una carga diaria menor para los alumnos, ya que sólo tienen cuatro horas de clase en lugar de seis o siete. Muchos trabajan y a menudo faltan a clase, pero hay que recordar que son todos mayores de edad (a veces muy mayores de edad) y no hay que avisar a los padres de que su hijo de veintiocho (o de cincuenta) años lleva una semana sin aparecer por el aula. Además, son bastante pocos en clase y la mayoría no tiene más motivación que la de obtener el título (sé que en diurno pasa lo mismo pero sí hay ciertas diferencias en ese sentido, los de nocturno ya están de vuelta de algunas cosas).

A nivel profesional es un pequeño reto lleno de matices y algún sinsabor. Mi horario es compacto, sin huecos, las cuatro horas hablando sin parar y sin apenas cruzarme con más profesores (aunque somos muy pocos). En fin, una experiencia más que me hace ver desde otra perspectiva la complejidad de la educación.

|2014-10-06 | 10:19 | educacion | 2 opinan | Este post | |

10 años de laberinto

Hoy este blog cumple diez añazos. Se dice pronto, ¿eh? Han sido diez años de cambios, de muchos temas, de mayor y menor implicación en el blog, de fases, crisis y posts (unos más ladrillos que otros). Ha habido algún parón y diferentes ritmos, se me pasó por la cabeza pasarlo a unos de esos servidores de bitácoras modernetes con plantillas espectaculares en los que no hubiera que meter los enlaces y las imágenes con un código html... pero nada de eso. Aquí sigo, anclada en el romanticismo bloguil.

No sé si pasarán otros diez años, si rvr seguirá manteniendo el servidor o si seguiré teniendo ganas de publicar cosas. Lo que sé es que hasta ahora se han pasado casi un millón de personas por el blog; espero que muchas de ellas hayan encontrado lo que buscaban o hayan disfrutado con lo que no buscaban :)


|2014-09-24 | 10:53 | internet | 15 opinan | Este post | |

followback

El otro día un amigo me preguntaba que cómo podía ser que sus hermanos pequeños tuvieran cientos de likes en sus fotos de Instagram. Me di cuenta de lo separados que estamos los adultos del día a día de los adolescentes y de lo difícil que es entender sus impulsos y objetivos. Porque no, con 14 años su objetivo no es sacar buenas notas. Ése es el objetivo de sus padres y ellos -la mayoría- lo intentan lograr pero esa intención no proviene de su fuero interno. No nos engañemos: su corazón palpita más por un nuevo follower que por un logaritmo.

Lo más curioso es hasta dónde puede llegar esto, ya que se pierde el sentido del follower y del like hasta límites insospechados (y muy locos para la mayoría de los adultos). Pongo este pantallazo como ejemplo:



Y es que así es. Así intentan fortalecer su presente y ganar confianza. No sabría decir muy bien cuál era el equivalente a esto en los años sesenta (¿chapas, canicas?), pero seguro que había alguno.

La adolescencia... qué mundo.

Los jóvenes hoy en día son unos tiranos.
Contradicen a sus padres, devoran su comida,
y le faltan al respeto a sus maestros (Sócrates).


|2014-09-13 | 12:28 | educacion | 0 opinan | Este post | |

más bola

Llevo una semana sin hablar con nadie. Bueno, hablo con la familia por teléfono y un día vino mi vecina a regalarme una bolsa de zanahorias porque no le caben en su congelador, pero no he coincidido con nadie de mi entorno cercano (mis conocidos de Madrid están liados y yo no hago más que mirar con envidia las terrazas con sus cervezas). En fin, que llevo una semana conmigo misma. Y es un poco insoportable.

Me he acordado de aquellos que se van una semana a meditar a un pueblo perdido de algún rincón de Zamora. Una semana con ellos al completo, oye. Yo me aburro a mí misma un montón, pero al menos salgo a comprar el pan o a mirar el buzón vacío. Ellos meditan y piensan en cosas (bueno, en teoría no se piensa en nada, ¿no?) durante una semana. A veces hasta se prohiben a sí mismos hablar con la gente o comunicarse de algún modo. Tremendo. Supongo que lo mío es pura ignorancia de mí.

Sé que cuando tenga ochenta años y no pueda moverme apenas, lamentaré infinito no haberme movido más estos veranos, pero bueno, siempre me ocurre algo así la última semana de vacaciones, aunque cada año de forma más intensa. He pasado ya la fase de hablar en voz alta con mi gato diabético ("¿quién quiere insulina?" le digo a las siete de la tarde), he ido al gimnasio todos los días de la semana y ya he perdido la cuenta de los libros que he leído. Que sí, que el descanso, que la relajación, que eso de encontrarse a sí mismo puede que esté muy bien, pero... el 2014 también se me hace bola.



|2014-08-29 | 21:30 | lolamentaciones | 7 opinan | Este post | |

el loira en bici

Pues sí, ahora que estoy un poco ciclista me he atrevido a recorrer parte del río Loira en bici con dos amigos. La experiencia ha sido estupenda y he aquí un resumen del viaje por si alguien se anima a hacerlo.

El Loira à vélo es un itinerario en bici que va casi todo el rato paralelo al Loira, desde su nacimiento hasta la desembocadura en Nantes. En total son unos 800 kilómetros ciclables muy bien acondicionados para las bicicletas (nosotros recorrimos 300). La mayoría de los tramos son caminos solo para bicis y los pocos que son compartidos con vehículos son carreteras secundarias por los que es difícil encontrarse con algún coche. Es un recorrido prácticamente llano, aunque cuando se desvía para visitar pueblos o castillos puede sorprendernos alguna cuesta que otra. Todo el recorrido está señalizado específicamente para ciclistas, indicando las direcciones por las que hay que ir en los cruces o los kilómetros que quedan para el siguiente pueblo. Aún así, hay una aplicación para móvil recomendadísima que te informa de todo lo que puedes encontrar por el camino, desde los servicios que hay en cada pueblo o los puntos de interés turístico a los recorridos más aconsejables: La Loire à vélo (la app se llama igual).



Durante el recorrido uno se encuentra a muchísimos ciclistas. Lo que más me ha sorprendido es la cantidad de parejas jóvenes con niños pequeños. Los niños o van en minibicis o, si son muy pequeños (hemos visto hasta bebés) los llevan en un carrito detrás de la bici. También nos hemos cruzado con un montón de parejas de más de 60 años en plena forma que disfrutan de unas vacaciones no tan convencionales.

Nos hemos alojado en hostales y hoteles porque no nos apetecía llevar tienda de campaña, ya que nos íbamos moviendo de ciudad casi todos los días, pero hay gente que prefiere tomar como campamento base un punto e ir moviéndose desde allí, con lo que es más factible lo del camping (la verdad es que nos hemos encontrado muchos). Los hostales están acondicionados para bicis y todos contaban con aparcamientos y facilidades (y muchos ciclistas que hacían lo mismo que nosotros).

Por supuesto, el recorrido está plagado de castillos impresionantes. Nosotros hemos entrado a algunos espectaculares que forman parte de la historia de Francia. Lo peor es que para visitar algunos hay que desviarse del río unos kilómetros y eso a veces significa alguna cuestecilla, pero nada insalvable :) Aquí va el repaso día a día:

Día 1: Llegamos a París por la tarde, vuelta por el centro y poco más.

Día 2: Cogimos un tren temprano hacia Orleans. Allí recogimos las bicis de alquiler, que nos encantaron. Son robustas y fáciles de llevar, vienen equipadas con portaequipajes para las alforjas, casco, kit de reparación, luces y candados. Hay muchísimas empresas que las alquilan, nosotros lo hicimos con RandoVélo y salieron por 59 euros los seis días que estuvimos con ellas. Tienen la sede en Blois, así que hay que pagar un pequeño suplemento por cogerlas y dejarlas en un sitio distinto a Blois, pero si se reservan con tiempo se pueden alquilar en empresas que tienen sede en todos los pueblos importantes.

Este día lo pasamos al completo visitando con la bici Orleans, una ciudad histórica con un casco antiguo curioso lleno de casas antiguas. La catedral también impresiona. Ah, y Juana de Arco está por todos sitios.




Por la tarde dimos un paseo por los alrededores y alucinamos con la que tienen montada allí: playas en el río, multiaventura, figuras hinchables en el agua llenas de chiquillos saltando, pistas deportivas... En fin, todo muy bien aprovechado.

Ya nos empezó a sorprender la anchura del río, espectacular en ese primer tramo y con una velocidad notable.

Día 3: Primer día de bici serio y trayecto más largo, 70 kilómetros de golpe. La verdad es que llegué un poco para el arrastre pero el camino fue precioso. Todo el rato se va entre vegetación, agua, maizales o viñedos. Tuvimos muchísima suerte con el tiempo y un sol de lujo nos acompañó prácticamente todos los días del viaje (este día, de hecho, hizo bastante calor y acabamos los tres pedaleando casi sin ropa).





El destino era Blois, una de las ciudades principales del recorrido (tienen varios castillos importantes a menos de 20 kilómetros). En Blois nos quedamos 3 noches porque había mucho que ver cerca, pero este primer día lo dedicamos a ver la ciudad por la tarde.



Día 4: Visita al castillo de Chambord, unos 55 kilómetros en total. Preferimos no entrar, pero los exteriores eran impresionantes (y el caminito de llegada en bici al castillo también).



Día 5: Este día yo me quedé en Blois por la mañana porque me dolía un poco la rodilla derecha y no quería que me fastidiara el resto del viaje. Mis amigos fueron al castillo de Cheverny, entraron en él y les encantó. Yo me quedé visitando Blois en bici, entrando al Museo de la Magia (un homenaje a Robert Houdini, a Méliès y a los inicios de los efectos especiales) y a la Fondation du Doute, una especie de museo de cosas raras. Se trata de un museo de arte contemporáneo pero con un concepto de arte cuestionado en todo el recorrido. Y la entrada es espectacular:



Aunque Blois no tiene mucha vidilla social, esa noche acabamos en un garito muy chulo en el que empezó a tocar un grupo que nos gustó mucho: Pere et fils.



Día 6: Salida hacia Amboise, un sitio con bastante más vida y en el que disfrutamos de lo lindo con todo el recorrido (otros 55 kilómetros). Por el camino pasamos por el chateau de Chaumont-sur-Loire, espectacular (y con un jardín enorme lleno de arte contemporáneo):



Amboise destaca por su castillo (una fortaleza en toda regla) y por el castillo Clos Lucé, que fue residencia de Leonardo da Vinci y es donde está enterrado (no entramos porque era carísimo).



Día 7: Este día teníamos que llegar a Tours pero fuimos antes a uno de los castillos más importantes de Francia, Chenonceau. Por dentro es espectacular, lleno de habitaciones perfectamente conservadas o artilugios de cocina. Catalina de Medicis, Enrique IV, Diana de Poitiers, decenas de curiosidades y muchísima historia, desde sus inicios hasta su uso en las guerras mundiales. Merece mucho la pena su visita.



Después de comer salimos hacia Tours, donde dejamos las bicis (se portaron fenomenal, ni un pinchazo ni caída ni nada). Tours es una ciudad totalmente sorprendente. Acostumbrados a cierta tranquilidad en las ciudades que visitamos, nos sorprendió encontrarnos con calles rebosantes de gente y de bares, rincones preciosos y decenas de restaurantes. Inconvenientes: los mismos que en el resto de sitios, que las cocinas cierran prontísimo (a las 9 en la mayoría de los sitios) y que la cerveza es bien cara. Pero nos las apañamos. Además, cuenta con una catedral alucinante que no tiene nada que envidiar a Notre Dame de París. También nos enteramos de la historia de San Martín, obispo de Tours que murió en un pueblo cercano; los habitantes de Tours robaron en noviembre el cadáver del santo y lo trasladaron por el río, donde empezaron a florecer los árboles y a mejorar el tiempo cuando pasaba el barco... y de ahí viene el veranillo de San Martín.



Día 8: Salida muy temprano hacia París, donde hicimos un free tour y donde llovió de lo lindo. Pero ya nos daba igual, el viaje había sido fantástico :)

Si a alguien le llama la atención el viaje y quiere información que le pueda proporcionar, ya sabe. A ver si edito algunas fotos que tengo en raw y las subo dentro de unos días.

Actualización: ya he editado unas cuentas, están aquí.

|2014-08-09 | 12:47 | | 5 opinan | Este post | |

sin IVA

Hoy sale en todos los medio que 1 de cada 6 alumnos no sabe interpretar una factura, ya que se está celebrando en Madrid el Congreso PISA "Finanzas para la vida" y toca que ese sea el titular. Esto me ha recordado a un par de cosas que me han pasado esta misma semana.

Estoy pidiendo presupuesto para un armario a medida y he ido a dos empresas que lo hacen. En ambas me daban un precio inicial sin IVA. Aquello parecía el anuncio del Ministerio.

Empresa 1:

—Pero este precio es sin IVA, ¿no? —pregunto.
—Sí, mujer, pero bueno, tú ya sabes —dice él muy seguro de sí mismo—. Nosotros facturamos mucho y si quieres...
—No, no, lo contrario, lo que quiero es saber el precio con IVA —digo enfadada.
—Bueno... ehm... claro —contesta extrañado—. Es que la mayoría de la gente no lo compra si...
—Ya, pero es que de cosas como el IVA salen las carreteras, los hospitales, el sueldo de los profesores y médicos...
—Claro, pero es que la mayoría de la gente no son profesores ni médicos. ¿A que tú no lo eres?

Se quedó planchado, claro.

Empresa 2, parece un calco, pero fue exactamente así y en el mismo día:

—Pero este precio es sin IVA, ¿no? —pregunto.
—Bueno, tú ya sabes que se puede hacer un apaño, por eso no te preocupes —dice él, también muy seguro de sí mismo.
—No, no, lo contrario, lo que quiero es saber el precio con IVA —digo enfadada de nuevo.
—Bueno... —contesta extrañado—. Hay gente que lo paga, pero la mayoría si les dices que...
—¡Pues muy mal! —grito.
—De todas formas, antes tenemos que exigirle a los de arriba, a los políticos, que también paguen sus cosas.
—¿Como si "los políticos" fueran un ente propio y corrupto? ¿Más o menos igual que sus clientes?
—Mujer, no compares a un político con un cliente —dice tocándose la pulserita de España.
—De cosas como el IVA salen las carreteras, los hospitales, el sueldo de los profesores y médicos, ¡el pupitre de sus hijos en el colegio!
—Bueno, mis hijos van a un colegio concertado.
—¡¿Y de dónde se cree que salen sus pupitres?! ¡¿Cree que crecen del suelo?!

En este segundo me cabreé tanto que me fui dando un portazo. No sé si estos señores (y la mayoría de la población adulta) saben de finanzas para la vida, pero para "su vida", desde luego que sí.

|2014-07-09 | 16:30 | lolamentaciones | 12 opinan | Este post | |
    


Van diciendo

  • Lola en escribir y borrar
  • Rosa en escribir y borrar
  • Lola en más que mates
  • Laura en más que mates
  • melissa en los cuatro cuatros
  • Anónimo en y dijo Jesús a los apóstoles...
  • melissa en los cuatro cuatros
  • melissa en los cuatro cuatros
  • Lola en tres plazas
  • Juanjo en tres plazas
  • Mail-ando

    lolaberinto-arroba-gmail.com


    Papeles viejos

    <Mayo 2015
    Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
            1 2 3
    4 5 6 7 8 9 10
    11 12 13 14 15 16 17
    18 19 20 21 22 23 24
    25 26 27 28 29 30 31
                 


    Categorías

  • acertijos
  • algo de mates
  • antropologia
  • artemates
  • bajo llave
  • ciencia
  • coctelera
  • educacion
  • fotografia
  • homo typicus
  • internet
  • lolamentaciones
  • microposts
  • musica
  • ojiplatica
  • pensamiento lateral
  • relatos
  • series-cine
  • tiras
  • Otros cuentan

    - 1 de 3
    - Acertijos y más cosas
    - Comentaristas dispersas
    - Cuchitril literario
    - Cuentos mínimos
    - Decapitado por hereje
    - Efervescente2H
    - El lobo rayado
    - El musolari errante
    - Epsilones
    - Espejo Lúdico
    - Gaussianos
    - La ciencia para todos
    - La piedra de Sísifo
    - La vidriera irrespetuosa
    - La zona fótica
    - Lector constante
    - MalaCiencia
    - Por la boca muere el pez
    - Trapseia
    - Ventanas

    Humor

    Elrich - Alberto Montt - Manel Fontdevila - Glasbergen - PhD comics - xkcd

    Erredefítate:

    El Lolaberinto

    Blogalia

    Blogalia